crisis migratoria

“Gorgojos en la comida y olor a rancio”: denuncian la “lamentable” gestión del campamento de Las Raíces

La Asamblea de Apoyo a Personas Migrantes denuncia la "lamentable gestión de ACCEM junto con el Catering Serunión en la alimentación y la salud" de las más de mil quinientas personas que se encuentran alojadas
Migrantes en el CIE de Las Raíces.
Migrantes en el CIE de Las Raíces. Sergio Méndez

La Asamblea de Apoyo a Personas Migrantes denuncia la “lamentable gestión de ACCEM junto con el Catering Serunión en la alimentación y la salud” de las más de mil quinientas personas que se encuentran alojadas en el campamento Las Raíces.

En un comunicado, la Asamblea informa de que las trabajadoras de ACCEM trasladan y denuncian en repetidas y numerosas ocasiones a la dirección de la misma ONG que la dieta del campamento es de muy mala calidad, escasa y muy pobre. La cantidad de comida que sirven en las bandejas se pesa, siendo esta muy pobre y escasa: “acorde a un niño de cinco años en cuanto a cantidad”.

“Pero la gestión está dirigida por la arbitrariedad, pues pese al método exhaustivo de dar una ración mísera a cada persona, en ocasiones no alcanza para alimentar a todas, y en otras ocasiones tiran grandes cantidades de comida delante de las propias personas que se han quedado con hambre desde semanas atrás. Esta práctica malvada se convierte en una tortura para quienes llevan semanas mal y poco alimentadas. La encargada de este servicio alimentario es Serunión, empresa que arrastra diferentes sanciones en el pasado, por incidentes relacionados con la calidad del servicio. Gorgojos en la comida, olor a rancio, acidez entre otras, ya han sido denunciados en los menús ofrecidos en centros escolares de diferentes provincias del Estado Español”, denuncian en la nota.

“Tanto la cantidad como la calidad de la dieta deja mucho que desear para una alimentación digna” denuncia una de las trabajadoras. Es una dieta basada básicamente en féculas y carbohidratos. Las propias trabajadoras han propuesto en distintas ocasiones un menú alternativo que se adecuara a las necesidades y costumbres de las culturas de las personas que se encuentran alojadas en el campamento. Con alimentos energéticos y ricos en propiedades que les beneficien para su salud y no la merme, “como está ocurriendo actualmente con los problemas estomacales e intoxicaciones que están generando los alimentos en mal estado y poco nutritivos que están poniendo en el menú del campamento”. Pero pese a las denuncias y propuestas de las trabajadoras y la Asamblea de Apoyo, “ACCEM sigue haciendo oídos sordos y violando derechos humanos fundamentales”.

“El posicionamiento de esta Asamblea es claramente el cierre inmediato de estos centros de vulneración de derechos humanos, pero a la vista de la intención de las instituciones de continuar con esta barbarie humana, exigimos el cese de llegada de más personas a este campamento, que no sólo está desbordado organizativamente desde las estructuras de la ONG, sino que las infraestructuras con las que cuentan, no están condicionadas para albergar a las personas que ya se alojan, y mucho menos para seguir recibiendo a más”.

“ACCEM no cuenta a día de hoy con trabajadoras para atender con dignidad y humanidad la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran estas personas, y lejos de admitir esta situación, ni de contratar a más personal, lo que ha hecho esta ONG es ignorar las frecuentes quejas y denuncias que recibe desde los diferentes colectivos. El campamento a día de hoy es un lugar inhóspito, inseguro y descuidado para unas personas en una situación de fragilidad extrema”, asegura la Asamblea.

Por último, la organización exige “el cierre urgente de este espacio y el cese inmediato de traslado de más personas al campamento Las Raíces donde se están vulnerando derechos humanos básicos. Actualmente la empresa ACCEM debe reconocer la gestión nefasta de la acogida que están llevando a cabo y asumir que no están preparados para asumir semejante situación. Exigimos por ello que, de una vez por todas, asuman públicamente la responsabilidad de cuidar los derechos humanos de todas las personas alojadas en su recurso y admitan su incapacidad para gestionar este campamento”, concluyen.

Ayer sábado, una trifulca entre un grupo de magrebíes y la seguridad privada del campamento obligó a solicitar los refuerzos de la Policía Nacional y Local y la presencia de varias ambulancias.

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