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¿La salud mental de Joe Biden en declive?

Rumores sobre el deterioro físico y cognitivo del presidente de EE.UU.
Joe Biden
¿La salud mental de Joe Biden en declive?

Los medios europeos hablan cada vez con más frecuencia del deterioro físico y psicológico del presidente de Estados Unidos. Si bien no podemos desdeñar el hecho de que Joe Biden cumplirá 80 años en noviembre y que con su edad realiza uno de los trabajos que exigen una importante claridad mental y un estado físico que le permita viajar, cambiar de horarios, subir y bajar escaleras y en definitiva, mantener una salud de hierro ( no olvidemos que la mayoría de los presidentes estadounidenses lucen aparentemente muy envejecidos después de salir de la Casa Blanca), algunos de estos rumores parecen estar basados en evidencia que se apoya en vídeos o comentarios maliciosamente sacados de contexto.

Los medios estadounidenses podrían tratar de quitar importancia a las meteduras de pata del presidente con el fin de proteger su imagen, pero ni siquiera en los medios críticos del gobierno actual se ha producido este aumento de noticias en torno a la salud mental de Joe Biden, con excepción de aquellos más radicales, que vienen haciendo los mismos comentarios desde antes de que Joe Biden fuera elegido presidente.

El despiste durante la visita de Obama

Uno de los últimos eventos que más se ha comentado ocurrió cuando Barack Obama visitó la Casa Blanca durante la celebración del duodécimo aniversario de la aprobación de la Ley de Atención Sanitaria Asequible, conocida popularmente como el Obamacare. Los videoclips fuera de contexto comenzaron a circular en las redes sociales, y luego en canales de televisión de extrema derecha como Newsmax.

Los clips maliciosamente editados mostraban al presidente actual mezclándose entre los invitados al evento muy despistado, que sirvieron para cuestionar el deterioro mental de Joe Biden y acusar al presidente de estar en un estado de deterioro mental. Esos vídeos han sido completamente desacreditados. La revista Rolling Stones confirmó que estas afirmaciones se ven socavadas por lo que sucede segundos después de que se corta el vídeo.  “El único problema es que ambos clips fueron sacados de contexto. Joe Biden parece un poco confundido en el primer clip, pero es solo porque está buscando a alguien… El segundo clip termina justo antes de que Biden llame la atención de Obama y le presente a alguien”.

Estas acusaciones no son nuevas. Por ejemplo, durante las elecciones de 2020, el analista político de Fox News, Britt Hume, se refirió a Joe Biden como ‘senil’ en más de una ocasion. Sin embargo, si bien es posible que Joe Biden tenga más dificultades para encontrar algunas palabras y hablar con fluidez que cuando era más joven no tiene que significar necesariamente que sea senil o incluso que tenga un deterioro cognitivo leve, y el desecho constante a la edad o la experiencia de las personas, realmente es un daño que la sociedad actual se inflige a sí misma, y una discriminación flagrante a las personas de cierta edad, a las que tendemos a descartar de forma automática.

Por otra parte, hay que tener en cuenta de que las campañas de desinformación continúan haciendo mella en las redes sociales. Ya en 2020, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. había emitido un boletín advirtiendo que estos ataques estaban siendo difundidos por una operación de desinformación rusa. 

¿Y si fuera cierto?

En ese caso entraría en efecto la Enmienda 25 de la Constitución, de la que tanto se habló cuando se dudó de la cordura de Trump al negarse a reconocer su derrota en 2020 y los hechos que se investigan en estos momentos sobre su involucramiento para provocar la insurrección del 6 de enero de 2021.

La enmienda establece que si, por cualquier motivo, el vicepresidente y la mayoría de los secretarios del gabinete en ejercicio deciden que el presidente “no puede cumplir con los poderes y deberes de su cargo”, simplemente pueden ponerlo por escrito y enviarlo a dos personas: el presidente de la Cámara y el presidente pro tempore del Senado. El vicepresidente, en este caso la vicepresidenta Kamala Harris, pasa inmediatamente a ser “presidenta interina” y asumiría todos los poderes del presidente. 

Si el presidente quiere cuestionar esta medida, puede hacerlo, pero luego le correspondería al Congreso resolver el asunto con una votación. Se necesitaría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras para mantener a la vicepresidenta en el cargo. Si no se alcanza ese umbral, el presidente recuperaría sus poderes. Es importante destacar que la vicepresidenta Harris solo ejercería como “presidenta interina”. Entonces, el presidente electo aún no ha perdido su cargo, solo sus poderes, y no necesariamente de forma permanente.

Esta enmienda probablemente podría haberse aplicado a los períodos finales de las presidencias de Woodrow Wilson o Franklin D. Roosevelt. Esta disposición involucra a un presidente enfermo que se niega o no puede afrontar su discapacidad.

El tema surgió entre los altos funcionarios de la administración durante el segundo mandato del presidente Reagan, ya que contaban historias sobre lo distraído e inepto que era el presidente: era perezoso; no estaba interesado en el trabajo, no leía los documentos y todo lo que quería hacer era ver películas y televisión, pero se decidió que Reagan todavía estaba en posesión de sus facultades, y el presidente permaneció en el cargo durante los dos últimos años completos.Reagan sufrió de Alzheimer en sus últimos años, y algunos argumentan que mostró síntomas tempranos mientras estuvo en el cargo.

Posibles candidatos para la sucesión

Pese a que todavía faltan dos años para las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, tanto los republicanos como los demócratas empiezan ya a estar muy ocupados preparando sus campañas políticas. Del lado conservador, muchos consideran ya al expresidente Donald Trump como su candidato favorito si este decide presentarse a los comicios, y podría hacerlo ya que es uno de los pocos presidentes en la historia del país norteamericano que ha perdido una reelección, con lo que todavía podría volver a postularse de nuevo.

De no hacerlo, otros que vale la pena mencionar son la secretaria de Comercio Gina Raimondo, el gobernador de Nueva Jersey Phil Murphy, el gobernador de Illinois JB Pritzker, la gobernadora de Michigan Gretchen Whitmer, el gobernador de Kentucky Andy Beshear, Stacey Abrams, Mitch Landrieu y el representante Ro Khanna, de California.

A la cuestión de quien sería su rival en el lado demócrata, el presidente Joe Biden figura a la cabeza de los contendientes, aunque ya la lista de otros posibles candidatos, especialmente teniendo en cuenta que, como Trump, está próximo a convertirse en octogenario, está perfilada.

De las posibles alternativas, figura en segundo lugar, Pete Buttigieg, el secretario de transporte, que hizo una espectacular campaña en 2020; seguido de Kamala Harris, que ocupa el tercer lugar por un desempeño más bien pobre hasta la fecha como vicepresidenta; seguida de la senadora liberal Elizabeth Warren; la senadora moderada Amy Klobuchar; menos conocidos el gobernador Roy Cooper o el senador Sherrod Brown, ambos causando buena impresión en el seno del partido, el popular senador Cory Booker; el gobernador de California Gavin Newsom, y en último lugar, la progresista Alexandria Ocasio Cortez.

Aunque parezcan aún lejanas las elecciones presidenciales, ya se abren las apuestas, y con las elecciones de medio término a la vuelta de la esquina, tampoco tienen tiempo que perder.

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