cambio climático

Efectos del cambio climático en las aguas que rodean Canarias

Investigadores del Centro Oceanográfico de Canarias (IEO-CSIC) alertan del calentamiento de las aguas alrededor de las Islas
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Por Eugenio Fraile Nuez, Pedro Vélez Belchí y Jesús M. Arrieta. Hoy, hace casi 30 años, la organización mundial -Naciones Unidas- decidió celebrar el “Día Mundial de los Océanos” todos los 8 de junio, aunque solo fue posible a nivel mundial y por resolución oficial desde el año 2009. Esto fue debido, fundamentalmente, a que la observación de los océanos se había ampliado y profundizado significativamente en las últimas décadas, obteniéndose claves científicas relevantes para afrontar mejor los retos y necesidades de una sociedad moderna que no dejaba de mirar la mar: Derecho del Mar; espacio, transporte y seguridad marítima; ciencia y tecnología marina; diversidad biológica marina; oceanografía; desarrollo sostenible y, por supuesto, el cambio climático.

El Instituto Español de Oceanografía (IEO), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), lleva estudiando nuestros océanos desde 1914. Sus recientes estudios en Canarias, gracias a su equipo investigador, técnico y las infraestructuras especializadas para la observación del océano, han podido desvelar que los efectos del cambio climático son reales y cuantificables.

Un océano más cálido y menos productivo

Así se describe en un reciente artículo publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Oceans, donde se desvela que las aguas que rodean a Canarias presentan un aumento superficial de sus temperaturas, más importante en aguas de océano abierto hacia el oeste que en aquellas cercanas a la costa africana. Este aumento varía entre 1.5°C y 2.7°C por siglo para el conjunto del estudio. Sin embargo, el archipiélago más afectado por este aumento de temperatura superficial del Atlántico occidental subtropical no es Canarias, que registra un importante aumento de 1.6°C por siglo, sino Azores, que presenta el máximo valor del estudio, con un aumento de 2.7°C por siglo.

Sin embargo, contrario a lo que ocurre con la temperatura, la concentración de clorofila-a, que se podría asimilar a la cantidad de “plantas” presentes en el mar, tiende a disminuir más fuertemente en zonas próximas al afloramiento canario (costa africana) que en zonas de océano abierto. Hay que enfatizar que el afloramiento asociado a la Corriente de las Islas Canarias es un sistema físico capaz de inyectar grandes cantidades de nutrientes procedentes de aguas profundas a las aguas más superficiales, donde se produce fotosíntesis. Por su disposición geográfica y orientación, paralela a los vientos alisios, el afloramiento de la Corriente de las Islas Canarias sustenta una de las grandes áreas de producción pesquera del Planeta. Desafortunadamente, en los últimos 15 años, su producción primaria ha decaído rápidamente en un 13.2%. De seguir en esta línea, este sistema de afloramiento contribuirá a una pérdida de la producción global del Planeta de un 0.13%.

CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Al oeste del archipiélago canario y con un área similar a la superficie de Italia, 283.000 km2, se encuentra lo que en oceanografía conocemos como un “desierto oceánico”. Son zonas del océano con bajísima concentración de clorofila-a y que, según estudios recientes del IEO, están incrementando su superficie. Desde 1998, este desierto oceánico cerca de Canarias ha aumentado en un 10% su tamaño y ha reducido su periodo de alta productividad en más de 87 días por año. Sin embargo, la zona cercana a nuestro archipiélago hermano de Madeira muestra un incremento de las zonas productivas de un 7%.

Recientemente se ha podido comprobar que nuestro afloramiento, al contrario de lo que se dedujo en la época de los 90’, no solo está influenciado por el régimen de vientos, sino además por un efecto combinado entre los procesos de estratificación y ondas internas en costa. Es por ello que, aunque la intensidad de los vientos que alimentan el afloramiento viene aumentando desde 1992, la concentración de clorofila en la zona ha disminuido. Estos resultados inesperados enfatizan aún más la compleja interconexión entre el viento y la estratificación en las zonas de afloramiento, así como sus consecuencias competitivas o complementarias que, sin duda, serán determinantes en el escenario del cambio climático.

Por ello, la celebración del Día Mundial de los Océanos debe generar conciencia y acción popular que, por muy pequeña que sea, serían cruciales para que las generaciones futuras puedan disponer de uno de los bienes más valiosos del Planeta, nuestros océanos.

Eugenio Fraile Nuez, Pedro Vélez Belchí y Jesús M. Arrieta son investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Departamento de Medio Marino en el IEO-Canarias.