Boxeo

Jacob Barreto, siempre en la primera línea de la batalla

El campeón de España del peso gallo sigue ejerciendo su actividad laboral y busca la fórmula para mantener su estado de forma

Barreto, durante una de sus jornadas laborales. / DA

Estaba a tres semanas de volver a los cuadriláteros y todo se le vino abajo. El día 4 de abril estaba señalado como el del regreso de Jacob Barreto a la actividad… deportiva. Y es que la laboral no la ha dejado de ejercer ni aún en estado de alarma.

Como todos los días, de lunes a viernes, Barreto arrancó su moto para irse a las dependencias de la empresa en la que trabaja como repartidor e iniciar una nueva jornada. Acostumbrado a estar siempre en la primera línea de la batalla, el deportista tinerfeño toma sus medidas de protección para cumplir con el objetivo diario porque “a los pobres no nos queda otra que seguir trabajando” comenta en su habitual tono alegre y distendido.

El campeón de España cumple escrupulosamente con su horario laboral porque, aunque parezca imposible, se siguen haciendo pedidos a domicilio. “Es verdad que hay menos que antes, todo por este problema que estamos sufriendo y que ojalá se solucione pronto”, señalaba el de Añaza que mantiene alguna de sus rutinas diarias y sus restricciones alimenticias.

Sin poder acudir al gimnasio a ejercitarse con la supervisión de su padre, Antonio, su entrenador, Barreto se las apaña en su domicilio. “Hago lo que buenamente se puede dentro de las limitaciones del espacio y del material, que no es el que uno desearía”, explicaba un hombre que en los primeros días “bajaba a correr un poco al garaje” para soltar las piernas antes de que se aplicaran las restricciones.

“Lo más importante ahora mismo es la salud de las personas, el boxeo y el resto de los deportes quedan en un segundo plano porque no hay combate que valga la vida de una persona”, reflexionaba Barreto que tiene claro que “entre todos vamos a salir de esta situación” donde “lo estamos pasando mal” y no queda otra que “aplicar el sentido común y quedarse en casa”. “Si no se boxea mañana, pues se boxea pasado, con la salud no se juega porque da golpes que no se pueden devolver”, finalizaba.