Otras coordenadas

Gobernar con el BOC

Con la Gestión de la Covid, la Administración Canaria reconoce que la actividad empresarial, se ve impedida por múltiples y contradictorias normas y procedimientos, que impiden la inversión efectiva y con ello el empleo y los impuestos derivados. No sabemos si responde a una “estrategia” de gobierno, si cuentan con soporte de inversión y si […]

Con la Gestión de la Covid, la Administración Canaria reconoce que la actividad empresarial, se ve impedida por múltiples y contradictorias normas y procedimientos, que impiden la inversión efectiva y con ello el empleo y los impuestos derivados. No sabemos si responde a una “estrategia” de gobierno, si cuentan con soporte de inversión y si el cambio normativo que se propone simplifica. Estamos aprisionados por la legislación autonómica más restrictiva de España. Se optó por hacer la Ley del Suelo del 2017, como la más compleja del país y en su trámite parlamentario se forzaron sus condiciones. No se adaptó eficazmente a la Bolkestein de liberalización de servicios. No se cumplió con la subsidiaridad, que obligaba a administración única por procedimiento y no se realizó una efectiva integración del medioambiente, que ha quedado ingobernable.

Pretender gobernar solo con el BOC, sin estrategia público-privada pactada y sin medios económicos básicos es una ilusión. Por más que permita justificar, el incremento de las plantillas públicas ya sobredimensionadas y sosegar las conciencias del gobernante. Se nos ofrecen tres propuestas, un decreto ley de Medidas de Simplificación y Sostenibilidad de Canarias, desde la Consejería de Transición Ecológica, unas Directrices de Ordenación del Suelo Agrario de Canarias, desde Agricultura y Transición Ecológica y la actualización del Decreto Vacacional del 2015, desde Turismo y Transición Ecológica.

El decreto ley de Simplificación y Sostenibilidad desde Transición Ecológica, en su actual redactado, tiene 104 páginas con 26 de prólogo. Nos hemos olvidado que la Bolkestein está vigente desde el 2010. Vuelven a repetir la técnica canaria de las Leyes de Medidas Urgentes en su día fracasada. Caen en errores propios de otros tiempos, al pretender abarcar todas las realidades. La propia Ley del Suelo canaria reciente, señala “que lo que no está prohibido está permitido” y no se cumple. Cuando la realidad es compleja y cambiante el instrumento tiene que ser sencillo y flexible, confiado a los emprendedores y sus técnicos. Las más de las veces es un problema de interpretación, que obliga al político. El mundo de la Covid, nos lleva a situaciones imprevisibles, por lo cual es preciso aligerar cargas. Normas mucho más sencillas, claras, con objetivos y baratas, que precisan menos trámites y funcionarios proactivos. Obliga a coordinarse con cabildos y ayuntamientos, que nunca lo hacen. Gobernar con gestión y seguridad jurídica.

Las “Directrices de Ordenación del Suelo Agrario”, las DOSA, de Agricultura y Transición Ecológica plantean objetivos más medidos. Regular los usos complementarios de la Ley del Suelo y dimensionar sus edificaciones e instalaciones. Estos usos los subvenciona la UE, hasta con un 75%de su coste. La UE precisa estabilizar su estratégico mundo agrario, más con la Covid, que solo es posible en Canarias con el apoyo de los usos complementarios. No olvidarnos de reforzar con las DOSA, el mecanismo incorporado en la Ley del Suelo vigente, de las Normas de Aplicación Directa. Que deben reforzarse para las bodegas, en todas las categorías de suelo rústico, ahora desde el decreto de Simplificación.

Actualizar el Decreto Vacacional del 2015, que en Canarias ofrece tantas respuestas como ayuntamientos y cabildos. Unificación que debe permitir regularizar todas las viviendas con alta en el Catastro, que cumplan calidad. Integrar el trámite de la Prescripción Urbanística en el Acto Comunicado de la habitabilidad. Validarla como trámite de alta en la Ley Canaria de Actividades Clasificadas. Todo en trámite único a incorporar ahora en el decreto de Simplificación. Transformar una Administración pesada y ajena al ciudadano, por otra cercana y a nuestro servicio. Vacunarnos.