CD Tenerife

“Por supuesto que quisiera quedarme, pero no depende solo de mi opinión”

Fran Sol, con 28 años, es la pieza diferencial del Tenerife 20/21. Este futbolista de talla internacional es un lujo al que Ramis le está sacando partido. Es el pichichi del equipo y en lo personal está disfrutando al máximo de su vida familiar en la Isla. Está tan a gusto que, si de él dependiese, se quedaría más tiempo.

Fran Sol, con 28 años, es la pieza diferencial del Tenerife 20/21. Este futbolista de talla internacional es un lujo al que Ramis le está sacando partido. Es el pichichi del equipo y en lo personal está disfrutando al máximo de su vida familiar en la Isla. Está tan a gusto que, si de él dependiese, se quedaría más tiempo.

-Vaya subidón de moral se llevaron en Vallecas.
“Fue una victoria muy sufrida de la que sacamos esa alegría contenida que teníamos. A nivel de solidaridad defensiva y de aprovechar nuestras oportunidades puede ser el partido más completo de la temporada. Además, fue ante un rival muy complicado y fuimos superiores. Se jugó a lo que quisimos nosotros. Eso nos tiene que dar una confianza enorme. Ahora tenemos que mantener esa idea contra la Ponferradina, un rival también duro que nos va a asfixiar y que no va a dejar espacios. Tienen gente arriba con gol y extremos que llegan con peligro”.

-Antes se decía que los partidos de casa no se podían escapar. Con esto de jugar en los estadios sin público, ya eso importa menos.
“La verdad que ya no es igual que antes, pero sí que cuenta mucho el estado del terreno de juego. En ese aspecto tenemos una ventaja, porque el Heliodoro está en unas condiciones muy buenas. Además es un campo con unas dimensiones grandes y eso nos viene muy bien. No es lo mismo jugar en el Heliodoro que hacerlo en Vallecas o en El Toralín. Esos campos están mucho peor por culpa del tiempo”.

-Es cierto que el terreno de juego de Vallecas estaba en bastante mal estado. Parece que muchos errores individuales los provocaba el mal estado del campo.
“Sí. Yo lo que más notaba es que por debajo estaba muy resbaladizo. Yo llevaba tacos de aluminio y no podía frenar bien. Tenía miedo a frenar, porque te resbalabas. Es fastidiado jugar así, porque tienes que estar atento al balón, al campo, al rival, etc”.

-Llevas cuatro goles en los últimos seis partidos. Cada vez se te nota más cómodo en el campo y eso se traduce en goles. Si sigues así, será difícil ponerte un techo esta temporada.
“Es verdad que cada vez estoy más cómodo. El otro día tuve una contra el Fuenlabrada y la fallé, pero me encuentro más a menudo con la portería. Creo que ahora estoy demostrando mi punto fuerte, que es la definición. Aún así puedo dar mucho más”.

-Fue raro que usted fallase esa que dice ante el ‘Fuenla’. Como esas, pocas se le van por fuera.
“La verdad es que esa semana estuve practicando ese tiro ya que es verdad que no lo suelo fallar. Mis compañeros me decían que era extraño, porque no suelo fallar esas en los entrenamientos o en los partidos. Vi la jugada mucho y es un fallo, como todos cometemos fallos. Lo he practicado para que no me vuelva a pasar”.

-¿Tras los partidos suele darle muchas vueltas a las jugadas?
“Sí, soy bastante autocrítico y eso, a veces, eso me perjudica. El día del partido me quedo hasta altas horas de la madrugada viendolo una y otra vez. Veo las jugadas y pienso en lo que podía haber hecho para que saliera mejor. La verdad es que esa noche no duermo, porque me veo el partido dos o tres veces para intentar ver los fallos. También el partido que ha hecho el colectivo para intentar mejorar”.

-¿Y esos errores que aprecia luego los comenta con el entrenador o con los compañeros?
“El míster se da cuenta de los errores antes que yo, pero en privado le comento a algún compañero alguna jugada que se podía mejorar. Al míster no se le escapa una”.

-Es curioso que la mejor versión de Fran Sol la estemos viendo con Ramis, que lo primero que ha hecho es mejorar la manera de defender del equipo
“Como todo en la vida, siempre hay que empezar por el principio y por lo más simple. No se puede empezar por el final del libro, porque entonces te pierdes todo el principio. Con buen criterio se ha decidido empezar por los cimientos de la casa, que es la defensa. Esa mejoría beneficia a la faceta ofensiva. Cuando sometes al rival y no le dejas hacer su juego, aparecen los espacios y se pueden aprovechar. Si te das cuenta, los equipos que consiguen campeonatos o grandes cosas son los que menos goles encajan”.

-Llevas seis dianas ya. ¿Cuántas te has propuesto conseguir?
“A ver, muchos dicen seis y yo digo siete. Veo el partido del Zaragoza y aunque el portero se mete el gol en propia puerta, en mi primer cabezazo ya se ve que el balón entra. Ese gol yo lo cuento. En cuanto al techo, al final lo importante es marcar goles como el del domingo, que son los que dan puntos. Cuando yo marco y el equipo gana, no puedo estar más satisfecho. Si yo marco tres goles y el equipo pierde 4-3, no me voy a casa satisfecho”.

En lo personal, ¿está tan a gusto en la Isla como demuestra?
“Quizás vosotros que sois de aquí no lo valoráis, pero yo valoro mucho, por ejemplo, poder sacar a la calle a mi hijo, que tiene dos años, tal y como está en casa. En Kiev o en Madrid tengo que pelearme con él para ponerle el abrigo, el gorro, los guantes, ponerle la funda al carro, coger el paraguas, etc. Al final no sales y te quedas en casa. Aquí se puede salir a la calle y respirar aire limpio, que es otra cosa que se aprecia mucho y que en las grandes ciudades, por la contaminación, no se puede hacer. Yo disfruto cada minuto de mi estancia aquí”.

-Por lo tanto, entiendo que no le importaría seguir más temporadas en la Isla y en el Tenerife.
“Mis deseos son unos, pero hay condicionantes. Tengo un contrato con el Dinamo de Kiev y me tengo que ceñir a ese contrato, pero por supuesto que quisiera quedarme. Ellos siguen mi evolución y están en permanente contacto con mi agente. Están contentos con mi temporada. Vamos a ver como acaba esta campaña y ojalá se pudiera negociar, pero tampoco quiero crear falsas esperanzas porque no solo depende de mi opinión”.

-¡Y eso que ha jugado en el Heliodoro sin público! ¿Qué hubiese pasado si esta temporada el estadio hubiese contado con los aficionados?
“Pues que llevaría más goles. Estoy seguro. Me encanta jugar para la afición y nosotros nos debemos a ellos. Yo en los equipos que me valoran y que me demuestran que me quieren, rindo mucho mejor. Lo de jugar sin aficionados no me gusta. Hay muchos fallos y faltas de concentración en el juego. Es muy diferente el fútbol así. El fútbol sin aficionados no es fútbol. Esto es otra cosa”.

-¿Por la calle le paran y le dicen algo?
“La verdad es que a la gente le da un poco de cosa por el tema del Covid, pero, respetando las medidas, me saco fotos o firmo autógrafos. Eso es necesario”.