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Casi un centenar de empresas siguen cerradas en el litoral

El icónico hotel Sol, el primero que abrió sus puertas en la Isla y clausurado desde hace seis meses, pospone la fecha de reapertura a la espera de que desaparezcan los gases tóxicos
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El icónico hotel Sol, el primero que abrió sus puertas en la Isla y clausurado desde hace seis meses, pospone la fecha de reapertura a la espera de que desaparezcan los gases tóxicos. DA

Unas cien empresas de Puerto Naos, El Remo y La Bombilla han cruzado la barrera temporal de los seis meses sin certezas para planificar la reapertura de sus negocios.

Entre este centenar de negocios, el icono del nacimiento del turismo en La Palma, el remozado hace unos tres años Hotel Sol, cuya reapertura se ha pospuesto, en coherencia con la imposibilidad de saber si la medición de los gases en niveles letales persistirá, hasta el mes de septiembre.

Solo en la franja del litoral, en zona de exclusión y a la que solo personal técnico ha podido acceder, se mantienen más de 300 personas en unos ERTE que el Gobierno contempla prolongar en el tiempo, de momento hasta el mes de diciembre. Es justo el mismo plazo que se han dado mujeres empresarias como Laly Villalba, la propietaria del emblemático bar El Buhonero, una mujer que salió de Puerto Naos el 19 de septiembre después de 17 años, dejando atrás no solo su negocio y su medio de vida, sino su hogar.

Otros, en cambio, quieren volver ya, de forma inmediata. Son aspiraciones desde la desesperación y la impotencia mientras buscan a quién culpar de esta situación insólita. Se empeñan en no ver los datos objetivos de los sensores cuyas lecturas se actualizan cada 10 minutos, con resultados de 40.000 partículas por millón, cien veces más de lo tolerado en condiciones normales.

No son solo los 115 trabajadores del hotel Sol los preocupados por el mantenimiento de su puesto de trabajo. Otros muchos pertenecen al sector de la restauración y el comercio, mantenimiento y otros profesionales del ocio activo.

La Palma, que logró una modificación de la Ley de las Islas Verdes después de que transcurrieran 14 años de vigencia de la norma en la que solo se crearon 100 nuevas plazas turísticas, tiene ahora 1.200 plazas bloqueadas solo en el hotel de la cadena Sol Melia, una de las tres únicas grandes infraestructuras turísticas de la Isla. Al sur de la colada de lava han quedado también fuera de la oferta 4.200 camas, todo ello sin contar con las 800 plazas de turismo vacacional, rural y en pequeños complejos de apartamentos que quedaron bajo la lava.

Amplían la zona de acceso

La única buena noticia que llega en torno a esa zona es la decisión del Comité Asesor del Peinpal para bajar el punto de control que actualmente se encuentra en la zona de La Muralla, bajando hacia Puerto Naos, hasta el cruce de La Bombilla, algo que permitirá ampliar las zonas a las que se puede acceder.

El Comité, del que forman parte el presidente y el vicepresidente del Cabildo, Mariano Hernández y Borja Perdomo, además de un equipo de expertos, entre los que se encuentran vulcanólogos del Instituto Geográfico Nacional e Involcan, “trabaja para habilitar el acceso por vía terrestre a las zonas de Charco Verde y El Remo, aunque Puerto Naos y La Bombilla seguirán cerrados, ya que se mantiene altos lo niveles de gases en estas zonas”.

El órgano decidió que ciertas zonas quedan dentro de la exclusión, como algunas restringidas, después de que el Cabildo haya verificado la seguridad de las actuaciones y guardando siempre las máximas garantías para el personal que realiza Meliálabores en estos espacios.

Estas zonas son los caminos El Paraíso, Marta, La Aldea, Aniceto, San Isidro, La Laguna, La Majada, Todoque y Corazoncillo.

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