Crisis coronavirus

Objetivo: bajar la tasa de contagios a la mitad para salvar el turismo germano

El Gobierno alemán incluyó ayer a Canarias en su lista de “zonas de riesgo” por la Covid-19; la región tendrá este mes de margen para revertir sus datos, antes de que Berlín decrete cuarentena

Alemania desaconseja viajar a Canarias, pero TUI no se va. DA
Alemania desaconseja viajar a Canarias, pero TUI no se va. DA

Llegó otro embate más para el turismo canario. Después del duro golpe que supuso para este sector, motor económico de las Islas, que el Gobierno de Reino Unido impusiera una cuarentena de 14 días a todos los viajeros procedentes de España -sin excepciones-, ayer las autoridades alemanas anunciaban que el Archipiélago pasaba a estar incluido en sus “zonas de riesgo” por coronavirus, toda vez que los datos epidemiológicos de la comunidad han empeorado respecto a mediados de agosto, cuando el Ejecutivo de Angela Merkel establecía dicha denominación a todo el territorio nacional español con una única dispensa para Canarias, al considerarlo un destino seguro.

Aun así, a pesar del negro escenario en el que parece estar sumida esta actividad productiva, podrá jugar el tiempo de descuento para invertir las tornas a su favor, pues la inclusión en la referida lista de lugares a los que el Instituto Robert Koch (RKI) germano desaconseja desplazarse no trae consigo un aislamiento obligatorio para los turistas a su regreso, si bien, según trasladaron esta semana representantes de la nación centroeuropea a la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, sí lo hará en octubre, a no ser que las cifras de incidencia de la Covid-19 en el conjunto de la región se hallen por debajo de los 50 nuevos casos por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días. Por ahora, los visitantes se someterán, únicamente, a una prueba PCR al volver a su lugar de origen.

Disminuir la proporción de positivos hasta ese punto es un objetivo que, a priori, se antoja complicado, pero sobre el que también incidió el pasado lunes el CEO de hoteles, resorts, cruceros y experiencias en destino del gigante turístico TUI, Sebastian Ebel, que en un encuentro celebrado en Gran Canaria junto al presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y Castilla, señalaba que se debía hacer todo lo posible para mejorar las estadísticas de contagios y, de este modo, salvar el que tildó de “único destino de invierno de sol y playa con gran capacidad para acoger la demanda europea”. Asimismo, el ejecutivo de la compañía también se comprometió a mantener las conexiones con las Islas, siempre con el condicionante de cuánto puedan variar las ventas de billetes debido a la pandemia.

De la reconducción de la crisis sanitaria dependen los 2,7 millones de visitantes que acuden a Canarias cada año desde Alemania, siendo el segundo mercado de mayor peso para el turismo isleño, por detrás de Reino Unido. Es decir, un 20% de los 15,1 millones totales que se interesan por nuestra tierra. Y ayer, el Archipiélago marcaba 93,39 casos por cada 100.000 habitantes; un indicador que deberá reducir casi a la mitad a lo largo de este mes si desea evitar perder la temporada de invierno. Al respecto, la consejera autonómica Yaiza Castilla aboga por endurecer las medidas restrictivas, y opina que la población “debe tomar conciencia de que casi uno de cada dos puestos de trabajo dependen directa o indirectamente del turismo, sin contar todo el empleo inducido que genera”.

Los focos de contagios activos más importantes se sitúan actualmente en Gran Canaria, con 28 nuevos brotes de coronavirus detectados en las últimas fechas y comunicados ayer por la Consejería de Sanidad, mientras que en Tenerife solo se localiza uno de los sumados esta semana, concretamente en el municipio de Granadilla. Y esta baja incidencia en la isla occidental respecto a la provincia de Las Palmas la tuvieron en cuenta desde el Gobierno de Bélgica, pues han anunciado que tacharán de “zona roja” a toda España, pidiendo test PCR obligatorios a sus viajeros, con la única y exclusiva excepción de Tenerife, atendiendo a las cifras favorables.

Se inicia una nueva cuenta atrás para que Canarias, visto el inmovilismo -o al menos silencio- del Ejecutivo británico para dar marcha atrás a su medida de cuarentena de 14 días para las Islas, tal y como demandó la patronal turística, pueda salir al rescate de su último cartucho, la temporada de invierno, y así preservar el 40% de sus empleos.