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Pestana: “La crisis volcánica tiene que convertirse en una oportunidad para La Palma y los palmeros”

Cuando el 12 de febrero de 2020 Anselmo Pestana asumió su cargo como delegado del Gobierno en Canarias no imaginaba que iba a ver desde ese ángulo la erupción volcánica que se ha convertido en una emergencia de protección civil sin precedentes

Cuando el 12 de febrero de 2020 Anselmo Pestana asumió su cargo como delegado del Gobierno en Canarias no imaginaba que iba a ver desde ese ángulo la erupción volcánica que se ha convertido en una emergencia de protección civil sin precedentes. Como palmero asegura sufrir cada metro que destruye la lava y no puede evitar sentir un profundo rechazo por el evento geológico, pero también se muestra convencido de que solo puede ser ganado desde la oportunidad de una reconstrucción en la que pone a los vecinos del Valle de Aridane como el principal valor, por un coraje y una entereza ejemplarizantes cuando se cumplen siete semanas desde el ya histórico 19 de septiembre. Al también secretario insular de los socialistas palmeros le desagradan las especulaciones sobre hipotéticas rupturas y secretos acuerdos políticos en lo que considera una ofensa ante la dramática situación de los palmeros y aprovecha esta entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS para pedir unidad de acción a todas las administraciones, evitando lo que define como beneficios cortoplacistas, en clara referencia a la decisión del alcalde de El Paso de otorgar, de forma autónoma y sin esperar por el resto de administraciones, el dinero de las donaciones a los afectados.  

– Se cumple la séptima semana de actividad del volcán en La Palma y mañana 50 días.
“Continúa la tristeza inevitable ante tanta destrucción. Aquel domingo 19 de septiembre que parece tan lejano y desde el que solo han transcurrido siete semanas, viendo el lugar en el que se produjo la erupción, en Cabeza de Vaca, recuerdo mirar lo que había ladera abajo, hasta la costa. Tuve la certeza o quizás más bien el temor, de que la destrucción iba a ser importante. Esa proyección de lo que parece que va a ocurrir, por más que lo intentes, no puede evitar lo que viene luego. Vas viviendo esa destrucción día a día y ha sido muy dolorosa, con gentes que conoces que han perdido su casa o su finca o ambas cosas, su medio de vida. Una destrucción de esta categoría, sin parangón en nuestro país, en una emergencia de tal magnitud que requiere de toma de decisiones y de convicción para garantizar la seguridad de las personas. La naturaleza actuó; no se abrió en una zona habitada y ya se había evacuado a los más vulnerables. No se han producido daños personales; es lo único bueno que nos queda porque la dimensión de lo destruido es enorme. Y ya ha superado la media de duración de los volcanes históricos de los que existe registro en la Isla”.

– Las pérdidas y el impacto que sufre la población obligan a una reacción ágil.
“Esta situación ha provocado una reacción inmediata del Gobierno de España, al que represento, pero también del Gobierno de Canarias y con la articulación de una cooperación con ayuntamientos y Cabildo nunca vista antes. Es verdad que el reto tampoco tiene precedentes y es mayúsculo. Se está actuando bien, agilizando procesos que tardarían meses y hasta años en plazos de tiempo que se intentan acortar todo lo posible porque sabemos que la gente lo necesita. Todas esas decisiones políticas puestas en marcha, todos esos fondos con los que se trata de que los afectados recuperen cierta normalidad y se cumplen los objetivos que se han marcado, que no son fáciles, que requieren de seguridad jurídica y que hay que conseguir cuanto antes. También ha habido una respuesta del Estado en todos los ámbitos, con un despliegue de cuerpos y fuerzas de seguridad en colaboración con policías locales y autonómica, con más de 300 agentes de la Guardia Civil en la Isla, con refuerzo de la policía nacional, con la Unidad Militar de Emergencia, con apoyo del Ejército, con un trabajo y una aportación indispensable de la ciencia, con Involcan, con el Instituto Geográfico de España, el Centro de Investigaciones Científicas, y personas y medios que han actuado y trabajado de forma incansable y sin escatimar esfuerzos, todo para estar a la altura de la situación”.

