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El Tenerife regresa a la competición en El Sardinero (1-2)

Los goles de Joselu y de Bermejo permiten a los blanquiazules ganar su primer partido tras el parón del coronavirus. Los de Baraja fueron muy superiores a su rival durante 90 minutos, pero se desconectaron en la prolongación y pudieron pagarlo caro

El CD Tenerife logró la primera victoria postcoronavirus en El Sardinero de manera muy merecida. Los blanquiazules fueron siempre superiores a un Racing de Santander que queda practicamente sentenciado para el descenso. Un golazo antológico de Joselu, desde 30 metros, abrió muy pronto la lata racinguista. Bermejo, ya en la segunda parte, amplió la ventaja, que era cómoda hasta que Jon Ander acortó distancias. Incomprensiblemente, los de Baraja desconectaron en el minuto 90 y los de José Luis Oltra intentaron en vano a última hora lograr un empate que les mantenía con un hilo de vida. No fue así y el Tenerife logra acercarse a la meta de la salvación.

Tal y como se esperaba, Alberto regresó al centro de la zaga para acompañar a Sipcic. Pero las novedades que preparó Rubén Baraja no quedaron ahí, ya que además regresó al once inicial Álex Bermejo, para colocarse en la izquierda del centro del campo. En el costado opuesto se colocó el norteamericano Moore, quien parece que definitivamente se hace dueño de ese extremo diestro.

El Tenerife comenzó muy activo en el partido y consiguió encerrar al necesitado Racing de Santander en su campo. Por eso a los cinco minutos Bermejo disparó y Luca Zidane repelió la pelota como pudo. El rechace a punto estuvo de aprovecharlo Joselu. Fue tan solo un aviso de lo que llegaría a los diez minutos de partido. Joselu, quien había estado muy gris en los dos partidos anteriores, reapareció en los El Sardinero y lo hizo como los grandes: con un golazo antológico. El delantero aprovechó un balón suelto en el centro del campo y viendo adelantado a Zidane, golpeó sin pensarlo con la zurda y el balón desde mas de 30 metros, se coló por el centro de la portería y se convirtió en el 0-1 que adelantaba a los de Baraja. No se le podían poner mejor las cosas para los blanquiazules, que necesitan cuatro triunfos para amarrar la permanencia.

Mejor se le pudieron poner las cosas a los visitantes cuando el colegiado pitó unas manos de Figueras dentro del área tras una acción de Joselu. No obstante, el VAR dictaminó que Iglesias Villanueva revisara la acción en el monitor. Así lo hizo y rectificó su decisión inicial al considerar que Figueras tenía la mano izquierad pegada al cuerpo, por lo que no fue sancionada la pena máxima para los blanquiazules.

Tras esta acción, el Tenerife se desdibujó un poco y el partido se trabó demasiado con numerosos parones. Los blanquiazules salieron de ese pequeño letargo cuando conectó una buena apertura desde el medio del campo Luis Milla para la incorporación de Álex Muñoz por la zurda. El central reconvertido a lateral zurdo puso correctamente el centro a un Dani Gómez que no pudo rematar de manera ortodoxa al avalanzarse sobre él el portero racinguista, quien desbarató una clarísima ocasión con la que el Tenerife podría haber prácticamente sentenciado el encuentro.

El Racing también protagonizó un par de acercamientos peligrosos a la meta defendida por Ortolá, pero sin crear demasiado peligro, por lo que siempre estuvo más cerca el 0-2 que la igualada de los jugadores de José Luis Oltra.

El Tenerife regresa a la competición en El Sardinero (1-2)

La segunda parte comenzó con un Tenerife muy metido arriba y buscando dar el golpe definitivo a un adormilado Racing de Santander.

Los de Baraja acosaron el portal de Zidane con insistencia. Dani Gómez avisó en el 50 con un latigazo escorado a la izquierda que pasó por delante de la cara del meta santanderino. Un minuto después, una buena incorporación de Moore por la derecha, se convirtió en un preciso centro al corazón del área. Joselu se lanzó de cabeza a por todas y su remate se estrelló en el larguero, pero la diosa fortuna se alió con el Tenerife, ya que el rechace le fue a las piernas de Álex Bermejo, quien golpeó para convertir el segundo tanto tinerfeñista. Era el premio justo para una gran puesta en escena del Tenerife tras pasar por los vestuarios.

A todas estas, el Racing no se enteraba de la película, a pesar de lo muchísimo que se estaban jugando. Y eso que Oltra hizo cambios para intentar evitar el desastre. El primero en el minuto 27 (Nico Hidalgo por Nando) y otro doble al comienzo de la segunda parte (entraron Jon Ander y Nkaka por Galán y Toribio). Por su parte, Baraja no tocó a los 11 hombres que empezaron el encuentro hasta el minuto 65, cuando Álex Bermejo dejó su sitio a Lasure. Bermejo hizo un gran partido, pero el peso de la inactividad fue determinante a la hora de que Baraja tomara la decisión de concederle un descanso, más aún teniendo en cuenta que este miércoles se vuelve a jugar.

Con el 0-2, el Racing entregó definitivamente la cuchara y los blanquiazules jugaban cómodos a la contra. Baraja empezó a mirar hacia el partido del miércoles en el Heliodoro y le dio el relevo a Dani Gómez. Entró el canterano Jorge, en una sustitución hombre por hombre. Más adelante accederían al campo Undabarrea, por Aitor, y Javi Muñoz, por Moore (min 85).

Antes de esos dos variaciones, el cuadro local dispuso de un par de ocasiones con peligro, pero que se originaron por los despistes, quizás por exceso de relajación, de los zagueros tinerfeñistas, Sipcic y Alberto.

La respuesta visitante llegó con un disparo de Javi Muñoz desde la frontal del área (min 88) y con el constante peligro que provocaban para la zaga racinguista las incursiones de Jorge. El majorero aprovechó los minutos que le regaló Baraja.

Los últimos tres minutos de partido se pusieron emocionantes cuando Jon Ander acortó distancias en el marcador. El delantero aprovechó la asistencia de Aitor Buñuel tras un saque de esquina para rematar con la izquierda a quemarropa desde el lado derecho a la escuadra izquierda de la portería de Ortolá.

El Racing lo intentó a la desesperada en los últimos cinco minutos y pusieron en serios aprietos a la defensa tinerfeña, que incomprensiblemente parecía que había desconectado antes de tiempo. Por suerte, el Racing no logró el empate y el Tenerife se coloca en una situación cómoda en la tabla con 43 puntos. La salvación está un poco más cerca.

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