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Nira Fierro: “Cuando tienes 30 años y eres mujer, hay que estar permanentemente justificando que haces bien tu trabajo”

Diez años después de afiliarse al PSOE, Nira Fierro es la nueva secretaria de Organización de los socialistas canarios, una carrera veloz para una política prudente
La secretaria de Organización del PSOE de Canarias, Nira Fierro, durante la entrevista. Fran Pallero

En 2011, Nira Fierro tenía 20 años, estudiaba Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid -donde fue alumna de Pablo Iglesias- y se afilió al PSOE tras la tremenda derrota de las elecciones generales del 20 de noviembre. El candidato era Alfredo Pérez Rubalcaba, hombre de consenso del ‘establishment’ socialista para sustituir a José Luis Rodríguez Zapatero, entonces presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, que estaba absolutamente chamuscado por su gestión de la crisis durante la Gran Recesión. Diez años después, los socialistas gobiernan en España y en Canarias. Y Fierro es la nueva secretaria de Organización de su partido en las Islas, abriendo brecha a una nueva generación de socialistas tras el congreso regional que el PSOE de Canarias celebró el pasado fin de semana. Una carrera veloz para una política prudente.

-Siempre que la escucho, pienso que es usted una persona que mide un montón sus palabras…

“Sí, por supuesto. Quizá sea por el respeto que tiene una a todo esto. Por eso hay que trabajarlo y pensarlo todo. Y no solo por una cuestión estratégica, sino porque no quieres fallar”.

-¿Le pesa mucho el juicio de los demás?

“Cuando tienes 30 años y eres mujer, hay que estar permanentemente justificando que haces bien tu trabajo. Tenemos el síndrome de la impostora. Y lo dice cualquier tipo de mujer en un puesto de responsabilidad, en la empresa privada, en el ámbito público, en la universidad… Hay un cuestionamiento permanente. Pero hay que superarlo”.

-¿Y eso cómo se consigue?

“Pues es un trabajo conjunto de la sociedad”.

-Me refiero a su día a día…

“Con la complicidad de aquellas personas que tienes a tu alrededor, que te ayudan a saber que estás haciendo las cosas bien. Y trabajando mucho para ir rompiendo todos esos techos. El trabajo bien hecho es incuestionable”.

-Hablaba también del peso de la juventud…

“Es algo que he compartido con diputados jóvenes de otros grupos: a veces, una puede tener la sensación de que está de prestado. Y tengo compañeros jóvenes que están haciendo un trabajo extraordinario con un nivel de exigencia muy superior al de otras personas que ya tienen esto de la política como algo rutinario. Entre otras cosas, porque tienen miedo a fallar”.

-Probablemente pase en muchos ámbitos, también ocurre en el periodismo.

“Sí, yo creo que es algo generacional. Hay gente que está muy formada pero a la que le cuesta llegar muchísimo más que a otros que, a lo mejor, no lo estuvieron tanto, gente que tiene que estar demostrando permanentemente su valía. Esa es la frustración de nuestra generación. Además, hemos interiorizado la volatilidad de las cosas, no sabemos dónde vamos a estar y lo hemos asumido. Quizá una parte de nosotros prefiera incluso no saberlo. Y la generación que viene detrás probablemente sea más fluida que la nuestra.

-¿El argumentario de los partidos no es un poco el asesino de la inteligencia política?

“Sería así si no hubiera espacios de debate dentro de las organizaciones. Pero cuando tienes agrupaciones donde se discute de absolutamente todo, un argumentario simplemente plasma lo que se debate dentro para que todos tengamos conocimiento de por dónde va el partido”.

-¿No cree que el tipo de comunicación política que se hace perjudica a la reflexión original y fresca?

“Mire Ángel Víctor Torres. ¿Le parece poca frescura y espontaneidad? Va en la persona, no en el argumentario.

