Cultura

‘La literatura es femenina’ aborda un diálogo sobre las novelistas de las Islas

La iniciativa que desarrolla la Diputación del Común ofrece un encuentro en 'streaming' en torno al libro 'Generación 21: nuevas novelistas canarias'

‘La literatura es femenina’ despliega su programación de manera ‘online’. / DA

La iniciativa La literatura es femenina, que está llevando a cabo la Diputación del Común (a través del Proyecto Demos, financiado por la Unión Europea) para reflexionar sobre el desequilibrio de género en este ámbito cultural, presentó recientemente en streaming la obra Generación 21: Nuevas novelistas canarias. A través de un diálogo entre las escritoras Felicidad Batista y Dulce Xerach Pérez y el editor del volumen, Ánghel Morales, presentado por la adjunta de Igualdad y Violencia de Género de la Diputación del Común, Beatriz Barrera, se dio a conocer este libro, en el que se visibiliza a autoras del Archipiélago nacidas a partir de 1960.

En palabras del editor de Generación 21: Nuevas novelistas canarias, Ánghel Morales, “el proyecto nació en 2010 con la intención de dar visibilidad a los escritores del Archipiélago y se plasmó en un libro con la presencia de 12 autores”. Morales sintió que tenía una deuda con la literatura femenina e inició el proceso de publicar este segundo volumen, para el que se optó “por novelistas nacidas después de 1960, aunque con alguna excepción”. Deuda con escritoras como Felicidad Batista, autora recogida en la obra, quien explicó en este diálogo el gran recorrido hasta ser editada en Canarias: “Sobre la invisibilidad puedo ser casi un ejemplo. He publicado mucho en lugares como Venezuela, Argentina o Chile antes de ser publicada aquí”. Natural de Arafo, Batista se crio leyendo a Cortázar y Borges en la azotea de su casa, y comenzó a escribir un blog que recibía muchísimas visitas de Latinoamérica y que le sirvió para darse a conocer y empezar a publicar su trabajo allí.

Cartel del proyecto impulsado por la Diputación del Común. / DA

Ánghel Morales afirmó que, “desde 1975, cuando fundamos la editorial (con hombre y mujeres), intentamos publicar a autoras. Lo hicimos con algunas, y dábamos oportunidad a las que llegaban”. “Jamás, en ninguna editorial en la que he trabajado, he valorado un trabajo por si era hombre o mujer”, añadió.

LA OPORTUNIDAD DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

A finales del siglo XX, la mujer, según Felicidad Batista, “si escribía era una francotiradora: solo escribía poesía”. Asimismo esta escritora destacó que “las nuevas tecnologías han democratizado la publicación de lo que hacemos. Es un público tan anónimo como el del papel, pero antes no sabías casi lo que opinaban tus lectores. Por eso creé el blog: me causaba menos timidez”.

El editor Ánghel Morales calificó la gestión que se hace desde las instituciones como deficitaria: “La gente nueva que gestiona cultura lo hace bastante peor que sus predecesores. Son gente joven, algunos han sido compañeros míos. Hay gente en las instituciones que gestiona mal, no tiene conocimientos ni quiere adquirirlos”. Y añadió que él nunca ha contado con las instituciones a la hora de trabajar. “Lo único que he pedido era que se me reconociera, se me valorara y publicite. He estado en contra siempre de que den dinero público para la edición de publicaciones”, concluyó Ánghel Morales.

EL GRAN OLVIDADO

No obstante, Morales explicó que considera el sector literario como “el gran olvidado y destacó a algunas novelistas canarias, como Nivaria Tejera, Elsa López, Cecilia Domínguez, Isabel Medina o Juana Santana, mujeres que han sido las pioneras: “Nan nadado a contracorriente y gracias a ellas ahora es mucho más fácil”.

