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Dani Rovira supera el cáncer: “Hoy es el primer día del resto de mi vida. Estoy curado”

A través de un mensaje publicado en Instagram, el actor explica que los médicos dan por concluido su tratamiento tras "seis meses de subida a una de las montañas más duras"

El famoso monologuista y actor protagonista del taquillazo ‘Ocho apellidos vascos’, reconocido estos últimos años por utilizar su popularidad para dar visibilidad a diversas causas sociales, acaba de anunciar que ha superado el cáncer que le diagnosticaron el pasado marzo, concretamente linfoma de Hodgkin.

A través de un mensaje publicado en Instagram, el actor explica que los médicos dan por concluido su tratamiento tras “seis meses de subida a una de las montañas más duras” que ha tenido que enfrentar y que desde donde está ahora (curado de su cáncer) las “vistas son maravillosas”.

Rovira agradece en el mismo mensaje a todas las personas que “de una manera u otra” lo han aliviado y ayudado en ese tránsito vital tan duro, en especial a su compañera de vida, Clara Lago, actriz a la que conoció durante el rodaje de esa película, la más taquillera de la historia del cine español.

Se despide en el mensaje con un sentido homenaje a Pablo Ráez, aquel chaval que enfermo de leucemia enseñó a toda España que había que ser “siempre fuerte” aunque, desgraciadamente, él no pudo superar su dolencia. Sin embargo sí que dio un enorme ejemplo de lucha y dejó una profunda huella en la sociedad española que todavía hoy, dos años y medio después de su triste fallecimiento, muchos recordamos. Rovira vivió una especial amista con él, a quien visitó continuamente en el hospital hasta su fallecimiento impresionado por su ejemplo y fortaleza.

 

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Hoy es el primer día del resto de mi vida. ¡ESTOY CURADO! Todo acaba y todo empieza hoy. 6 meses de subida a una de las montañas más duras a las que me he enfrentado, pero al fin llegué a la cima y, creedme, las vistas desde aquí son preciosas y reveladoras. Nunca terminaré de agradecer a todas las personas (familia, personal sanitario, amigos, conocidos y desconocidos) que, de una manera u otra, han aliviado y ayudado en mi subida a esta gran escarpada. El ser humano es, de raíz, maravilloso y he podido comprobarlo. Gracias, compañera, por compartir el peso de la mochila, los avituallamientos y por estas irrepetibles vistas. Gracias por la luz en la noche y la silla en el camino. Y por no soltarme… Va por todos los que siguen subiendo cordilleras, y por todos los que, a pesar de darlo todo, no lo consiguieron. Estoy enamorado de la vida. No soy mejor que nadie pero, de lo que estoy seguro es de que el Dani que ha llegado a la cima, es infinitamente mejor que el que hace un año andurreaba por llanuras sin importancia. Y va por ti, querido amigo, héroe y profeta. Gracias por guiarme, Pablo. Tu mensaje y tu lucha sigue más presente que nunca. #siemprefuerte

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