Sociedad

Miguel, el tacorontero en paro que empieza a despuntar en Twitch

Este joven tinerfeño, que se graduó en periodismo por la Universidad de La Laguna y trabajó en varios medios deportivos de la Isla, ha encontrado una oportunidad en la plataforma que no quiere dejar pasar. Su objetivo a largo plazo es vivir de los videojuegos, la mayor de sus pasiones

El 'streamer' tinerfeño Miguel Hernández Alayón. DA
El ‘streamer’ tinerfeño Miguel Hernández Alayón. DA

Miguel Hernández Alayón, de 27 años de edad, estudió periodismo en la Universidad de La Laguna y trabajó durante años en varios medios deportivos de Tenerife. Las grandes pasiones de este joven carismático, que vive en Tacoronte, son jugar al Fifa y al Fortnite; ver los directos de AuronPlay; escuchar a Bad Bunny, y disfrutar de los partidos del Real Madrid. En el confinamiento por la pandemia de COVID-19, su inseparable amigo Fierro le mostró una aplicación para hacer radio online, Stereo, y juntos lograron enganchar en un día a 445 personas. Al día siguiente repitieron la jugada y el mismísimo Willyrex les mandó un audio para saludarles. “No me lo creo”, dijeron sorprendidos. La bombilla se encendió y decidieron apostarlo todo en Twitch, la plataforma de transmisiones en directo más popular del momento. Cada uno tiene su canal, pero comparten comunidad y moderadoras, Adiponsia y Saray, que se dividen cuando ellos hacen sus streaming al mismo tiempo.

-¿Cree que Twitch es una salida laboral?
“Es un mundillo en el que hay mucha competencia. Le puedo decir que hay miles de personas de habla hispana que tienen entre cero y un espectador y, por tanto, no pueden vivir, ni siquiera cobrar, de la plataforma. Es verdad que mucha gente, sobre todo jóvenes, se han ido metiendo en Twitch desde el confinamiento. Yo también empecé al principio de la pandemia, no para ganarme la vida, sino para que mis amigos me vieran jugar por las noches. Cuando quise hacerlo de un modo más profesional, me di cuenta de la cantidad de personas que había. Me fui a comprar la cámara y estaba agotada en todos lados, igual que el brazo del micro. En las tiendas de informática me decían que eran artículos que antes no se vendían y que ahora, a raíz de la pandemia, se venden de forma masiva. El problema es que los jóvenes vean en el streaming una salida laboral real, dejen de estudiar y dediquen su tiempo única y exclusivamente a esto”. 

-El mundo streamer existía antes de la pandemia. Usted mismo sigue a AuronPlay desde que empezó en Youtube. Sin embargo, parece que el sector tiene ahora más repercusión. ¿Qué ha cambiado en los últimos meses?
“Youtube era la plataforma que reinaba entre los creadores de contenidos, véanse los casos de Willyrex, Vegetta, Wismichu o el propio AuronPlay. Sin embargo, esta plataforma nunca se caracterizó por los directos. Prácticamente todos los streamers hacen un mínimo de tres o cuatro directos a la semana. Y creo que eso pasa porque el público se está acostumbrando al formato de Twitch. Ahora, en lugar de sentarme a ver una serie o un programa de televisión, veo el directo de AuronPlay o Ibai Llanos. También hay un contacto más directo. Ellos mismos te contestan a las preguntas que les haces en el chat, les puedes hacer donaciones… Quizás la diferencia esté en que la relación consumidor-creador en Youtube era mucho más distante que en Twitch, que la hace mucho más cercana. Creo que eso, entre otras cosas, es lo que engancha”.

-Ha comentado que empezó a retransmitir sus partidas en directo en la pandemia, pero: ¿en qué punto decidió dedicarse a ello de un modo más serio?
“En diciembre de 2020. Estaba un día en casa y mi amigo Fierro me comentó que había una plataforma nueva de radio, que se llama Stereo, y que se la había visto usar a Dj Mariio. Entonces, decidimos probarla. El primer día, tuvimos un pico de 445 personas. Repetimos 24 horas después y nos llevamos una sorpresa: Willyrex nos mandó un audio diciéndonos que le gustaba mucho lo que hacíamos. Nos quedamos flipando. La gente empezó a pedirnos contenidos y decidimos retomar los streaming. Desde enero hacemos directos de forma asidua, sobre todo de Fifa y Fortnite, y hemos conseguido crear una buena comunidad. En tres semanas logramos ser afiliados de Twitch y ahora tenemos más de 200 seguidores cada uno, por lo que estamos muy contentos, la verdad”.

-Teniendo en cuenta que la mayoría de los canales de habla hispana tiene entre 0 y 3 seguidores por streaming en Twitch…
“Yo no me lo esperaba. Nosotros dijimos: “vamos a pasarlo bien y a ver cómo sale”. Cuando conseguimos la media para el afiliados, que es de entre 3 y 50 espectadores, lo que más suele costar al principio, decidimos promocionar los directos en Instagram y movernos por Twitter. También pasábamos el enlace a nuestros contactos de WhatsApp. Por todo ello, fuimos despegando rápidamente en la plataforma, si bien no es algo de lo que pueda vivir a día de hoy. Muchos conocidos nos dicen que para llegar a 100 seguidores tardaron al menos un año”.

