
Ante una crisis sanitaria como la que se está viviendo con la aparición del coronavirus (SARS-CoV-2), surgen dudas sobre qué hacer para combatirlo o evitar contagiarlo una vez se padece. Más que promover el uso de mascarillas y de soluciones hidroalcohólicas entre la población general, recuperar hábitos de higiene como el lavado de manos y mantener una distancia y posición adecuadas mientras se estornuda serán claves a la hora de convivir con un virus que, según señalan los expertos, ha llegado para quedarse. Así lo recomiendan en esta entrevista Almudena Rivera, médica de Sanidad Exterior, Basilio Valladares, exdirector del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales, y Antonio Sierra, médico especialista en Microbiología y Parasitología.
– Cuando se acerca la temporada de la gripe, muchos optan por tomar naranjas para tener más vitamina C. ¿Esto tiene sentido con el Covid-19?
Almudena Rivera: “La vitamina C refuerza el sistema inmunológico, pero no es un tratamiento como tal. Cuanto mejor esté tu sistema inmunológico, más fácilmente harás frente a la infección, pero si eres una persona con una patología crónica instaurada, tu sistema inmune va a estar igualmente debilitado”.
Basilio Valladares: “Sobre el sistema inmunológico hay una cosa que debemos tener en cuenta, y es que no vale con inflarse a alcohol y dañarse el hígado, comer mal y hacerse diabético, o serlo y no cuidarse. Las personas que se cuidan son ordenadas en su alimentación, hacen ejercicio y enferman menos que el resto. Tenemos que recuperar la dieta saludable porque esa es la mejor prevención ante cualquier virus”.
– Hablando de hábitos, estos días se recomienda no dar la mano ni besar. ¿Adoptaremos estas costumbres a largo plazo?
A. R. : “Yo creo que tenemos la cultura que tenemos. Cuando normalicemos todo lo que está ocurriendo volveremos a nuestros hábitos. Pero si hay algo positivo que deberíamos sacar de esto, es darnos cuenta de que somos vulnerables y que debemos recuperar cosas tan sencillas como los hábitos de higiene personal o el respeto al no estornudar con alguien cerca. Espero que esta crisis sirva para concienciar a la sociedad de que con estas medidas se puede dar normalidad a un virus así, al menos, en la época en que corresponda. Esto será fundamental para evitar las situaciones de histeria”.
– También nos hemos acostumbrado a ir a trabajar cuando tenemos la gripe. ¿Hay que recuperar el aislamiento en este sentido también?
A. R.:“Todos deberíamos quedarnos en casa con la gripe, pero piensa que si en la época de gripe le dices al personal sanitario que no vaya a trabajar porque puede contagiar, nos quedaríamos sin profesionales. Lo que hay es que vacunarse y hay una gran parte del personal que no lo hace. La temporada anterior solo se vacunaron el 18% de los sanitarios. Eso es una vergüenza, hay que ser conscientes de que vamos a un lugar con gente vulnerable. Ahora parece que con el coronavirus se está pensando en esto y seguro que cuando haya vacuna todo el mundo se la pondrá”.
– ¿Es el test del coronavirus recomendable para todos los casos?, ¿quién debe hacerselo?
B. V.: “No nos podemos salir de los cauces de Salud Pública, que es quien tiene que dirigir esto, para no volver loca a la gente. Se han establecido tres parámetros que son fundamentales: la fiebre, la tos y los problemas pulmonares. Es caso de no tener estos síntomas, podrá pasar inadvertido. La gente que no confía en estas cosas debe saber que actualmente, cuando las personas llaman al teléfono específico, se hace un cribado, se envía a personal al domicilio si se estima necesario, se analiza la situación y se determina si hay que hacer el test. Los análisis en estos momentos son muy caros y por eso se establecen los protocolos y se prioriza. El Instituto de Enfermedades Tropicales está al servicio de Sanidad en este sentido, pero no hay reactivos para todo el mundo”.
