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Ricardo Fernández de la Puente: “La gente, en la calle, no está pensando en mociones de censura”

El diputado regional de Ciudadanos, que acaba de ser nombrado coordinador del partido en Tenerife, defiende la política "útil" critica al Gobierno canario por no haber conseguido la implantación de tests en los aeropuertos para evitar el hundimiento del sector turístico

El coordinador de Ciudadanos en Tenerife y diputado regional, Ricardo Fernández de la Puente. | .Sergio Méndez
El coordinador de Ciudadanos en Tenerife y diputado regional, Ricardo Fernández de la Puente. | .Sergio Méndez

“Esa gente que camina por la calle no está pensando en mociones de censura”, afirma, cuando acabamos la entrevista, el nuevo coordinador de Ciudadanos en Tenerife, el diputado Ricardo Fernández de la Puente. Licenciado en Económicas y Empresariales, gerente de Ashotel durante diez años, viceconsejero de Turismo durante el Gobierno de Paulino Rivero, Fernández de la Puente es un diputado afable que alterna la crítica al Gobierno con la búsqueda del encuentro. “Yo casi nunca me enfado. Eso tiene su lado malo, porque puedes parecer blandengue. Pero también su lado bueno, porque te ven como una persona capaz de tender puentes”. Cuando no trabaja, le gusta cocinar. Y así, grande como es, con aspecto de fraile disfrutón, no es difícil imaginárselo entre calderos.

-¿Le hace ilusión el cargo de coordinador insular de su partido? Cs está en una situación compleja, especialmente en Canarias…

“Sí, hemos pasado un año y medio largo muy complicado. Muchos compañeros y amigos han decidido dejar el proyecto. Y eso es doloroso y triste. Ahora toca ver si las personas a las que ha nombrado el Comité Ejecutivo Nacional somos capaces de dar un impulso. En lo que yo pueda ayudar y empujar, ahí estaré siempre”.

-¿No es un poco raro que la candidata a la presidencia de Canarias en las pasadas elecciones, Vidina Espino, tenga el mismo peso orgánico, como miembro del comité autonómico, que Matilde Zambudio, a la que acusó de ‘tamayazo’?

“Eso es una decisión que ha tomado el Comité Ejecutivo Nacional, habría que preguntarle a ellos sobre los motivos”.

-¿Qué espacio tiene Ciudadanos en el archipiélago, que es un lugar con una estructura social diferente a la de Madrid o Barcelona?

“Yo creo que Cs tiene el mismo planteamiento a nivel nacional, autonómico o europeo. Nos definimos como un partido de centro, con lo difícil que eso es, porque necesitas cintura para girar hacia derecha e izquierda. Por eso hablamos mucho de política útil. Pero eso tiene un problema: cuando giras a uno u otro lado, tus otros votantes protestan. Y eso se acentúa más en un contexto de polarización como el que tenemos”.

-Usted fue viceconsejero de Turismo de un Gobierno dirigido por un partido, CC, que se define como nacionalista. ¿Cómo se hace ese tránsito hasta llegar a coordinador insular de Cs?

“Porque yo gestioné el turismo desde una perspectiva profesional y técnica, nada sectaria, para intentar encontrar una solución a los problemas que tenía el sector, que empujó, en un contexto de baja llegada de turistas como el de la anterior crisis, para que hubiese un profesional en ese cargo. El turismo no hay que gestionarlo de una manera política, sino viendo lo que va bien, lo que dicen los empresarios. A partir de eso, mi postura sigue siendo la misma, yo sigo siendo una persona de talante moderado, conciliador”.

-¿Se llegó a sentir incómodo con la derechización de Cs durante el último periodo con Albert Rivera al mando?

“Bueno, eso lo pagamos. Esa inclinación a la derecha nos hizo pasar de 57 diputados a 10 en cuestión de meses. Seguramente, Albert y las otras personas de la dirección del partido lo hicieron pensando que era lo mejor para España y para Cs. Pero el mensaje no caló y tuvimos una debacle, no hay otra forma de llamarlo. Pero aquí seguimos, trabajando. Y está bien para aprender”.

-¿No hay una estructura demasiado centralista en Cs?