-Usted qué expectativas tiene con sus directos.
“Yo espero poder vivir de Twitch, sinceramente. Es algo en lo que estoy muy enfocado. Es más, el poco dinero que he ganado en Internet, lo he invertido en mi setup. Por otra parte, le digo que yo no quiero ser AuronPlay, el Messi de los streamers, y sé que no me haré millonario, pero sí quiero ganarme la vida con esto. Al final, le veo el parecido al periodismo, lo que he estudiado, y la comunicación. Además, tengo varias ideas en la cabeza. Quiero tener una sección de entrevistas, en la que participen colegas de la plataforma, cantantes, futbolistas… y no quiero que sea un canal exclusivamente gaming, sino que tenga también un poco de Just Chatting. Me veo capaz de vivir de la plataforma a largo plazo, al menos estoy centrando mis esfuerzos en ello”.

Alayon22, que cuenta con más de 200 seguidores en Twitch y 35 suscriptores, se convirtió en afiliado de Twitch a las tres semanas de empezar en la plataforma. DA
Alayon22, que cuenta con más de 200 seguidores y 35 suscriptores, se convirtió en afiliado de Twitch a las tres semanas de empezar en la plataforma. DA

-¿Cuánto dinero ha invertido de momento?
“He tenido suerte porque me han regalado varias cosas, pero alrededor de unos 900 euros. Tengo colegas que se han gastado 4.000 euros porque han tenido que comprarse el ordenador”.

-Ha ejercido como periodista en varios medios de la Isla. ¿Cree que hace falta especialización periodística en esta materia?
“Sí. Cuando quieres hacer algo, tienes que tener un mínimo de conocimientos. Por tanto, creo que para hacer periodismo sobre el sector, hace falta más formación”.

-¿Molestan los streamers?
“Muchísimo. Los medios de comunicación convencionales, sobre todo la televisión, van casi siempre a por la mala noticia, aunque es cierto que hay algunos periodistas, como Josep Pedrerol, que se han dado cuenta de este cambio y los quiere tener como aliados. Creo que esos son los inteligentes, porque la televisión como tal vive ahora de las personas mayores y, por tanto, tiene poco recorrido si quieren hacerle un pulso a esta nueva generación de streamers y youtubers. ¿Por qué digo que van a saco contra ellos? Mire, cuando TheGrefg bate un récord del mundo transmitiendo en su canal una partida de Fortnite, juntando a más de dos millones de personas delante de un ordenador o dispositivo móvil, o cuando AuronPlay tiene una media de 100.000 espectadores diarios no sale en los medios de comunicación. Pero sí sale cuando El Rubius decide marcharse a Andorra. Normalmente, sacan temas polémicos. Está claro que la televisión los ve como enemigos, pero creo que está perdiendo la batalla”.

-¿Qué puede encontrar el espectador en su canal, Alayon22?
“En cuanto a videojuegos, destacan el Fifa y el Fortnite, aunque tengo que decirle que con ambos tengo una relación amor-odio. Lo que más le gusta a mi comunidad es verme jugar al Fifa, aunque no soy un experto. De resto, consigo ser en mis directos como soy fuera de ellos: si tengo que reírme, bailar, llorar o darle un golpe a la mesa, lo hago. Más allá de eso, van a encontrar buen rollo. He tenido muchísima suerte con la comunidad que he creado. Solo he tenido que bloquear a una persona y ha sido por spam, no por que me haya insultado. Y, a día de hoy, sé que a la una de la mañana voy a tener a mis 15 seguidores de siempre. Le digo, hay gente de mi comunidad que no le gusta el fútbol o el Fifa y se quedan en el directo”.

-Como afiliado de la plataforma puede recibir donaciones de otros usuarios. ¿Cuánto es lo máximo que ha logrado?
“La mayor donación que he tenido de una vez ha sido de 10.000 Bits -una especie de moneda virtual-, que si no me equivoco equivale a unos 100 euros, aproximadamente.

-¿Cómo se consiguen ingresos en Twitch?
“A través de las suscripciones a tu canal, que pueden hacerse desde el móvil (7 euros al mes), desde el ordenador (5 euros al mes) o con el Amazon Prime del usuario (gratis); con los paquetes de Bits que comentamos antes, que es la manera que tiene la plataforma de poner en valor su moneda, aunque en la realidad no dejan de ser euros o dólares, y con la publicidad”.

-Los streamers suelen pasar muchas horas en directo. Usted le dedica…
“Tres o cuatro horas diarias. Y antes del directo me lo tengo que preparar. Ya no se trata solo del tiempo que paso en el streaming que, al final, es el más ameno porque estoy jugando, sino cómo me enfrento a esos momentos en que no tengo ganas de seguir. Si no tuviera el canal, muchas partidas no las habría jugado. También está el tiempo que paso preparando cosas, como los iconos, el diseño, etc. La recompensa es cuando los grandes streamers, como Stephen, se fijan en lo que haces y te dan ánimos; eso es para mí un chute de moral y me da fuerzas para seguir un par de horas más”.

-¿El perfil joven del público de Twitch puede ser un problema?
“El problema es que muchas personas no saben consumir contenidos en Internet y en Twitch hay miles en directo cada día. Hay canales que no los considero malos, como el de Ibai, por ejemplo, que les dice mucho a los jóvenes que estudien, que se formen, que hagan deporte; pero quién te dice a ti que tu hijo no va a acabar en el canal de alguien que lo va a tener solo a él y le va a decir palabrotas o cosas extrañas. De hecho, en mi canal se meten chicos de 14 o 15 años y comentan en el chat que están en directo, que no les ve nadie y que quieren el afiliados para que les donen. Siempre les digo que no se lo tomen de esa manera, que el que se mete aquí por dinero no va a conseguir nada. En ese sentido, el tema de los menores de edad es bastante complicado. Lo que tiene que hacer un padre, madre o educador es cerciorarse de que lo que está viendo o haciendo su hijo en Internet es seguro. Más allá de todo eso, pienso que los niños tienen que salir y relacionarse con personas de carne y hueso”.