– Entonces, son necesarios esos tres parámetros…
A. R.: “La fiebre parte de la experiencia que nos ha dado China. Estamos hablando de que los clínicos para valorar la enfermedad tienen una muestra de 90.000 personas. Y desde que empezó el brote en China deben haber más de 30 publicaciones científicas, una barbaridad. De esos antecedentes se extrae que el indicador que aparece en el 90% de los casos es la fiebre, los otros parámetros aparecen menos”.
– Llevamos meses hablando de mascarillas, ¿Ni son para todos ni todas valen?
A. R.: “Está demostrado que el Covid-19 se transmite hasta un máximo de 5 micras de tamaño. Entonces, una cosa es la protección de quien está en contacto con enfermos, como personal sanitario, que como mínimo debe tener mascarillas del tipo FFP2, que tienen filtro o carbón activado y son más seguras. Pero donde hay aerosoles, como en la UVI, la transmisión es más pequeña, no llega a 5 micras, y se necesitan mascarillas más seguras aún, que son las FFP3. Pero para el enfermo, ese es al que tú le pones la mascarilla para que él no lo transmita, con una mascarilla quirúgica llega y sobra. El personal sanitario y de riesgo sí tiene que estar más seguro”.
– ¿Cuál es la distancia de seguridad para evitar contagios?
Antonio Sierra: “Se establece la distancia de un metro y pico máximo para toser y estornudar. Esto no incluye el hecho de hablar cerca, porque son las gotas gruesas las que tienen carga viral suficiente para producir el contagio y esas no suelen pasar de metro o metro y medio. Es eso lo que haría que los casos asintomáticos no contagiaran y eso explicaría que de los contactos del paciente italiano en Tenerife solo fueran positivos un número limitado. Esto tiene que ver con la carga virual y por ello los casos leves que tienen los niños serían muy contagiantes”.
– Respecto al lavado de manos, ¿es necesaria la solución hidroalcohólica con la que la gente ha arrasado en los comercios?
A. S.: “Yo he trabajado mucho en infecciones hospitalarias, es decir, la infección que adquiere un paciente que ingresa en un hospital por otra razón y se infecta a consecuencia de que lo abro, lo intubo, le pongo un catéter o una sonda. Y en estos y otros casos, la estrategia universal para evitar la infección es la higiene de manos del personal: se usa jabón y soluciones hidroalcohólicas, que en este momento no son necesarias. A mí, cuando me preguntan por los geles o estas soluciones, lo que siempre digo es que lo único necesario es un buen lavado de manos”.
– En principio, parece que los niños no se ven afectados por el coronavirus…
A. S.: “Por norma general, los niños son quienes más padecen cuadros de infección respiratoria agudas por los coronavirus. Al no tener experiencia inmunitaria previa, son muy sensibles a los rinovirus y a los cuadros catarrales. Pero en el caso concreto del Covid-19, curiosamente, son menos afectados y en caso de serlo, es en formas leves”.
– ¿Se conoce el motivo?
A. S.: “Aún estamos pendientes de la información científica, pero algo se ha avanzado. Lo primero que se ha hecho es conocer el mecanismo por el que el virus penetra en la célula para replicarse, que en la gripe se conoce muy bien. Parece que ya está identificada la proteína que juega el papel fundamental para la introducción y se ha publicado que la maduración de esa proteína en esas edades todavía no estaría adecuada. Es decir, algún problema de receptores”.
– Pese a todo, ¿queda espacio para el optimismo?
A. S.: “Sabemos que ahora el virus se escapa, se esconde, pero tenemos que confiar en que habrá vacunas. Veremos qué pasa, pero lo único que se puede hacer es fomentar las conductas individuales de lavarse bien las manos y poner el codo cuando tosemos”.
B. V.: “Yo suelo bromear con que este es un virus de juguete, pero está claro que es grave. Aún así, no es el Ébola. Hay que ir toreándolo con normas”.
A. R.: “Hay que insistir en la responsabilidad individual. Independientemente de que en un año tengamos vacuna, si estamos avocados a vivir con esto, debemos saber cómo se transmite y se previene. Los buenos hábitos de higiene y seguir la información oficial son claves”.