“Como cualquier partido de ámbito nacional. La misma que puede tener un PSOE, PP o Unidas Podemos, con una jerarquía que yo creo que es necesaria. Si no, esto sería un movimiento anárquico donde cada uno iría por su lado. Al mismo tiempo, nosotros defendemos las especificidades de Canarias, recogidas también en el tratado de la UE y que nosotros incluimos en nuestros programas electorales. Porque no estamos pidiendo privilegios, pedimos igualdad”.

-Me estoy refiriendo más a la cuestión orgánica: ¡a sus coordinadores los nombran en Madrid! -A los líderes autonómicos del PSOE y el PP, supuestamente, los eligen aquí…

“Supuestamente, buena palabra esa… Lo ha dicho usted, no yo…”

-El PSOE canario, por ejemplo, fue bastante autónomo para negociar sus pactos tras las pasadas elecciones autonómicas. ¿No percibe que tienen ustedes menos margen, que parte del follón que se montó en Cs con los pactos vino porque la Ejecutiva nacional no entendió que sus militantes, aquí, querían que CC pasara a la oposición?

“Sinceramente, no veo esa diferencia con otros partidos nacionales. Por otro lado, yo no estuve en el comité de pactos tras las elecciones municipales y autonómicas. Por tanto, no sé las conversaciones que se produjeron, aunque el resultado sí sea conocido”.

-¿Cómo cree que lo está haciendo el Gobierno de Canarias en este contexto de la pandemia?

“Yo creo que falta capacidad de gestión. También es verdad que es una situación totalmente anómala, las decisiones se toman según la información que se tiene, y no es solo un tema de Canarias, sino algo mundial. Pero sí creo que las cosas se pueden hacer de otra manera. En temas como el turismo se ha perdido el tiempo”.

-¿Por qué?

“Nosotros no teníamos que haber intentado ser referentes mundiales en nada, que fue la tesis de la consejera [de Turismo, Yaiza Castilla]. No necesitábamos el vuelo de la OMT, aunque esté muy bien, ni ser un laboratorio de protocolos, porque eso está todo inventado. Lo que necesitábamos era ser más prácticos, que se percibiera nuestro destino como seguro, y eso se consigue haciendo los tests en nuestros aeropuertos desde el minuto uno. Lo podríamos haber hecho en mayo, al comienzo de la temporada de verano, si hubiésemos tenido el apoyo del Gobierno de Canarias y del Gobierno de España. Igual que Madeira, que ha conseguido un 70% de ocupación. No tenemos un problema de imagen, sino de confianza en el destino”.

-Hay bastante controversia sobre si los tests en destino son útiles o no. Aquí, la mayor parte de los contagios son comunitarios, no importados… De hecho, ese aumento es el que hizo que se dejara de viajar a Canarias en verano, no la falta de tests…

“Lo que quiera, pero usted se va mañana a Bruselas y no sale sin haberse hecho un test en el aeropuerto. Madeira le hace la PCR, le lleva al hotel, le confina durante dos horas hasta que le dan el resultado. Y luego, si da positivo, hace una cuarentena que paga el Gobierno de Madeira. Han invertido tres millones de euros. Y la gente tiene la percepción de que es un destino seguro. ¿Es lo único? No. También es muy importante que los índices de contagio sean bajos, como en mayo. Necesitamos que el turismo arranque para que arranquen otros sectores. Pero el Gobierno de España no termina de darse cuenta”.

-¿En qué sentido lo dice? ¿Solo por los tests?

“Yo no he visto un plan específico del Gobierno de España para el sector turístico de Canarias, pactado, conveniado con los agentes económicos de las islas, con la inclusión de los partidos que formamos parte del arco parlamentario en Canarias. Ese plan deben estar los tests, pero también reactivar los vuelos. No hay una única medida, hay que ver qué cosas se están haciendo ya y cómo están funcionando. Lo que le pido al Gobierno central es que colabore con los temas que dependen de ellos, que sigan dando avales y préstamos, bonificaciones a la seguridad social, manteniendo los ERTE, cosas que ayuden al día a día, porque las empresas, aunque no tengan actividad, tienen que seguir pagando gastos fijos. Yo soy más de lluvia de lluvia fina que de grandes fuegos artificiales”.