-Pero la política ha dejado de atraer a ciertos perfiles brillantes…

“Sin quitarle razón, quizá haya también ahí una cierta nostalgia de la ‘gran’ política de hace treinta años. Pero estamos en otra España, en otro momento, las dinámicas son otras. Y eso no le quita importancia al trabajo que se hace hoy. Ni implica que no haya que pensar y evaluar a futuro cada discurso, cada acción. Pero hay de todo. Y no todo es lo que parece: una persona como Ayuso, que aparenta ser natural, espontánea y que está improvisando, es puro manual de marketing político. Todo está absolutamente medido en ella. Además, sigue habiendo gente brillante y valiente que da un paso, casos como el del economista David Padrón, director general de Investigación y Coordinación del Desarrollo Sostenible del Gobiernos de Canarias; gente visonaria capaz de proyectar una mirada del archipiélago a largo plazo y que se suma a un proyecto político.

¿Qué es el socialismo para Nira Fierro?
“Intentar que todo sea un poco más equilibrado y justo, que las desigualdades sean menores y que la gente no se sienta desamparada”.

-¿El mejor revulsivo para el PSOE no fue la aparición de Podemos?

“Yo creo que el revulsivo para el PSOE fueron los 110 escaños de 2011. Ahí entró el partido en reflexión, con la derrota que se produjo tras el adelanto electoral de Zapatero”.

-Bueno, pasaron muchas cosas hasta las segundas primarias que ganó Sánchez contra la ‘vieja guardia’ del PSOE en 2017, incluso perdieron ustedes más escaños en las elecciones generales de 2015 y 2016…

“Sí, entramos en un bucle de varios años hasta que el partido volvió a resituarse ideológicamente. Pero en las elecciones de 2011 se entró en una inercia, lastrados por los últimos años del Gobierno de Zapatero. En aquella campaña electoral, nadie nos abría la puerta. Hubo una huelga general en 2010 y se sumaron muchos socialistas. Pero ahí estuvo el partido en aquella campaña, aguantando. Y al mismo tiempo, en las calles la gente protestaba contra ‘los hombre de negro’ de Europa para decir que no se podía intervenir a los países. Y ahí también estaban los socialistas”.

Mientras el aparato se alejaba se alejaba de la ciudadanía…

“Sí, pero lo que estaba pasando en el PSOE era un reflejo de lo que estaba pasando en la calle, esos sentimientos encontrados. Eso de ser un partido responsable pero, a la vez, tener que reubicarte ideológicamente. Y le pasó, resistió y hoy gobierna”.

La secretaria de Organización del PSOE de Canarias, Nira Fierro
La secretaria de Organización del PSOE de Canarias, Nira Fierro, durante la entrevista. Fran Pallero

-¿No pensó en afiliarse a Podemos cuando apareció?

“Para mí, el PSOE es el partido que mejor representa a la izquierda amplia de este país. Aunque sí viví ese ambiente que dio lugar al nacimiento de Podemos, porque fue en mi facultad: el 15-M, las protestas contra la aplicación del Plan de Bolonia, la primavera árabe, los movimientos en América Latina…”

-Como si la revolución fuera inminente…

“La revolución estaba en la facultad. Era un sitio fantástico”.

-¿Cómo era Pablo Iglesias de profesor?

“Pues uno de los que más se curraba las clases y de los que más te ponía en aprietos como alumno. Llegaba con la lista a clase y preguntaba aleatoriamente: ‘Oiga, ¿se leyó usted el texto? Estabas en tensión permanente. Era un poco soberbio, pero cada clase era una lección nueva Y a día de hoy recuerdo perfectamente la matriz de la asignatura”.

-Ayúdeme a analizar qué mensaje ha lanzado Ángel Víctor Torres con esta Ejecutiva que acaba de aprobar el Congreso de ls socialistas canarios…

“Pues que el objetivo fundamental es fortalecer a la organización para lo que viene, para proyectarnos en los próximos años.

-O sea, que le han hecho ustedes caso al consejo de Jerónimo Saavedra, que siempre habla de una estructura fuerte de mirada autonómica…

“Él sabe que recogemos su consejo porque tiene toda la razón del mundo. La organización tiene que estar fortalecida para tener músculo, para tener cuadros y atraer a gente brillante que mañana pueda dar un paso al frente y gestionar cualquier tipo de área. Esas cosas tienen que estar en nuestro día a día. Sin partido no hay Gobierno.

