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España y Marruecos: Los problemas del mar de Canarias

El origen del conficto sobre la delimitación marítima tiene su origen en 1982 con la firma del Tratado de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
Actualmente, las delimitaciones de las aguas canarias tienen problemas en todos sus puntos cardinales. DA

**Un reportaje de los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Laguna Carlos Hernández Díaz, Pablo Mora Fumero, Elías Pestano López, Ainhoa Ravelo Gil y Cristopher Eloy Vegas Rodríguez. Para leer la primera parte de este reportaje, haga clic aquí.

El problema de las delimitaciones marítimas también afecta a multitud de países costeros del mundo. Esto se debe, según Nicolás Navarro, a que “el Derecho marítimo no cambia hasta entrado el siglo XX […] El Derecho del mar permaneció inamovible, solo existía un mar territorial de 3 millas. El resto era alta mar, no había zona económica exclusiva, ni plataforma continental, que son los problemas que ahora se plantean con la delimitación de Canarias”.

Los problemas del mar de Canarias tienen su origen en 1982, con la firma del tratado multilateral COVEMAR (Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar), donde se aprobaron un total de cinco divisiones marítimas. Estas particiones fueron: el Mar territorial, La Zona Contigua, la Zona Económica Exclusiva, la Plataforma Continental y la Alta Mar.

El tratado entró en vigor en 1994, y existieron profundas diferencias entre las posiciones defendidas por Marruecos y España. El profesor Navarro recuerda que el reino alauí “defendía que las Islas no debían tener ningún espacio marítimo […]

Pero afortunadamente se logró vencer esa resistencia y se las trata exactamente igual que al resto del territorio”.

Sin embargo, el salvar este convenio no supuso un acuerdo automático entre Rabat y Madrid para delimitar su soberanía marítima. Actualmente, las delimitaciones de las aguas canarias tienen problemas en todos sus puntos cardinales.

La mediana

Respecto al este, la razón por la cual no se llega a un acuerdo fronterizo se corresponde con una discordancia sobre el cómo se deben establecer las delimitaciones. Mientras España defiende el principio de equidistancia, Marruecos defiende el principio de equidad.

El principio de equidistancia se refiere al reparto del 50% del territorio marítimo, mediante el establecimiento de una mediana entre Lanzarote y Fuerteventura y las costas alauíes. Mientras que la posición marroquí defiende el principio de equidad, empleándose como mecanismo para las delimitaciones fronterizas el volumen de población, la superficie emergida y la longitud de la costa. Canarias queda en inferioridad en todas las propuestas de Marruecos, provocando la discrepancia entre qué método se ha de usar. Por esto, las negociaciones se han estancado durante los últimos 40 años. Lo que resulta en que las aguas marroquíes y españolas queden sin delimitar hasta la actualidad.

A pesar de esto, desde el Consulado de Marruecos en Canarias argumentan que “los ministerios de exteriores de ambos Estados han subrayado que donde exista solapamiento de aguas, los dos países negociaran, de mutuo acuerdo, la delimitación de los espacios marítimos […] no habrá decisiones unilaterales”.

Atlántico profundo

Respecto a la frontera occidental, España cuenta con un problema de nombre propio, Monte Tropic. Existen dos solapamientos, uno con Portugal por la ZEE de las Islas Salvajes y otro con el Sáhara Occidental al sur.
En el año 2014, el Gobierno presentó a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental una propuesta de ampliación a las 350 millas de sus aguas al oeste de Canarias. Este organismo es el encargado de evaluar las propuestas que los distintos países hacen sobre sus ampliaciones de las Zonas Económicas Exclusivas y Plataformas Continentales.

El motivo que llevó a España a presentar esta proposición fue el descubrimiento de una cordillera montañosa submarina al suroeste de Canarias. Una región con presencia de minerales como el telurio, hallados tras unos estudios submarinos que el Estado realizó durante los años 2010 y 2014.

El informe presentado a la Comisión de Límites recoge una gran cantidad de evidencias, que corroboran que los montes submarinos son una prolongación de la estructura geológica de Canarias. De hecho, la cantidad de pruebas recogidas hacen suponer que el órgano apruebe la propuesta de ampliación.

Sin embargo, existen problemas de solapamiento con Portugal y Marruecos. Respecto al país luso, el Gobierno de España confía en llegar a un acuerdo pronto, ya que existen precedentes de las buenas relaciones entre ambos. Por ejemplo, el arreglo del río Guadiana en 2018, en el que se estrenaron nuevos límites fronterizos.

El problema real existe en el sur, donde la zona superpuesta involucra al Sáhara Occidental y al Monte Tropic, la montaña más grande de la cordillera submarina canaria. Además, esta cuenta con las mayores reservas de telurio del planeta, aproximadamente 2600 toneladas, un 10% del total mundial, según el equipo hispano-británico James Cook 142, encargado de la exploración.

