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Nena Arias, la artesana de la lana en El Escobonal

Lleva desde 2013 trabajando con un material que define como “terapéutico y sanador”, con el que hace figuras de todo tipo para decorar, principalmente habitaciones de niños
Nena Arias, junto a algunas de sus creaciones del Taller Imaginario / DA

Nena Arias Expósito lleva más de siete años, desde El Escobonal, en Güímar, haciendo arte con un material poco habitual para la artesanía como la lana, con la que da rienda suelta a su imaginación con una inagotable cascada de figuras, principalmente para decorar, por ejemplo, habitaciones para niños.

Desde su Taller Imaginario, en su casa de El Escobonal, Nena no solo pone a la venta sus creaciones, sino que realiza talleres con varios grupos de alumnos y hasta sesiones de cuentos para niños. Además, sus figuras se pueden ver habitualmente en algunos mercadillos de la Isla.

Trajes típicos con lana, apropiados para un día como hoy / DA

La introducción de Nena Arias en el mundo de la lana llegó de la mano de sus hijos, integrantes de la escuela Waldorf en Tenerife, especializada en juegos creativos. “Me picó la curiosidad y comencé a investigar de forma que con el paso me convertí en una profesional, entre comillas, haciendo mis propios armazones a través de un librito muy sencillo”.

Para ella “la lana es un material diferente a cualquier otro. Cuando tuve contacto con ella me enamore. Tiene hasta propiedades terapéuticas, como calmante y sedante, de hecho hay centros que la utilizan con las personas nerviosas, quizás por su calor, suavidad y hasta por el olor, que cuando está fresca aún huele al animal”, comenta emocionada Nena Arias, quien añade que “a todas esas propiedades hay que añadir que da un resultado estético que me gusta muchísimo”.

La singular artesana güimarera lamenta que en Canarias la lana se tire: “Aquí hay oveja -comenta- pero pocos la reutilizan, aunque ahora hay un movimiento para recuperarla y que no se convierta en un residuo”, aunque ella por lo pronto “sigo trayendo lana de Alemania, de una empresa sostenible, de una alta calidad para poder trabajar con ella”.

Una de las figuras blancas que destaca el “intimismo” de la artesana/ DA

Un trabajo que comienza con la cabeza, prosigue con el armazón y a partir de ahí la elaboración de la figura hilando la suave lana y finalmente los colores. Sin embargo, Nena Arias, si tiene que quedarse con algunas recuerda “la serie que hice para una exposición en el Ateneo de La Laguna en diciembre del año pasado, una serie más personal e intimista, donde dejé atrás la paleta de colores, dejando todos los muñecos en blanco y solo pintando los zapatos en rojo”, recordando que hasta ahora lo que más le demandan “son hadas, gnomos o duendes”, porque su principal clientela siguen siendo familias que quieren decorar las habitaciones de los niños, “de la que recibo muchos encargos personales”.

No obstante, Nena Arias insiste que “la lana es tan dócil y suave que se puede hacer cualquier cosa”, como por ejemplo un muñeco Pablo Iglesias, a quien le regaló su creación.

Al contrario que casi todo el mundo, a Nena el confinamiento le ha alejado de su taller. “Tengo amigas que han trabajado estos días el doble y a mi, sin embargo, cuando entraba al taller, no sé por qué, me daban ganas rápidamente de salir de él”, comenta.

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