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La defensa del acusado por asesinato al quemar a Marisol en La Laguna pide su absolución

Asegura que es inocente y no existe ninguna prueba que, a su juicio, demuestre lo contrario
El incendio del Dacia Sandero; en su interior fallecía María Soledad. DA

La defensa de Juan Carlos A.B., acusado de asesinar el 16 de enero de 2019 a su expareja, a la que al parecer roció con gasolina desde el asiento del copiloto del coche que ella conducía, ha pedido este lunes su absolución porque aseguró que es inocente y no existe ninguna prueba que, a su juicio, demuestre lo contrario.

La letrada defensora ha asegurado en su alegato inicial ante los miembros del jurado durante la apertura del juicio oral en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife que no existe ninguna prueba que acredite que el coche en el que circulaban los dos estuviese ardiendo cuando impactó contra un poste.

Ha añadido, que de hecho podrá demostrar a lo largo de la vista lo contrario: primero se produjo el choque y, luego, la explosión en la zona del motor, no en la del copiloto, por lo que el caso es en suma un “trágico” y “fortuito” accidente.

“¿Por qué esperó hasta llegar al Camino Fuentes Cañizares, por qué no lo hizo antes, por qué no lo hizo al llegar a su destino, cuando ya se habían bajado? ¿Qué sentido tiene que él estuviese dentro del coche, cuando él también podía sufrir esos daños? No tiene ningún sentido”, ha cuestionado la defensora.

Tampoco, ha continuado la letrada, hay pruebas objetivas o directas de que Juan Carlos se enterase pocos días antes de los hechos de que la víctima había comenzado una relación con otra persona, y ha recordado que ambos quedaban “habitualmente” para pasear a sus perros.

“Juan Carlos no tuvo nada que ver. Creemos que es absolutamente inocente y pedimos su absolución”, ha rematado.

Y ha pedido a los miembros del jurado que, si en el momento de la deliberación dudan sobre la culpabilidad del encausado, empleen el “sentido común” y lo absuelvan, porque no debe haber ninguna duda al respecto.

Sin embargo, la Fiscalía y las acusaciones particulares que representan, por un lado, a los familiares de la víctima y, por otro, al Instituto Canario de Igualdad, mantienen su relato de los hechos y sus peticiones de condena.

Para la Fiscalía, el acusado cometió tres delitos: asesinato con alevosía y ensañamiento, con agravante de parentesco, daños por incendio y maltrato animal.

Por el asesinato, la fiscalía pide 25 años de cárcel, por los daños al coche dos años y por la muerte del perro doce meses.

Según el relato de la Fiscalía, el acusado, de nombre Juan Carlos y de 52 años, había mantenido una relación de 16 años con su víctima que había terminado cuatro años antes.

A las 16.50 horas del 16 de enero de 2019, mientras circulaban por el Camino Fuente Cañizares (La Laguna), el hombre roció con gasolina a la mujer, que conducía, desde el asiento del copiloto y prendió fuego al combustible, asegura la acusación pública.

La mujer perdió el control del vehículo, se estrelló contra una farola y murió “agonizando entre horribles sufrimientos”, por inhalación de humo y quemaduras con carbonización parcial, sin poder llegar a desengancharse el cinturón de seguridad, de acuerdo con la Fiscalía.

Juan Carlos A.B. padeció graves quemaduras, pero huyó del lugar y se refugió en su casa.

El abogado de la familia de la víctima ha observado que Juan Carlos A.B. tan solo se quemó ciertas partes del lado izquierdo de su cuerpo, como la cara, las manos o los antebrazos, el mismo lado en el que conducía Marisol, quien acabó convertida en una “antorcha humana” y murió quemada.

Ha asegurado asimismo que el encausado, antes de abandonar el coche en llamas, sacó su cartera y su móvil personal, y cerró la puerta tras de sí.

“No ha abierto la boca en dos años, ni ante la policía ni en los juzgados, nada. Ha estado dos años en la cárcel sin decir nada. Y tampoco se ha disculpado con la familia de Marisol”, ha lamentado el letrado.

El Instituto Canario de Igualdad (ICI) ha añadido además que Juan Carlos A.B. mostró un “absoluto desprecio” por la vida de la víctima, entre otras cosas, por su condición de mujer y porque el encausado entendió entonces que ella no merecía reanudar su vida con otra pareja, por lo que ha incluido la agravante de género que recoge el Código Penal desde hace cinco años.

Y ha recordado en esa línea que Marisol fue por todo ello la primera víctima por violencia machista del año pasado en Canarias a manos de su pareja o expareja, de un total de ocho mujeres.

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