Tropic se encuentra en el lado más oriental de la cordillera y se superpone con la plataforma continental saharaui. En este caso, la negociación no sería viable, ya que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y carente de representación soberana.

El último movimiento respecto a este tema se produjo en 2018, cuando el Gobierno marroquí aprobó dos leyes. En ellas se reconocía como propias las aguas del Sáhara Occidental y, por ende, se autoconsidera el portavoz válido para negociar las fronteras con Tropic.

El conflicto en esta área superpuesta, no podrá ser resuelto mientras no se complete el proceso de descolonización del Sáhara, o bien el proceso de marroquización del mismo.

Las islas olvidadas

Al norte de Canarias están las Islas Salvajes, un archipiélago compuesto por tres islas principales y varios islotes. Son de soberanía portuguesa y están deshabitadas.

Atendiendo a la legislación internacional, cada territorio tiene unas 12 millas de mar, pudiendo ser ampliadas a 200 millas por la Zona Económica Exclusiva, siempre que la superficie esté habitada, cosa que no sucede en las Islas Salvajes. Es ahí donde reside el conflicto con España, ya que Portugal reclama una ZEE sobre las Salvajes que se superpone con la canaria.

Estatuto de Canarias

La delimitación sobre los espacios marítimos han sido reclamadas en repetidas ocasiones en las Cortes Generales. El objetivo era que los distintos gobiernos del Estado reconocieran y aceptaran a la comunidad autónoma de Canarias como un territorio archipielágico compuestos por aguas interiores, un mar territorial y una zona económica exclusiva.

Durante la Transición española y en relación a los espacios marítimos del Archipiélago, los políticos rechazaban en Madrid las propuestas cuando su partido gobernaba, y las defendían cuando eran oposición. De nada servía que en Canarias se aprobaran unos estatutos con la limitación de los espacios marítimos, ya que el Estado los bloqueaba.

El interés de los canarios es que se reconozca el territorio de las Islas y las aguas que las separan, formando una unidad jurídica archipielágica del Estado español. Un territorio que garantice las fronteras marítimas y que impida la navegación internacional sin la previa autorización de la comunidad autónoma de Canarias.
Ante esta necesidad nació la ley 44/2010, que establece que las aguas que hay entre las islas e islotes del Archipiélago (delimitadas por un perímetro de líneas rectas que unen los puntos más salientes de las diferentes Islas) se denominan aguas canarias. Así, constituyen el especial ámbito marítimo de la comunidad autónoma. Antes de esta ley, a Canarias solo le pertenecían 12 millas y el resto eran aguas internacionales.

Por lo tanto, no se observa ningún cambio respecto a la situación precedente, a excepción de que España, a efectos formales internos, ha decidido denominar a las aguas interinsulares como aguas canarias.
La ley, también hace una breve referencia al reparto interno de competencias entre el Estado y la comunidad autónoma de Canarias sobre esos espacios. Las aguas marítimas del Archipiélago seguirán manteniendo la soberanía del Estado, pero con titularidad de competencias al Gobierno autónomo.

Salvamento Marítimo

España dispone de un perímetro costero de 8.000 kilómetros y el área de responsabilidad de salvamento española se extiende sobre una superficie marina de un millón y medio de kilómetros cuadrados, tres veces el territorio nacional. Esta superficie se divide en cuatro zonas: Atlántico, Estrecho, Mediterráneo y Canarias.

La zona SAR (Área de Búsqueda y Rescate, por sus siglas en inglés) corresponde con una región geográfica donde un Estado tiene la responsabilidad de rescatar en el mar. Entre las zonas de salvamento marítimo asignadas a España por la Organización Marítima Internacional (OMI) figuran las aguas del Sáhara Occidental como zona de responsabilidad española.

España ha abandonado completamente la administración del Sáhara Occidental. Pero según la ONU, de la que la OMI depende, el Estado sigue siendo formalmente la Potencia Administradora y, por tanto, se ha de encargar del salvamento de la región. Esto explica el porqué España, y no Marruecos, es la que se encarga de la protección de las pateras en aguas saharauis.

Hasta que llegue el acuerdo…

Desde la propia ONU existen una gran cantidad de contradicciones con la problamática saharaui, el dominio de las aguas y la fórmula de acuerdos bilaterales. El complejo rompecabezas que suponen las aguas canarias para España hace preveer que no se vaya a encontrar una solución temprana, ya que la actitud de Marruecos y la dejadez de funciones de Naciones Unidas en la región es alarmante.

Probablemente las fronteras con Rabat no se lleguen a concretar hasta que no haya un cambio de régimen en el país. Mientras tanto, el Estatuto de Canarias de 2018 ya ha conseguido avanzar un poco en este terreno. A este punto ha conseguido que las aguas interinsulares dejen de ser internacionales y pasen a ser de titularidad española.

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