Erupción en La Palma

El aeropuerto de La Palma vuelve a sufrir los efectos del volcán

Binter Canarias y CanaryFly anuncian que cancelan las operaciones previstas para hoy con el aeropuerto de la Isla, mientras que el Pevolca reconoce que hay “condiciones desfavorables para la calidad del aire”

El aeropuerto de La Palma vuelve a sufrir los efectos del volcán

Las condiciones meteorológicas actuales, sobre las que se prevé un descenso de la altura de la inversión térmica -que pasará de 1.200 a 900 metros- y un aumento de la estabilidad en niveles bajos de la atmósfera al que se une el régimen de brisas predominante en la costa oeste, son “condiciones desfavorables desde el punto de vista de calidad del aire”, informaron ayer los portavoces del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) durante la rueda de prensa, al igual que en el resto de días desde que se produjo la erupción de un volcán en la zona de Cumbre Vieja (La Palma).


Ya durante el día de ayer, la lluvia de ceniza fue especialmente intensa en varias localidades de la Isla como El Paso y Los Llanos de Aridane, y las referidas previsiones meteorológicas han motivado que Binter y CanaryFly, en principio, suspendan toda su actividad con el aeropuerto palmero prevista para el día de hoy.


La directora del Centro Geofísico en Canarias del Instituto Geográfico Nacional (IGN), María José Blanco, ahondó ayer en el tema de la meteorología y su influencia en las cenizas. A este respecto, detalló que, a niveles superiores (entre 1.500 y 5.000 metros), estaba previsto que el viento girase a sur-suroeste y, por ende, tal configuración del viento dispondrá la nube de cenizas y dióxido de azufre en dirección suroeste-nordeste desde el foco eruptivo. “Por tanto, las vertientes más afectadas por la caída de cenizas serían las vertientes este y norte de la Isla”, justo antes de añadir que, como se ha dicho, “la disposición prevista de la nube de cenizas podrá afectar también a la operatividad del Aeropuerto de La Palma”.


Por lo que respecta a la emisión de dióxido de azufre (SO2) asociado al penacho, el pasado martes alcanzó un valor de 5.849 toneladas diarias, pero Blanco precisó que este valor está subestimado respecto al real, porque no se puede circunvalar totalmente el penacho volcánico. Asimismo, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) medido el 3 de octubre asociado a toda la zona de Cumbre Vieja tiene un valor de 1.650 toneladas diarias. La emisión de CO2 en la estación de Los Llanos refleja que tiene un origen más profundo que la medida en la estación de Fuencaliente, y estas medidas son coherentes con el actual proceso eruptivo, dijo.
Sea como fuere, desde el inicio de la erupción se ha reforzado la red de vigilancia de la calidad del aire existente en la Isla con la incorporación de dos nuevas estaciones en Los Llanos y El Paso. Además, se ha realizado el seguimiento de determinados contaminantes indicativos de la calidad del aire, con especial atención al dióxido de azufre a niveles en los que se respira y las partículas menores de 10 micras (PM10), contaminantes principales emitidos por el volcán.


Blanco apuntó que, como consecuencia de las emisiones procedentes del volcán, se han producido episodios con concentraciones altas de partículas PM10 y CO2 registrados en las nuevas estaciones, pero quiso dejar claro que “no han supuesto un riesgo para la población”. En los últimos días, las condiciones meteorológicas han sido favorables y se han reducido los valores de SO2 y partículas menores de 10 micras, encontrando valores muy inferiores a los umbrales tanto en uno como en otro.


Blanco indicó que aún se continúa trabajando para tener más información sobre la calidad del aire, como, por ejemplo, los metales que contienen las partículas PM10, y actualmente se está a la espera de los resultados del laboratorio para poder evaluarlas.

Estudian el impacto de una posible catástrofe geológica

Un nuevo estudio de Geociencias Barcelona del CSIC (GEO3BCN-CSIC) evalúa el impacto que tendría en la actualidad un episodio de múltiples eventos extremos en Tenerife. Esta publicación, liderada por la investigadora predoctoral de GEO3BCN-CSIC, Marta López Saavedra, reconstruye el último gran suceso geológico en cascada que tuvo lugar en la isla canaria para analizar qué consecuencias tendría si se produjera hoy.


Los eventos geológicos extremos son fenómenos naturales (erupciones volcánicas, terremotos, deslizamientos de tierra o tsunamis) de baja probabilidad, pero alto impacto, que representan un riesgo para la sociedad actual por su dificultad a la hora de predecirlos. Estos episodios, que pueden producir efectos en cadena y llegar a tener un impacto significativo a nivel local y global, son potencialmente probables en islas volcánicas, como el Archipiélago canario.


Este último trabajo, publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, tiene como objetivo predecir el alcance de una sucesión de eventos extremos.