
Unas 60 mujeres participaron ayer en la II edición de la jornada Por la Igualdad de la Mujer en el Deporte Tradicional, un evento con motivo del Día Internacional de la Mujer que sirvió para reconocer y dar visibilidad a las mujeres que practican y realizan un esfuerzo por mantener vivos los deportes autóctonos y juegos tradicionales de Canarias y el País Vasco.
Más de 500 personas acudieron a la Casa del Ganadero para disfrutar de las actividades organizadas por la Federación de Arrastre de Ganado y las concejalía de Deportes e Igualdad, así como el Cabildo de Tenerife, en reconocimiento a las mujeres rurales, invisibilizadas y con las que hay una deuda, al no tener un reconocimiento al desempeño y su importante papel económico, social y cultural en el desarrollo de nuestra tierra.
Durante la jornada se celebró una exhibición de arrastre de ganado, en el que participaron una treintena de mujeres, adolescentes y niñas representando a las islas de Tenerife, La Palma y Gran Canaria que demostraron su habilidad para guiar a las yuntas de la raza bovina canaria. Algunas era la primera vez que jalaban en público, y la gran mayoría, lo hicieron con vacas desconocidas, por lo que tuvieron una doble dificultad, pero todas solventaron la situación sin contratiempos. Ganaderas, parejas, hijas, sobrinas o familiares políticas, todas juegan un papel fundamental en las explotaciones familiares realizando una labor invisible e impagable.
Asimismo, varias jóvenes luchadoras del conjunto del CL Guamasa se encargaron de mostrar las principales agarradas y mañas de nuestra lucha canaria, seguidas de cerca por su mandador Cecilio González que además, como ganadero, aportó varias reses para la jornada.
La Escuela de Palo Canario de Los Campitos, dirigida por Marino Acosta, no faltó de nuevo esta cita y, de la mano de su hija Susana Acosta, y de sus hijas Claudia y Lucía, mostrará el dominio de la vara, mientras que su padre y abuelo comentaba a los presentes las diversas técnicas. Tampoco faltó a esta cita los tradicionales barcos chicos y grandes de Valle Jiménez con su imponente porte. El encuentro también incluyó una exhibición de salto del pastor, que realizó la Escuela Aguere, y que recordó esta práctica habitual entre los pastores del Archipiélago.
Tampoco faltó a esta cita la Federación de Lucha del Garrote Canario, que hizo una demostración de lucha del garrote adaptado, en la que participaron varias mujeres y jóvenes pertenecientes a Acamán, Trisómicos 21 o el Centro Ocupacional Los Verodes, alumnas de la instructora Fernanda Donate, que ha desarrollado un método específico y único de enseñanza para personas con diversidad funcional. Con discapacidades muy diversas, todas están unidas por un deporte autóctono y de contacto, como es el garrote. Tras el saludo ¡Ahul!, mostraron sus progresos en este combate.
REPRESENTACIÓN VASCA
Además, la Federación Vizcaína de Juegos y Deportes Rurales Vascos aceptó la invitación de la Federación de Arrastre Canario y acudió a esta jornada de celebración Por la Igualdad de la Mujer en el Deporte Tradicional, con dos representantes femeninas que realizaron diversas demostraciones de fuerza y habilidad.
El levantamiento de piedra es, sin duda, uno de los deportes vascos que más asombro causan entre quienes lo descubren por primera vez. Ver a un harrijasotzaile levantando una y otra vez el peso y sentir cuando cae en el cojín su peso, es un espectáculo que impresiona.
También llama la atención si lo realiza una mujer, en este caso Julia Rodríguez, que además de fuerza, demostró que hace falta una técnica depurada. En primer lugar, con la piedra cilíndrica de 78 kilos, y posteriormente con la piedra esférica de 70 kilos, lo tuvo que hacer sin chaleco, el calor le dificultó el agarre al no poder utilizar resina, por lo que le rozó bastante los antebrazos.
Por su parte, la vizcaína Garazi Arruti realizó una demostración de una carrera de txingas, un cilindro de hierro de 31 kilos de peso cada uno, trasladándolo uno en cada mano la mayor distancia posible sin tocar el suelo y sin límite de tiempo. Mover 62 kilos con sus apenas 48 kilos es asombroso. Seguidamente, Garazi afrontó el levantamiento de yunque, elevando ese instrumento de 10 kilos 56 veces en un minuto de tiempo.





