al golpito

Las ONGs de nuestra tierra

Tiempos difíciles los que estamos viviendo actualmente en este comienzo de siglo XXI, donde unas series de circunstancias han provocado cambiar la vida y el orden de la humanidad en el planeta tierra. Por todo ello, la participación y colaboración de muchas ONGs humanitarias  en el mundo se han visto desbordadas ante la precariedad o pobreza de millones de personas. Cierto es, que muchas son las organizaciones humanitarias reconocidas y valoradas por su gran labor solidaria en los países más pobres y en aquellos donde las guerras han provocado muertes y éxodos de millones de personas. Sin embargo, aquí, en Canarias, muchas son las ONGs humanitarias y asociaciones solidarias que también vienen realizando una importantísima labor humanitarias, pero parece ser que para las clases políticas  que representan el devenir del pueblo canario, estas ONGs humanitarias y asociaciones solidarias no existen. Cierto es, que ningunas de esas entidades solidarias no buscan protagonismos. Sólo buscan hacer una labor solidaria y humanitaria de manera altruista, con el objetivo de ayudar a los más necesitados en el Archipiélago canario.  

Una de esas grandes y maravillosas entidades humanitarias, más de 1.000 en Canarias, es la que representa Nelson Concepción Izquierdo; responsable de la Asociación Asistencial de la ONG Sonrisas del Suroeste de Santa María del Mar (Santa Cruz de Tenerife). Por todo ello, y en su momento, el entusiasta presidente de Sonrisas del Suroeste comentó que “la pobreza contiene una variedad muy diferente a la que estábamos acostumbrados. No hace falta acudir a entidades desaliñados o sucios o mal vestidos para reflejar una verdadera necesidad, pues mayoritariamente es ese el estigma que se baraja en nuestra sociedad”. Más claro y realista no se puede ser. Nelson Concepción Izquierdo es una persona humilde, llena de valores inculcados desde una infancia dura, pero capitaneado por una matriarca luchadora y comprometida con la etapa de la vida que le tocó vivir.  Valores, que el incansable y solidario presidente de la ONG Sonrisas del Suroeste, Nelson Concepción, supo aprovechar para crear una entidad solidaria y humanitaria, con el objetivo y compromiso de ayudar a los más necesitados. Sin duda, y por la trayectoria realizada en todos estos años de actividad humanitaria, Nelson Concepción Izquierdo, junto con un gran grupo humanos de voluntarios/as, han conseguido llevar a cabo una maravillosa e importante labor humanitaria con los más desfavorecidos. Incluso, crear una escuelita deportiva para niños necesitados.  

Por otro lado, señalar que guerras hay muchas en el mundo, pero no todas son iguales. Es decir, unas son bélicas y otras son por las miserias, enfermedades y hambre. También, por las guerras frías, donde la economía mundial se ve resentida. Las guerras de las miserias y el hambre o de escasos recursos económicos, es la que en estos momentos viene asistiendo durante varios años la ONG Sonrisas del Suroeste. Una exitosa labor que cada día vienen realizando este maravilloso grupo de voluntarios que trabajan de manera altruista para poder llegar a los más necesitados del Archipiélago canario. Por todo ello, y aunque los inteligentes políticos de nuestra tierra no sepan reconocer la valía y los valores de estas organizaciones humanitarias, yo si las valoro. 

Por todo ello, señalar que no hace falta que suceda una guerra bélica para reconocer y valorar la gestión y compromiso de nuestras organizaciones humanitarias en nuestras islas. Ellos/as, voluntarios/as, junto con la voluntad y predisposición de muchas asociaciones de vecinos y personas trabajadoras de la sociedad canaria, son los que refuerzan el optimismo, moral y ayudas para que las ONGs humanitarias de nuestras islas sigan cada día luchando por las familias más necesitadas. Así pues, personas como Nelson Concepción Izquierdo, junto con su importante grupo de voluntarios/as y otras entidades solidarias y humanitarias del Archipiélago canario, son las que necesita el mundo para aliviar los sufrimientos y muertes de miles de personas. Bien sean producidas por las guerras, dictaduras y hambre.

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