-Vive el volcán como delegado del Gobierno en Canarias y como palmero…
“Lo vivo desde los dos planos, es cierto. Entre una enorme responsabilidad y una enorme tristeza ante un panorama que muchos de los días de estas siete semanas han sido tremendamente amargas. Contaminación, caída de cenizas, la desolación de la destrucción. Ha habido días durísimos en el Valle de Aridane, con experiencias de tremendo dolor junto a la gente, a los vecinos. Personas que han perdido parte de su proyecto de vida, su hogar y su entorno, y sus barrios y su suelo rústico, todo lo que formaba parte de sus proyectos vitales. Esto está siendo doloroso para muchísima gente y tenemos que hacer frente a un reto muy importante, la reconstrucción. Más allá de lo que he vivido como palmero, está la responsabilidad, de trabajar de forma eficaz y constante con los ministerios, enfocando y concretando temas que sean interesantes y productivos para La Palma y el futuro de esta isla y la comarca del Valle. En el corto y en el medio plazo hay que ayudar a recuperar la economía de la Isla, que se está viendo muy dañada, para que podamos dejar esta situación atrás cuanto antes, siempre supeditados a que termine la crisis volcánica para empezar a actuar en varios frentes, todos importantes y necesarios para la reconstrucción”.

– En esas jornadas tan duras para el Valle y para tantos vecinos, ¿pueden haber palabras de consuelo?
“No hay palabras de consuelo por más que lo intentes. Te sientes identificado con los amigos, con los vecinos, con los trabajadores, con el modelo de vida que tenían, que compartimos tantos y tantos palmeros, una forma de vida de interacción con el suelo rústico, con explotaciones agrícolas o cultivos, con una economía complementaria ligada al suelo, un modelo muy de La Palma, muy de los palmeros y muy del Valle. El consuelo no puede ser más que escuchar, tratar de tender la mano y ponerte a su disposición porque faltan las palabras en momentos así. Es muy duro que una familia pierda su hogar, y muchos han perdido su único hogar, donde has criado a tus hijos, lugares construidos con el esfuerzo y el sudor de abuelos y abuelas, de bisabuelos, padres, madres poco a poco y en un recorrido de tantos años y verlo devorado bajo la lava. Este volcán ha dejado una tristeza muy grande que se contagia y que es difícil rehuir. El volcán ha hecho una gran montaña donde había una ladera, un enorme fenómeno geológico, y la colada se ha llevado por delante zonas hermosísimas de la Isla, lugares en los que convivían la belleza del paisaje natural y la mano del hombre y su esfuerzo. Destrucción de viarios, colegios, centros cívicos, plazas, consultorios médicos, todo eliminado por la colada del volcán. Yo tenia cinco años cuando erupcionó el Teneguía y recuerdo haber vivido aquello como una fiesta. He pensado estos días, desde que erupcionó el volcán en Cabeza de Vaca, que teníamos una imagen distorsionada de lo que significa un volcán y de su capacidad destructora”.

– Los afectados por el volcán temen ser olvidados. ¿El presidente del Gobierno y los ministros dimensionan en su justa medida las consecuencias de esta crisis volcánica?
“Están muy cercanos a esta situación como responsables al frente del Estado, que es ahora clave y que se ha demostrado tan necesario en toda su estructura y con toda su dimensión. El Gobierno de España no va a olvidar a los vecinos ni a los afectados y el compromiso no es solo estar ahora, sino estar en una reconstrucción que supondrá ganar la batalla ante esta situación de adversidad y dolor. Pedro Sánchez ya conocía La Palma antes de que el volcán cambiara el paisaje, había estado aquí de vacaciones antes incluso de ser presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista, la pateado y la conoce y es consciente desde el primer momento y  así se lo ha trasmitido a todos los miembros del Gobierno y desde las distintas competencias para hacer viable una isla de La Palma más próspera que recupere su nivel económico cuanto antes. Asumir el dolor que deja el volcán y afrontar el reto de la reconstrucción, soy testigo de que hay un esfuerzo por identificar proyectos, propuestas y dar financiación para el desarrollo de La Palma. Esta grave crisis volcánica tiene que ser una oportunidad para La Palma y los palmeros. La gente del Valle ha sido perseverante antes y lo volverá a ser en el después del volcán; la gente del Valle en el 49, con el volcán de San Juan que transformó la comarca y que fue destructor, superó eso y logró una transformación con zonas nuevas de cultivo, antiguos eriales convertidos en vergeles. Esa capacidad para resistir y recuperarse está presente y para eso se necesita que lleguen las ayudas y se reordene el territorio cuanto antes para que esa reconstrucción sea posible. Si las administraciones están unidas y ayudándose lo lograremos. Con esta experiencia me queda muy claro que somos un gran pueblo. Este es el momento de no perder la unidad, entiendo que pueda haber un desacuerdo puntual, pero hay que tener coordinación y respeto mutuo para tener la mejor garantía, quien quiera ahora ganar batallas en solitario comete un grave error porque desprestigia su trabajo como político. Tenemos que mantenernos unidos”.

