La Palma

Más de 100 firmas de apoyo a instalar el TMT en La Palma

Las principales organizaciones socioeconómicas de la Isla se unen para pedir a un colectivo ecologista que retire su recurso judicial contra la implantación del aparato en las cumbres de la Isla Bonita

Los firmantes del manifiesto, al que ha tenido acceso en exclusiva DIARIO DE AVISOS, instan a un colectivo ecologista de la Isla a retirar su recurso judicial contra la cesión de suelo para la construcción del telescopio. DA

“Un colectivo ecologista se opone a este proyecto, y lo hace en contra de la opinión mayoritaria de los demás sectores sociales y productivos de nuestra Isla (…) consideramos que no es el momento de frenar este desarrollo, que será, sin duda, muy beneficioso para La Palma y para Canarias”. Más de un centenar de empresas y entidades palmeras, a través de un manifiesto al que ha tenido acceso en exclusiva DIARIO DE AVISOS, han querido mostrar su apoyo a la instalación del Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés) en el Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), animando a la única organización ecologista detractora de la iniciativa a “retirar la demanda” que, aseguran, presentó contra las cesión de monte público del municipio de Puntagorda al consorcio internacional del instrumento óptico.

El documento, en el que los firmantes reflejan su “respeto a las asociaciones ecologistas”, valorando, además, “sus iniciativas en defensa de nuestro medio ambiente”, está suscrito por los principales representantes del sector privado de la Isla, como lo son las patronales empresariales Faep y Fedepalma; las turísticas CIT Tedote, CIT La Palma y Asdetur; de la construcción (Fepeco), zonas comerciales de distintas localidades, el sindicato Comisiones Obreras, equipos deportivos, establecimientos hoteleros, asociaciones de taxistas y Transportes Insular La Palma (TILP), bodegas, estudios de arquitectura, compañías dedicadas a la promoción de las energías renovables, sector de la alimentación, concesionarios de vehículos, empresas especializadas en astroturismo y tecnología, cooperativas de agricultores, proveedores de servicios, entre otros actores de relevancia en el territorio insular.

El grupo promotor del que será el telescopio más potente y avanzado del planeta siempre había manifestado, desde los inicios del proyecto, su intención de emplazar el aparato de observación en el monte de Mauna Kea, Hawái. Sin embargo, en el año 2016, ante las dificultades que experimentaban en la isla del Pacífico por la oposición de distintos grupos la comunidad nativa, que consideran el enclave escogido un lugar “sagrado” según su cultura, optaron por designar una opción B. Y más concretamente, una parcela ubicada en el Roque de los Muchachos, La Palma, perteneciente al término municipal de Puntagorda. Desde entonces, las administraciones públicas canarias -incluyendo al Consistorio local, el Cabildo y el Ejecutivo autonómico- se pusieron manos a la obra para hacer posible la emisión del pertinente permiso de construcción tres años más tarde.

Se trataría, pues, de un punto a favor de la Isla Bonita para albergar al gigante de la astronomía, si bien entran en la ecuación otros factores. Por un lado, la situación de enroque que se vive en tierras hawaianas: los llamados Kia‘i ya han dicho, en declaraciones al DIARIO, que “no hay nada que negociar” en lo relativo a sus creencias, por lo que no parecen estar dispuestos a dar su brazo a torcer. Esa circunstancia acercaría la idea de convertir a La Palma en la ubicación definitiva del telescopio. No obstante, otra variable a tener en cuenta es la financiación: Japón y Canadá, miembros del consorcio, son partidarios de continuar trabajando en la vía del plan A, aparte de que Estados Unidos dirimirá en los próximos seis meses si entrar o no en el grupo promotor, tal como adelantó este periódico, complicando en caso afirmativo el sueño palmero. Pero si hay un elemento que puede suponer un impedimento de calado para que el instrumento óptico se instale en la Isla es el recurso presentado por un colectivo ecologista contra la cesión de terrenos de cara a la construcción del aparato.

Y es precisamente sobre este asunto que hacen hincapié los suscriptores del denominado Manifiesto ciudadano en apoyo al TMT. “No creemos que sea el camino adecuado”, destacan en el escrito, considerando que “hoy, con la aparición de la pandemia mundial que está produciendo la COVID-19, La Palma no tiene en su horizonte ningún proyecto o programa como el citado TMT. No existe otro polo de desarrollo tan potente y poderoso. Es más, en décadas no habrá una inversión de esta importancia en esta Isla”; una cuantía que ascendería a los 2.300 millones de euros en total. “Por ello, les instamos a que se acerquen a nosotros para trabajar conjuntamente por los beneficios científicos, tecnológicos, sociales, económicos y laborales que aportará la construcción de este nuevo telescopio a nuestra comunidad, y así poder consensuar, entre todos, la necesidad de retirar tales demandas. Máxime después de que este proyecto haya recibido el apoyo del Gobierno de España, del Congreso de los Diputados y del Senado, y que resultan idénticos a los ya expresados por el Gobierno y Parlamento de Canarias, por la Federación de Cabildos Insulares y por la Federación de Municipios de España”, prosiguen.

Asimismo, en el documento se hace referencia a algunos de los datos incluidos en el estudio de impacto socioeconómico presentado a finales del año pasado por Juan José Díaz Hernández, profesor del Departamento de Economía, Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Laguna. En concreto, se enfatiza sobre el hecho de que, de construirse en La Palma, el TMT “supondría el 6,53% del PIB de la Isla”, unido al 3,37% que ya representa el ORM en la actualidad. La construcción del telescopio se efectuaría en el plazo de 10 años, más otros 75 de fase operativa, constituyendo la creación de “190 empleos iniciales” en especialidades como ingeniería, astronomía, informática y otros perfiles técnicos; “920 empleos posteriores”, de actividades relacionadas con la construcción, consultorías técnicas en arquitectura e ingeniería, investigación y desarrollo, gastos en hostelería, servicios, comercio, transporte, etc.

Por otro lado, se contemplan 120 puestos de trabajo adicionales “directos a tiempo completo”; “800 empleos directos e inducidos”, por ejemplo en restaurantes y comercio, compras y alquileres de viviendas o mobiliario, compras y alquileres de vehículos, salud, educación, comunicaciones o actividades informáticas. Y se afirma que “creará, cuando comience su operatividad, 500 puestos de trabajo permanentes”. En cuanto a repercusiones económicas, se calcula que tendría un impacto de 400 millones de euros de inversión en las seis etapas de edificación; otros 40 entre licencias, salarios, bienes y servicios; cuatro millones en nóminas, a razón de 2.777 euros al mes por trabajador para 12 ramas distintas de actividad, aparte de 100 millones en producción de bienes y servicios y un valor añadido bruto de 40 millones anuales. El apartado de recaudación fiscal se saldaría con otros 13 millones cada año para las administraciones estatal, autonómica y local.

Como conclusión, tras hacer un extenso repaso por las cifras que arrojan las instalaciones científicas ya existentes en las cumbres palmeras, como los 120.000 visitantes que recibió el Observatorio del Roque en 2019 o los 80 ciudadanos de la Isla que trabajan en el mismo, los firmantes aluden a que el TMT “sería una grandísima oportunidad para que [los jóvenes] puedan regresar ante las expectativas de un trabajo de alta cualificación, alta remuneración y de altísimo reconocimiento internacional”.

MANIFIESTO · Apoyo de La Palma al TMT