-Para cuando la situación económica mejore, ¿ve algún tipo de de tasa de reconstrucción?

“Yo creo que tenemos suficiente presión fiscal en España. La forma de pagar toda esa inversión será vía recuperación de la actividad económica y vía cobro de los impuestos que se van a cobrar cuando se recupere esa actividad. No veo conveniente más presión fiscal”.

-¿Se arrepiente de no haber firmado el pacto de reactivación impulsado por el Gobierno con la participación de empresarios, sindicatos y CC?

“Yo no me arrepiento de no haber estado en una foto. Porque eso es lo que se firmó en mayo. Las cantidades del plan presentado recientemente, que supuestamente desarrolla ese pacto, no son las mismas que entonces. El propio vicepresidente dice que ahora hay que buscar el dinero. Eso no significa que no estemos dispuestos a colaborar. Nosotros estamos por la reconstrucción, pero no queremos darles falsas expectativas a los ciudadanos. En general, los partidos de la oposición estamos siendo muy constructivos”.

-¿Y no le parece novedoso que se haya hecho un ejercicio de planificación, incorporar a distintos sectores, sindicatos, empresarios, partidos…?

“Yo creo que sentarse y trazar un horizonte con prioridades, ver cómo llegar hasta allí, es necesario. Que el día a día no te coma. Pero luego hay que elegir proyectos concretos y buscar los recursos”.

-Y la diversificación a la que apunta el Plan, ¿qué le parece?

“¿Esa palabra es nueva?”

-¿Por qué esa reticencia entre algunas personas cuando se habla de este tema?”

“Porque nunca se toman esas medidas. El que hace la diversificación es el empresario”.-Bueno, la Administración puede impulsarla…

-Bueno, la Administración puede impulsarla…

“Para eso se tienen que ofrecer las condiciones necesarias, los incentivos. Y luego, hay que ser competitivos. Porque a lo mejor hay cosas que aquí podemos hacer, como ser un lugar de teletrabajo para gente de otros sitios que se venga a vivir o pasar temporadas. Pero otras no. El problema es que cuando aquí hablamos de diversificación, hablamos de cambiar un modelo productivo de éxito por algo que no sabemos…”

-Casi nadie habla de renunciar al turismo, sino de ir hacia algo más sostenible, de aumentar la estancia de los turistas para disminuir cantidad…

“Mire, nosotros no tenemos capacidad para decirle a alguien que se quede aquí más días. El que decide es el consumidor. La gente cada vez se va menos de vacaciones. Ya nadie se va un mes… Pero oiga, yo estoy encantado con la palabra ‘diversificar’. Aunque si no fuimos capaces en los momentos buenos… Ahora, lo que hace falta es volver a coger la carretera. Luego, cuando tengamos velocidad, diversificamos y decidimos si nos cambiamos de coche o compramos tres distintos”.

-Oiga, a ustedes a veces se les sitúa en una operación de censura del centroderecha a este Gobierno con CC, PP y ASG de aliados. Con Enrique Arriaga, socio del PSOE en el Cabildo de Tenerife, de coordinador regional de Cs, ¿es menos factible?

“No es que sea complicado ahora, tampoco tengo constancia de ninguna conversación anterior seria y fundada sobre mociones de censura. A mí, hablar sobre hipótesis y futuribles no me gusta. Prefiero hacerlo sobre hechos, con una finalidad, que sirvan para algo concreto”.

-¿Pero ve necesario promover una moción de censura?

“Yo creo que lo que hay que hacer ahora es echar a andar la economía. Ya luego lo demás se irá viendo…”

-¿Le ofreció Casimiro Curbelo ser viceconsejero de Turismo?

“Sí, y le dije que no porque estoy comprometido con este proyecto”.

-Oiga, ¿y esa empresa que dicen que le ofreció un puestazo para que renunciara al acta de diputado?

“Pues mire, ni idea. Pero si se entera de quién es, me lo dice…”

-¿Y no se ve usted de consejero si le ofrecieran a Cs entrar en este Gobierno?

“Lo veo complicado. Uno de los socios es Podemos y somos antagónicos en muchos temas.