Cultura

El Trío Arbós y el tenor Manuel Gómez Ruiz inician su gira insular con el FIMC

Los intérpretes actuarán mañana jueves en Lanzarote, para luego acudir a La Graciosa, Fuerteventura, El Hierro, La Palma y La Gomera

El Trío Arbós. / DA

El tenor Manuel Gómez Ruiz y el Trío Arbós, Premio Nacional de Música 2013, inician esta semana una gira de conciertos por seis islas en el marco del 38º Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC). La harán con un monográfico dedicado a Beethoven, que incluye 25 canciones que el genio de Bonn escribió utilizando melodías y poemas de distintas naciones, y que forman parte del disco Beethoven: un viaje, eine Reise, a journey, que han grabado juntos y con el que recorren Europa.

Un viaje que está vinculado a la celebración de los 250 años del nacimiento de Beethoven y que la pandemia ha solapado en parte, dilatando su celebración en el tiempo a un ritmo casi sincopado. Ahora el tenor Manuel Gómez Ruiz se une a los integrantes del Trío Arbós para recordar estas singulares melodías que tienen origen británico, español, italiano, francés, danés, sueco, portugués, húngaro, polaco, alemán, ruso y ucraniano, adaptadas para voz, violín, violonchelo y piano.

Manuel Gómez Ruiz. / DA

El concierto se celebra mañana jueves en el Teatro de San Bartolomé, en Lanzarote; el viernes, en la iglesia del Carmen, en La Graciosa, y el domingo en el Auditorio de Corralejo, en Fuerteventura. La semana siguiente seguirá el recorrido en El Hierro (martes 18, en el Centro Cultural de El Pinar); La Palma (jueves 20, en el Museo Benehaorita de los Llanos de Aridane) y La Gomera (viernes 21, en el Centro Cultural de Valle Gran Rey). Las entradas estarán disponibles en las plataformas de venta habituales de estos espacios, desde solo 10 euros, salvo en La Graciosa, que es gratuito previa retirada de invitaciones.

A juicio de Manuel Gómez Ruiz, Beethoven: un viaje, eine Reise, a journey representa “una dedicatoria de amor y respeto al continente europeo, sus gentes y tradiciones. Es el intento de olvidar todo lo que nos separa y concentrarnos en lo que nos une”. Este trabajo supone, señala el tenor, “un ansiado sueño hecho realidad, ya que siempre había querido grabar estas piezas que no se programan habitualmente”.