Candelaria

Titsa no entiende las quejas de los municipios del Valle de Güímar

El director insular de Movilidad, José Alberto León, insiste en que la reorganización es “muy beneficiosa” y no cree que se vean afectadas las medianías, pese a suprimirse tres líneas

José Alberto León, junto a Enrique Arriaga, el pasado lunes en el Cabildo / SERGIO MÉNDEZ

No será esta ni la primera ni la última vez que un cambio en las rutas de las guaguas de Titsa cree polémica. Ya ocurrió con la nueva Red Sur, que tuvo que ser variada hasta en tres ocasiones después de presentarse. Con la reorganización de las líneas que transcurren por el Valle de Güímar puede pasar lo mismo, al mantener el Cabildo unos cambios que, a tenor por lo dicho por los alcaldes de los tres municipios, no han sido consensuados, aunque el director insular de Movilidad, José Alberto León, señaló ayer que “hemos recibido los parabienes de asociaciones de vecinos y usuarios habituales”.

Insiste León en las bondades de los cambios, al incrementarse en un 65% las frecuencias y ampliar los horarios, pese a que se suprimen las líneas 123 (Araya-Candelaria-Santa Cruz), 131 (Igueste-Candelaria-Santa Cruz) o la 124 (Güímar-Polígono-Candelaria-Santa Cruz), y se acorta la 121, la única que pasa por el casco de Arafo, que se queda en la plaza de Teror de Candelaria y no sigue a la capital tinerfeña. El alcalde de Arafo, Juan Ramón Martín, es el que más ha levantado la voz ante lo que considera “un atropello del Cabildo, por llamarlo suavemente”.

Asimismo, León apunta que “igual los alcaldes no han entendido bien la reorganización, porque Güímar, por ejemplo, no se puede quejar cuando sale muy beneficiada ahorrando tiempo sus ciudadanos en llegar a Santa Cruz”.

Pese a las criticas recibidas, asegura que “las nuevas rutas se inician este sábado y lo hemos puesto en verano porque hay menos usuarios y más tiempo para corregir”. Asimismo, avanzó que en septiembre, “con el inicio del curso, es posible que haya variaciones, pero ahora desde luego que no”.

No cree que los usuarios de las guaguas en las medianías se vean afectados, porque “dispondrán de la línea 127”, sin recordar que ese pequeño microbús que antes salía de Güímar y llegaba a Taco tendrá una frecuencia de cada dos horas y que ya no llegará a Taco, al salir de Barranco Hondo por la autopista hacia Santa Cruz, dejando sin servicio a El Chorrillo. “Esa guagua solo la cogía un usuario”, afirmó.

Comentó que la supresión de la 123 y 131, por su baja demanda, será cubierta por el Transporte a la Demanda de Candelaria, pasando de cinco a siete frecuencias, aunque desde el Ayuntamiento de Candelaria insisten en que aún no está firmado el convenio. Además, ese transporte no cubre el entorno de la TF-28, por donde ya no pasarán ni la 123 ni la 131 ni la 121.