
Cuatro amigos decidieron aprovechar el día soleado de ayer martes en Lanzarote y se lanzaron al mar en una jornada desastrosa de pesca submarina.
A uno de ellos se le disparó el fusil de pesca y el arpón, de más de un metro y medio de longitud, se clavó en la rodilla de su compañero, quien tuvo que ser intervenido de urgencia en el Hospital Molina Orosa, según informó Lancelotdigital.
La Guardia Civil investiga los hechos para esclarecer lo sucedido según el citado medio, que añade que las cuatro personas probablemente sean denunciadas por pescar de manera furtiva, pues lo hicieron en una zona, Los Pocillos, donde esta práctica recreativa está prohibida.





