DEPORTES

Pachi le saca una tarjeta roja al coronavirus

El árbitro más popular y solidario del fútbol aficionado tinerfeño cambiaría “sin duda” el aislamiento “por los insultos siempre ‘cariñosos’ de los partidos” que dirige

Pachi le saca una tarjeta roja al coronavirus
Pachi le saca una tarjeta roja al coronavirus

Hoy no abre el discurso con su tradicional “qué bien te veo”. Hoy habla desde el otro lado de la línea telefónica, pero no se deja atrás su buen humor, su carácter positivo y el cariño que la pone a cada cosa que emprende. Por eso Pachi es especial para todos y más en esta época donde su buen talante le hace falta a muchos.

“Aquí estamos un poco aburridos, de verdad que cambiaría esta situación por estar recibiendo insultos, siempre cariñosos, en el campo de fútbol”, dice entre risas este árbitro de fútbol aficionado, de esas categorías donde la gente dice que va a divertirse pero muchas veces equivoca el camino hacia esa diversión.

Hace no muchos años regentaba sus propios torneos y los compaginaba con su labor arbitral en el campeonato de El Sobradillo. Ahora ha vuelto al arbitraje al 100 por 100. Ejerce esa labor por la que siente “auténtica pasión” en el mismo torneo organizado por Manolo Jara durante toda la semana. Luego, el fin de semana se lo dedica a la Liga de los Menceyes.

“Se está haciendo largo este aislamiento, pero de verdad que hay que tomárselo en serio porque las cifras no son de risa”, comenta Pachi, que siempre tiene una disculpa para aquellos a los que se le va la lengua en los partidos que arbitra.

“Los insultos y esas cosas no son parte del fútbol, pero la gente no lo hace con mala idea, son cosas que se dicen desde el cariño”, argumenta siempre dentro de ese carácter conciliador que es el que utiliza dentro de los campos de fútbol. Pachi espera que todo esto sirva para que la gente “tome conciencia de que el rato que vamos a hacer deporte es para eso, para hacer deporte y pasarlo bien, que luego vienen estas desgracias para ponernos en la realidad. Tenemos que querernos y cuidarnos”.

Cambiar el silbato por un traje de ‘Superman’

En estos días de tanta tensión e incertidumbre Pachi cumple con el aislamiento aunque también abandona su domicilio para echar una mano a los más necesitados. Pone su vehículo a disposición de una ONG que se dedica a repartir alimentos entre los menos pudientes y ayuda en las tareas de recogida y de reparto para las familias de los barrios más cercanos a su vivienda, Somosierra y García Escámez. “Aquí estamos echando una mano para intentar que en estos tiempos tan complicados no haya nadie que se quede sin comida”, relataba ayer justo al terminar esa jornada de solidaridad. Son 600 las familias que ya saben lo grande que es el corazón de Pachi.