– Entiendo que se refiere a la decisión del alcalde de El Paso de repartir las ayudas sin esperar por el resto de administraciones, pero entenderá que hay desesperación entre los afectados.
“Es totalmente comprensible la ansiedad de quienes esperan esas ayudas, y, desde luego, que les toca al Cabildo y a los ayuntamientos ponerse de acuerdo para el reparto, pero no se pueden aprovechar estas coyunturas en una situación de tanta desesperación y gravedad para actuar de forma independiente en momentos en los que tenemos que mantenernos unidos. No es bueno que las administraciones se dividan y quien actúa así, de forma cortoplacista, se equivoca. Solo desde la unidad podemos hacer frente a lo que tenemos por delante”.

– Como secretario general del PSOE en La Palma también se ha encontrado con  la renuncia del vicepresidente del Cabildo, el socialista José Adrián Hernández.
“Ha sido una de las mejores personas que hemos tenido en el partido, con gran capacidad de trabajo y espero que podamos recuperarlo porque es una persona muy valiosa en lo personal, lo profesional y lo político”.

-Se ha especulado con las razones de su salida y no se ha dado mucho crédito a que las razones sean únicamente personales.
“José Adrián ha sido siempre una persona leal y trabajadora, un hombre honesto en lo político y en lo personal y no tengo motivos para dudar sobre las razones que ofrece para dar este paso; solo puedo respetar su decisión”.

– Y pese al volcán y a las circunstancias tan dramáticas, hay quien sigue pensando en una moción de censura en el Cabildo.
“Digo con seguridad que se equivoca quien intente ver, en el momento tan dramático y doloroso que vive la Isla, algo que puede ser hasta una ofensa si dimensionamos en su justa medida el momento tan grave que esta viviendo la población. La estabilidad y el compromiso de todos a una es lo que esperan ahora de nosotros los ciudadanos y ese ruido que se crea artificialmente no es de recibo”.

-No sé si ha pensado en el después del volcán, el silencio sobre el valle y comenzar un camino nuevo.
“Sí lo he pensado y todo lo que se me ocurre es buscar cuanto antes la normalidad para el Valle y para la isla de La Palma. La normalidad anterior no existe porque hay que rehacer mucho, también dentro de las personas, pero hay mucha resiliencia. Desde las administraciones hay objetivos claros para recuperar la movilidad norte y sur del Valle, las conexiones por carretera, infraestructuras perdidas, zonas industriales, viario público local, insular y regional; estamos ante un reto de enorme envergadura. Estamos ante un reto para dar la vuelta a la situación tan dramática y destructora como la que estamos viviendo. Y tendremos las herramientas para la reconstrucción, 216 millones de euros que pone el Estado demostrando el valor de lo público, 63 millones de euros para un plan especial de empleo, ayudas al sector agrario muy importantes y un trabajo muy potente que tendrá sus frutos con la Comisión Europea. Elementos de cohesión ante una situación de catástrofe sin precedentes que nos obliga a estar a la altura y a demostrar agilidad y rapidez en la respuesta sin olvidar que estamos ante procedimientos de meses que se han reducido a semanas”. 

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