Preguntada sobre la mirada femenina, la autora Felicidad Batista comentó que “las mujeres tenemos otra mirada a la hora de escribir, no es que escribamos tan diferente. Creo que es la mirada, por dónde venimos, etc.”. “Cada autor es una isla, con sus influencias, y en mi época yo leía literatura española, no canaria, y escrita por hombres”, ahondó en este asunto Batista. Sobre ello reflexionó la escritora Dulce Xerach Pérez, que recordó el hermanamiento que hubo entre los escritores de la Generación del 70 en Canarias, un apoyo que no ha percibido en el sector femenino de la literatura. “Ahora sí que estamos empezando a apoyarnos. En la literatura nos hace falta dejar de ser islas y convertirnos en un archipiélago que se apoye entre sí”, dijo, continuando la metáfora de Batista.

Ánghel Morales discrepó sobre la unión de los escritores canarios: “Cuando sacamos el libro de los autores (Generación 21: Nuevos novelistas canarios) fuimos a comer y me di cuenta de que, dedicándose a lo mismo, no se habían leído entre ellos. Me extrañó y con las mujeres creo que no pasa lo mismo. Veo cierta cercanía”.

Felicidad Batista aseguró que la situación varía según en qué círculos y en qué grupos, aunque ve que esta situación, poco a poco, va cambiando: “En general nos movemos con ansiedad por saber y leer muchas novelas. Escribimos de una forma, a veces, bastante aislada. Y estamos intentando establecer esa unión y coincidir en torno a la pasión de la escritura”.

UNA VISIÓN RENOVADA

Sobre la nueva generación de escritoras, Batista afirmó que “es aire, es oxígeno, es abrir las ventanas de la literatura”. “Viene con una visión renovada que sorprende. No tienen ningún tipo de autocensura, no como las anteriores, y plantean el mundo tal y como lo ven”, argumentó la escritora. Morales fue más allá y advirtió, en tono de broma, a las escritoras actuales: “Las que están tienen que seguir currando, y duro, o las nuevas les van a pasar por encima”.

En cuando al desempeño profesional, para Batista resulta esencial la creación de personajes, “o cómo los personajes te construyen a ti”. La escritora contó una anécdota sobre el proceso de creación de su novela Finis Mare: “Llegué a introducirme tanto en la historia que no quería terminar el capítulo final. Un día me pareció ver por la calle a uno de mis personajes y pensé que tenía que terminar la novela, que se me estaba yendo de las manos”.

Por su parte, el editor Ánghel Morales también declaró tomarse muy en serio su trabajo: “Cuando estoy metido en un proyecto cancelo todo y hasta que no lo termino, no paro. Y es que cuando la pasión es el motor de tu trabajo”, cuenta, “vives enganchado por y para ello”.

EL CONFINAMIENTO

Entre los participantes en este diálogo la improductividad pareció ser la norma durante el confinamiento. “Me vi con mucho tiempo y no podía, era como atravesar un desierto. Y ya estábamos en junio, con la desescalada, cuando empecé a hacer los primeros trazos de la novela”, explicó Felicidad Batista. En el caso de Ánghel Morales, contó cómo las personas con las que trabaja no asumen del todo la situación actual: “La gente me sigue llamando para ver si se puede estrenar un libro o hacer una presentación. Y claro, por encima de editor, muchos son amigos, y me gustaría que la situación cambiara”.

Precisamente el libro Generación 21: Nuevas novelistas canarias no ha podido ser presentado, por esta situación atípica, de la forma tradicional, pero Morales avanzó buenas noticias: “El grupo Retablo ya está trabajando para hacer un musical (de ambos libros) que se estrenará en el teatro Manuel de Falla en octubre”.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Por último, en esta reflexión sobre la literatura y la edición, se repasó el papel de los medios de comunicación, no solo como altavoz y promotor de la literatura, sino como germen del pensamiento crítico. “La prensa también tiene abandonada la literatura, no hay crítica literaria, por ejemplo. Hace falta orientar a los lectores, y ahora mismo no se está haciendo”, argumentó Morales.

Por su parte, Felicidad Batista apeló a la acción individual. “De nosotros también depende transformar las cosas. Ahora somos más escribiendo y publicando, y se tiene que notar de alguna manera”, concluyó la escritora.