La Palma

Seguridad para regresar a las aulas en Aridane

El director del IES José María Pérez Pulido, José Manuel González Afonso, explica al DIARIO los protocolos para prevenir contagios de la Covid-19 que tienen previsto aplicar con vistas a la reapertura del centro, planificada para el próximo día 15, salvo cambios de última hora

La denominada nueva normalidad ha traído consigo una ingente cantidad de cambios en nuestro día a día, y la vuelta al cole no puede ser menos. En las Islas, son muchos los centros educativos que se han esmerado a lo largo de la temporada estival para adaptar sus instalaciones, de la mano con el Gobierno regional, a las circunstancias derivadas de la crisis sanitaria, a fin de hacerlas más seguras para el alumnado. Uno de ellos ha sido el IES José María Pérez Pulido de Los Llanos de Aridane, cuyo director, José Manuel González Afonso, explica a DIARIO DE AVISOS cuáles son las medidas que han implementado para el regreso a las aulas, según previsiones, el próximo día 15.

A partir de un análisis inicial de la Administración autonómica sobre el número de espacios de los que disponían, se determinó que el centro aridanense debía cumplir una ratio de 20 alumnos por aula, de modo que se vio obligado a reestructurar los horarios de los distintos niveles de enseñanza que se imparten. “Tendremos las clases de Bachillerato por la tarde”, detalla González Afonso, al tiempo que justifica la decisión como la mejor forma de compatibilizar las jornadas lectivas de la ESO con las de Formación Profesional, aparte de haber sido una modificación horaria consensuada, asimismo, con el otro instituto de la localidad, el IES Eusebio Barreto Lorenzo.

Los accesos al complejo también sufrirán alteraciones. Hasta la fecha, se habían empleado principalmente dos entradas: una por la calle Retamar y otra por la vía la Sabina. Sin embargo, ante el riesgo de que se produzcan aglomeraciones, y considerando que los cursos se dividirán en tres grandes bloques de aproximadamente una decena de grupos académicos en cada uno, conformando una especie de áreas burbuja, se habilitó otra más. Sobre esta división, González concreta que los alumnos de una y otra sección “van a entrar por puertas distintas, permanecerán en patios diferentes y tampoco coincidirán en la cafetería”.

De este modo, asegura que se podrán identificar más eficazmente los contactos estrechos en caso de detectar un positivo en coronavirus. Igualmente, asevera que llevar a la práctica esta división ha motivado que se cree un curso más por nivel de enseñanza. Es decir, que si, por ejemplo, hasta ahora había clases A, B y C en segundo de la ESO, en este atípico año habrá también una D. Y para ello se está coordinando a todo el equipo docente, que intentará reducir al máximo los desplazamientos del alumnado, trasladándose el propio profesor al aula, salvo en contadas excepciones.

Entre los supuestos en los que será el grupo completo el que se mueva está el uso de las salas de informática, en las que, según el director, “se desinfectaran los equipos antes y después de usarlos”, para así disminuir el riesgo de contagio. Una tarea para la que contarán con los elementos básicos de prevención, tales como gel hidroalcohólico, desinfectante o jabón en los lavabos. Lo que sí está claro es que, de acuerdo con los nuevos horarios, los alumnos de un bloque no tendrán que pasar a otro distinto, si bien hay aspectos logísticos que, durante los próximos días, prevén perfilar en este sentido. En cada aula, las mesas mantendrán un metro y medio de distancia, con un “espacio físico” total de 2,25 metros.

Acudir a la cafetería será otro de los hábitos que van a variar. José Manuel González Afonso afirma que una de las propuestas planteadas -y, a priori, la más factible- es que los educandos vayan en las primeras horas de la mañana a encargar su pedido, y que en el recreo el personal de cocina lleve los alimentos a las aulas. No obstante, a pesar de la amplia planificación, en la que se incluye señalética para regular el tránsito por los pasillos y escaleras, todavía quedan interrogantes que no ha resuelto la Consejería sobre refuerzos en la plantilla de limpieza para desinfectar antes de cada turno.

Se ha procedido a la colocación de señalética en todo el complejo académico, a fin de regular el tránsito de personas por los pasillos y escaleras. Aparte, se habilitará un tercer acceso al centro para evitar aglomeraciones en la entrada y salida. Cedida