cultura

Enrique Santana: “Los artistas somos acróbatas sin red”

El 'dj' y productor tinerfeño residente en Madrid ha publicado el disco 'Cloud Gate'
Enrique Santana define ‘Cloud Gate’ como un disco de “electrónica actual con espíritu ‘vintage”. / Sergio Reviejo

Por Erick Canino

Enrique Santana (Santa Cruz de Tenerife, 1976) acaba de lanzar desde Madrid, su lugar de residencia desde hace años, Cloud Gate, un disco de música electrónica, música de baile reflexiva y adulta que llega con el soporte de su yo artístico, Rolling Hackers. Enrique Santana lleva en activo dos décadas como dj; es un melómano insaciable, siempre pendiente de articular sesiones que posean sentido, diálogo y mensaje. Cloud Gate sale ahora a luz, en las plataformas digitales, con un total de siete canciones.

-¿Cómo presentaría usted mismo Cloud Gate?
Cloud Gate es mi primer disco, se titula igual que la obra del escultor Anish Kapoor ubicada en el Millennium Park de Chicago, al que los latinos definen como El Frijol y que inspiró, junto a muchas otras fuentes, la creación de este disco. Un disco de electrónica actual con un espíritu vintage. Música electrónica de baile para cuerpo y alma”.

-¿Cómo fue el proceso de elaboración del álbum?
“Han sido muchos meses de trabajo. Tenía muy claro el sonido y los paisajes sonoros que quería mostrar. Es un disco muy visual en cuanto a la concepción del mismo. Partimos de Vangelis o Jean-Michel Jarre, pero con la cabeza puesta en el universo creativo de genios como David Lynch o Stanley Kubrick. Entre las condiciones innegociables estaba dotar a las canciones de cierta profundidad y darles la mayor longevidad que fuera posible, apartándolas de lo efímeras que resultan muchas de las creaciones actuales. La única dificultad que encontramos fue la madre de todas las dificultades: una pandemia global”.

-¿Editar un álbum en estos tiempos es nadar contracorriente?
“Más bien se trata de flotar. Los artistas hemos sido engullidos por esta pandemia y sus contundentes restricciones. Mantenerse a flote, más que una opción, es una necesidad. Lástima que la clase política de este país tenga tan abandonada a la cultura. Esta situación tendrá consecuencias en un futuro inmediato. Mientras tanto, y tras un largo año de múltiples incertidumbres en cuanto a lo artístico, decidí avanzar”.

-¿Qué posibilidades encuentran los músicos en la actualidad para desarrollar su trabajo?
“Las posibilidades son remotas siempre, cualquier vocación viene con una carga enorme de sacrificio. Ahora mismo la única certeza en cualquier disciplina artística que analices es que difícilmente desarrollarás una carrera si no te dedicas en cuerpo y alma, y por lo subjetivo que resulta, las horas y la entrega no garantizan ni el éxito ni la solvencia. Esto más que una profesión es una manera de vivir. Somos acróbatas sin red”.

-¿Cuáles son sus próximos proyectos?
“Mi próximo objetivo con el álbum es tratar de que este trabajo encuentre su audiencia; para ello presentaremos en breve siete piezas visuales para aportarle otra dimensión y nuevos canales de difusión a las canciones que componen el disco. Lo presentaré en todos los mercados y encuentros de la industria donde me sea posible asistir física o virtualmente, y espero poder defenderlo sobre un escenario el mayor número de veces posible. En lo personal, mantener la cordura y seguir contando los días para reunirnos con la familia sanos y salvos tras toda esta locura”.

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