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Un martes diferente en la nieve

El Cabildo reabrió al tráfico los accesos al Teide y muchos tinerfeños se animaron a subir, a pesar de ser día laborable, para disfrutar de la nevada dejada por la vaguada atlántica, sin dejar de tener presente el respeto a la normativa impuesta por las restricciones sanitarias


Con la reapertura ayer de las carreteras de acceso al Teide, muchos tinerfeños, e incluso alguno de otra isla, quisieron aprovechar para subir a disfrutar de un día en la nieve en el que el buen clima acompañó, no hubo demasiadas aglomeraciones, al ser una jornada laborable, y había aún bastante cantidad de nieve, con el Teide imponente presidiendo al fondo, y que ayer se podía ver desde muchos puntos de la Isla.

Y es que la vaguada atlántica que afectó a varias de las islas durante los últimos días de la pasada semana dejó una impresionante nevada en el Parque Nacional, con hasta 40 centímetros de nieve acumulada en algunos puntos, la segunda importante en Tenerife en el poco más de un mes transcurrido desde que comenzase este 2021.

Sin embargo, aunque los accesos se hayan reabierto al tráfico, hay que tener en cuenta que hay que continuar respetando la normativa impuesta por las restricciones sanitarias debidas a la pandemia de la COVID-19, porque, aunque la nieve pueda ayudar a olvidar por un ratito toda esta situación, hay que seguir recordando el contexto sanitario en el que nos encontramos, no bajar la guardia y seguir cumpliendo con las medidas impuestas para frenar los contagios.

El Cabildo había anunciado, el pasado lunes, que a lo largo de la mañana de ayer iría reabriendo las carreteras insulares TF-24 (la de La Esperanza), TF-523 (subida desde Arafo a El Teide) y la TF-21 desde La Caldera de La Orotava, así como los accesos al parque nacional desde el Sur por Vilaflor y TF-38, Chío.

Aunque no sería hasta cerca de las 11.00 horas cuando, al menos los que subieron por Arafo y La Esperanza, pudieron entrar por uno de estos dos accesos al Parque Nacional, lo que provocó que durante el par de horas previas se formase una cola de en torno a una treintena de vehículos que esperaban la apertura del acceso de La Esperanza, por ejemplo.

Una vez abiertos, el tráfico fue fluido, sin retenciones. Eso sí, como es habitual, lograr aparcar para poder lanzarse por una de las pendientes, actividad favorita en un día de nieve en el Teide, es misión complicada, aunque menos que en un fin de semana, ya que no se veían las colas o aglomeraciones de un sábado o domingo, al menos ayer por la mañana.

Muchos aprovecharon que no trabajaban para acudir al menos un rato a la nieve, como May y su familia. “Nos hemos venido todos, mis padres, mi hermana, mi sobrino, mi hijo y mi cuñado, aunque mi marido está trabajando. Está precioso y, además, el día está increíble, no hace casi frío y lo estamos pasando increíble. Los niños están como locos, es la primera vez que ven la nieve y decían: ‘Es increíble mamá’. No pudimos venir con Filomena, pero creo que esto es mucho mejor, casi no hay gente, estamos tranquilos, disfrutando”, relató May, mientras los niños, Liam y Noel, de cuatro años, se tiraban con un plástico por un pequeño montículo, después de haber hecho un muñeco de nieve. “Hacía mucho tiempo que no veíamos tanta nieve”, apuntó la abuela.

La familia entera viene desde el sur de la Isla, concretamente de Los Abrigos. “Estuvimos esperando un ratito en el acceso de Vilaflor, con la esperanza de que abrieran y al final lo hicieron y vinimos como locos. Y estaremos un ratito, que hay que volver a las obligaciones”, añadió May al respecto.

Eli y Germán también subieron a la nieve con su hija pequeña Aroa. “Venimos por ella. Nunca había visto la nieve, se volvió loca cuando llegamos y decía que íbamos a hacer a Olaf (conocido personaje de la película Frozen)”, indicó Eli, quien explicó que “subimos por Arafo, allí abrieron casi a las 11. Había bastantes coches esperando. La verdad es que hacía muchos años que no venía”. “El día está bueno y hay bastante nieve”, dijo Germán.

Desde Gran Canaria

Otros incluso vinieron desde otra isla para disfrutar expresamente de un día de nieve en el Teide, como Eva: “Yo vengo de Las Palmas, hoy [ayer] libraba y, como sabíamos que iban a abrir las carreteras, vine. Me voy mañana [hoy] por la mañana. Mi hermana vive aquí y yo había visto nieve en la cumbre de Gran Canaria, pero nunca tanta, es una pasada”.

Su hermana María y su cuñado Raúl viven en Tenerife y suben a la nieve en el Teide siempre que pueden, la última vez por Filomena. “Hoy está mucho más bonito, me está gustando más, porque la otra vez me coincidió con niebla y hoy con el día despejado está más para sacar fotos. Pero veo casi la misma nieve. Subimos por La Esperanza, esperamos una horita y abrieron”, explicó Raúl.

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