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Un chiste

El PSOE y Podemos, Irene Montero y Yolanda Díaz, exigieron dejar sin efecto la designación de Chanel como representante de España en Eurovisión 2022. El Grupo Parlamentario de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común llevó al Congreso de los Diputados la “falta de transparencia” de las votaciones del Benidorm Fest, organizado por TVE, en el que se eligió a Chanel. Los dirigentes de la formación morada la atacaron unánimemente mientras alababan a sus competidoras, Rigoberta Bandini y las Tanxugueiras, por tener letras más reivindicativas. Podemos quería que se revocara el resultado del Benidorm Fest, y el PSOE directamente pidió censurar la canción por su letra. Y es que para los socialistas Slomo “remite a la prostitución”, por lo que llevaron la polémica a la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE. La diputada socialista Lidia Guinart llegó a decir que la canción apelaba a una “normalización de la mercantilización del cuerpo de las mujeres”.

Comisiones Obreras, en un comunicado, afirmó que “urge aclarar las irregularidades que se han producido en el proceso de selección, irregularidades que son tan notables que se debería dejar sin efecto la elección de la canción que representará a España en el Festival de Eurovisión”. Comisiones pidió también a las direcciones implicadas “aclarar, de manera urgente, cómo y quién seleccionó al jurado del Benidorm Fest, y que se hagan públicas las actas de las votaciones y las incidencias registradas”. El sindicato reclamó “aclarar urgentemente las relaciones entre miembros del jurado y la cantante Chanel Terrero y si hay conflicto de intereses, después de haberse publicado que una de sus miembros, la coreógrafa Miryam Benedited, la conocía desde hace años y habían trabajado juntas”.

Unidas Podemos, a iniciativa del diputado Antón Gómez Reino, registró en el Congreso de los Diputados unas preguntas en las que afirmó que “es deber de un organismo público atender las quejas de la población que no se siente representada por esta decisión” y que “el voto popular debe contar de verdad”. En línea con Comisiones, reclamó “hacer públicos los criterios de valoración para la composición del jurado, la puntuación detallada de cada uno de ellos según las reglas, y los criterios de valoración para la puntuación final”.

El sistema de votación incluyó votos telemáticos del público, que se decantaron por las Tanxugueiras, y la decisión de un jurado de cinco personas, cuyos votos valían el 50% del total. Y los ataques a Chanel y su canción no se limitaron a los políticos y los partidos de izquierda: las redes sociales la atacaron con ferocidad y la amenazaron casi unánimemente. Y el argumento para descalificarla era que ella había sido elegida por los jurados, pero que el voto popular la había relegado a un tercer lugar frente a las otras dos canciones.

Después pasó lo que pasó, y desde Pedro Sánchez hasta el último podemita se han tragado sus argumentos, sus denuncias y sus descalificaciones, y se han sumado a la histeria colectiva que ha elevado a Chanel a los altares. Todo un monumento a la incoherencia que los descalifica y destruye su credibilidad. Ya sabíamos que nuestros políticos de izquierda son de chiste y son un chiste, y nos aterra pensar en manos de quien estamos. Pero nos tememos que demasiados ciudadanos no son muy diferentes.

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