cultura

Espacio Bronzo inaugura este viernes la exposición ‘Bazar Rivero’

El interés constante por el cuerpo lleva al artista Carlos Rivero al 'trabajo en un taller de costura'
La muestra puede contemplarse en Espacio Bronzo hasta el 11 de febrero. / DA

Espacio Bronzo organiza la exposición Bazar Rivero, en la que presenta obras del artista tinerfeño Carlos Rivero, que desde este viernes y hasta el 11 de febrero en la sala lagunera ubicada en el número 19 de la calle de Núñez de la Peña. El autor presenta cinco piezas de cerámica habituales de su trabajo, combinadas con trabajo de tela, y una proyección de vídeo.

El conjunto está formado por una escultura de cerámica, tres piezas de pared, de grandes dimensiones, hechas en tela, cerámica esmaltada y plastilina y un montaje en una mesa con piezas menores de tela y cerámica esmaltada. A ello se suma una pieza de videocreación que se proyecta en la misma sala. El título de la exposición y su montaje, en el que Rivero acaba de definir su propuesta, hacen referencia a “los bazares clásicos de toda la vida”, lugares donde se acumulan objetos que funcionan como datos de un archivo, pero también que “cuentan una experiencia”, detalla el autor.

El interés por el cuerpo, constante en la obra de Rivero, se manifiesta en Bazar Rivero a través de las manifestaciones de un taller de costura. “Siempre me han interesado los oficios, exigen rutina, control y disciplina, solo desde ese espacio soy capaz de tener una voz”, señala el artista. En los talleres que visitó en su pueblo desde su infancia, entendió que la confección de un traje requiere un proceso que incluye diversas tareas -copiar el patrón, hilvanar, deshacer para corregir, planchar antes de entregar la pieza tal y como se había diseñado originalmente- en el que “tiene que haber amor, el amor y el humor son dos emociones importantes para que la vida sea leve”.

A su juicio, la importancia de la levedad consiste en que “solo desde lo liviano podemos comprender la hondura de un rayo de luz que entra casual por una rendija de una ventana mientras estamos ocupados en lo que parece importante”.

La exposición está conformada por una escultura, tres piezas de pared, un montaje en una mesa y una pieza de videocreación. / DA

Bazar Rivero remite también al procedimiento del trabajo del artista, porque el “coser, rasgar y reconstruir” que forman parte del ritual de cualquier modista es también “el mío en el estudio”. El autor reflexiona en el texto que acompaña a su propuesta en Espacio Bronzo: “Disciplina y desprecio al trabajo hecho, autocontrol e irracionalidad, estudio previo, pero al final la paranoia como método de conocimiento y de comunicación. Dibujar cosiendo para luego darle la vuelta a la tela y ver lo que no estaba previsto que fuera visible, esperar siempre que el milagro surja sin esperarlo”.

“El método es el azar”, insiste, pero al azar “hay que convocarlo para que actúe”. “Convocarlo y, sobre todo, saber reconocerlo”. Esto es algo que ocurre no solo con los artistas: “En el interior de cualquier persona hay dibujos extraños esperando que alguien los descubra y deseamos a veces que tal vez un desconocido nos meta su mano por nuestra boca y muestre nuestro envés, sobre todo ante nuestros propios ojos para poder reconocernos luego ante el espejo”.

Carlos Rivero nació en 1964 en Valle Guerra (Tenerife). Estudió Bellas Artes en la Facultad de La Laguna y terminó sus estudios en la Universidad Complutense de Madrid con la especialidad de grabado. Ha mostrado su obra en exposiciones individuales en galerías de Madrid, como Galería Estampa o Tercer Espacio, y en colectivas en la misma ciudad, como las de la Galería Fernando Pradilla.

Actualmente reside en Tenerife, donde expone regularmente. Entre sus exposiciones cabe citar Ciénaga, en la sala SAC o el Gabinete Literario de Las Palmas, sus participaciones en el CAAM en On paiting o en 7.1 Distorsiones, documentos, naderías y relatos. Ha expuesto también en TEA en las exposiciones Se rompió el cántaro o Zoologías fantásticas. Entre sus exposiciones individuales más destacadas se encuentran Joyas bárbaras, en el Círculo de Bellas Artes; Cinismo o supervivencia, en el Ateneo de La Laguna; Doble su memoria, en la galería Artizar, y Muerte y resurrección, en Bibli. Sus exposiciones más recientes son Tiempo de Vigilia, Museo de Bellas Artes de Tenerife (2018); Por eso siempre hay una luz tintineando en mi ventana, en Bibli (2020) y en Fundación Francis Naranjo de Las Palmas de Gran Canaria (2021). Otras intervenciones artísticas son sus videocreaciones Historias ejemplares, mostradas en TEA (2019) y las performances Eclipse (2018) y Cruz, Perro Maldito (2017), ambas en Bibli. Piezas suyas forman parte de la colección de TEA. En Espacio Bronzo presentó en 2014 Las vírgenes locas y, en 2017, La noche severa.

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