-En el núcleo duro de esa Ejecutiva aparecen usted y Elena Máñez, consejera de Economía, pero entran dos personas que no estaban en las quinielas: Manuel Fumero, exsecretario insular del PSOE de Tenerife, y Rosa Bella Cabrera, parlamentaria majorera…

“Manolo es una persona con una experiencia extraordinaria, conoce bien el partido, tiene una trayectoria interna muy consolidada y mucho olfato político. Y Rosa Bella es una persona muy seria, muy buena parlamentaria y con mucha capacidad para reforzar la estructura del PSOE. Además, es de una isla no capitalina. Ambos tienen mucho criterio sobre la organización y una cosa en común, que son personas claras que no se andan con rodeos. Pero también ha habido una importante renovación generacional. Torres ha sido muy valiente, porque ha roto estereotipos de género y de edad. Entra Alba Oramas, que es la secretaria de Juventudes Socialistas de Gran Canaria y va a llevar Igualdad, Juventud y Canariedad. Entra Kilian Sánchez Sanjuán, que es el director Insular de Sanidad de La Palma. O Roberto Medina, concejal de Turismo, Comercio y LGTBI del Puerto de la Cruz. Hay un equilibrio entre gente muy experimentada, como Manolo Fumero y José Miguel Fraga, y gente que está empezando en esto. Yo creo que Torres lo tenía claro.

Siempre se asocia su nuevo cargo, la Secretaría de Organización, a una especie de figura que actúa como un perro de presa…

“Erróneamente. Habrá momentos en los que tenga que dar un golpe sobre la mesa, como en toda organización. Pero hay muchos pasos previos antes de llegar ahí. La empatía, el diálogo y el consenso son cualidades que también tienen que ejercerse desde este cargo. Aunque con una idea clara: tenemos que cuidar a nuestro partido”.

-Por cierto, tienen ustedes ahí una buna pugna en Gran Canaria…
“Estoy segura de que vamos a llegar a un acuerdo, a un consenso, entre dos personas muy válidas como son Chano Franquis y Augusto Hidalgo”.

-Justamente de esa isla viene el sector del PSOE más partidario de un acercamiento a CC. Si los números dieran, ¿apostaría por repetir el Gobierno del Pacto de Progreso para el futuro?
“Tanto nos gusta que lo hemos firmado, lo hemos consolidado y vamos a aprobar unos presupuestos para 2022. Este es el modelo que tenemos, queremos y que vamos a mantener. Porque, además, es el mejor Gobierno para el peor momento de Canarias”.

-Con tanta catástrofe, ¿no le preocupa que pasen los cuatro años y la gente no perciba cambios significativos? Mire los terribles datos de pobreza…

“Claro, pero es que no se pueden obviar las dificultades. Y aun así, eso no ha evitado que muchos compromisos estén saliendo adelante, como la Ley Canaria de Cambio Climático, que es algo fundamental. O que la desigualdad y la pobreza sean una prioridad absoluta. Por eso la renta de ciudadanía estará en los próximos meses. Unidos a cada una de las tragedias que hemos tenido, se han ido dando pasitos de avance, como lo es también el Plan de Vivienda. No al ritmo que nos gustaría, obviamente”.

UNA CANARIEDAD PARA MIRAR AL RESTO DEL MUNDO SIN COMPLEJOS

Para Nira Fierro, hay que cambiar el relato sobre la canariedad para sacarlo del espacio donde quiso ubicarlo CC. Primero, huyendo de la tentación de apropiarse de la identidad del archipiélago y sus valores culturales compartidos. Y luego, conjurando cualquier tendencia a proyectarnos como una tierra subalterna. “Estamos acostumbrados desde hace mucho tiempo a que la reivindicación de lo canario se haga desde el victimismo y la inferioridad. Canarias tiene condiciones para competir con cualquier otro territorio. Queremos una canariedad que reivindique la excelencia. Aquí tenemos a personas muy relevantes en ciencia, en medicina, en literatura, en gastronomía, tenemos una industria cinematográfica potente, más parques nacionales que en ninguna otra comunidad…”. Esa visión, asegura, también tiene su correlato en las relaciones políticas con el Estado. “Se trata de exigir y dar la mano. Y así hemos conseguido más fondos que nunca para Canarias. Los gritos le han valido a CC, pero no a la ciudadanía. Porque mientras, nos íbamos poniendo a la cola de todos los datos sociales”.

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