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Biden acariciaba ayer el despacho oval e insistía en no detener los recuentos

El equipo del candidato demócrata veía próxima su victoria, con hasta cuatro escenarios en los que se alzaría con el triunfo; el aspirante a la reelección, Donald Trump, por su parte, incendiaba la batalla legal
Joe Biden fue vicepresidente durante los mandatos de Barack Obama. DA

La jornada de ayer en Estados Unidos albergó varias sorpresas respecto a la primera noche electoral. Entre ellas, que se abrieran nuevas vías para que el candidato demócrata, Joe Biden, se alce con la victoria. Al cierre de esta edición continuaba liderando los sondeos, con cuatro posibilidades encima de la mesa. La primera sería consolidar su conquista de Arizona, donde poseía anoche una ventaja de dos puntos y medio respecto al aspirante a la reelección, Donald Trump; y, de igual manera, alzarse con el triunfo en Nevada, estado en el que se registraron algunas incidencias relacionadas con la carga de datos en el sistema informático. En caso de cumplir ambos requisitos, el exvicepresidente con Barack Obama alcanzaría los 270 compromisarios que le hacen falta para ser el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

El segundo escenario es que tiñera de azul uno de los dos estados anteriormente mencionados y, además, terminara por confirmar un vuelco en un territorio que, a priori, parecía estar dominado por el republicano: Georgia. No en vano, en apenas unas horas, Biden pasó de ir un punto por debajo de Trump -con algo más del 90% escrutado- a remontar y, con el conteo a un 98%, estar a apenas 0,3 puntos. Aún así, visto este antecedente, todavía entrarían en la misma ecuación otros dos estados, que constituirían la tercera y cuarta opción, Pensilvania, que daría la victoria directa a Biden, y Carolina del Norte, que necesitaría el check en Nevada o Arizona.

Y es precisamente esta tensión, que hasta el último voto hace decisiva la elección del próximo líder de la nación norteamericana, la que ha motivado la presentación masiva de recursos en distintos estados por parte de Donald Trump; un campo de batalla en el que parece no estar teniendo mucho éxito por ahora, al habérsele negado a trámite sus reclamaciones en Michigan (que ya ganó Biden) y en Georgia. Las autoridades judiciales de ambos estados consideraron que las sospechas de “fraude” argüidas por el equipo de campaña republicano carecían de la consistencia necesaria para tenerlas en cuenta. Pero no se trata sino de un primer asalto, puesto que el actual presidente ya había anunciado que acudirá al Tribunal Supremo, que, cabe recordar, es de mayoría conservadora; una estrategia que, si bien podría beneficiarle, ha sido puesta en duda incluso por representantes de peso de su partido, dado su cuestionable carácter democrático.

En cuanto al resultado que arrojen las urnas, el entorno de Biden se mostraba confiado ayer en que, a pesar de los retrasos en el recuento de apoyos, la victoria del demócrata estaba prácticamente garantizada. Por ello, insistían en que no se detuviera el proceso.

PROBLEMAS EN NEVADA

El funcionario electoral de Nevada, Joe Gloria, en una rueda de prensa ofrecida ayer, explicaba que algunos condados de dicho estado habían tenido problemas a la hora de registrar los votos por correo en el sistema, y que durante los próximos días se requerirá a determinados ciudadanos que se identifiquen debidamente para corroborar que, efectivamente, decidieron participar en los comicios de forma adelantada. Unas circunstancias que afectarían a, aproximadamente, 60.000 papeletas remitidas por el Servicio Postal.

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