santa cruz de tenerife

Multas de hasta 1.500 euros por entrar perros a las canchas de Santa Cruz

“Ustedes califican igual entrar una cajetilla de tabaco a una instalación deportiva que una raya de coca”, asegura Ramón Trujillo, de Unidas Podemos, sobre la ordenanza de usos de instalaciones deportivas
Multas de hasta 1.500 euros por entrar perros a las canchas de Santa Cruz

Entrar con un perro en las instalaciones deportivas municipales será considerado una falta grave en la nueva ordenanza que regula el uso de estos espacios, una sanción que puede alcanzar un máximo de 500 euros si el espacio en el que se infringe es una piscina, y que puede llegar a los 1.000 euros si esa infracción se comete en las canchas de Santa Cruz. Precisamente la falta de justificación de esa diferencia entre las sanciones, por el mismo tipo de incumplimiento, es una de las múltiples críticas que la oposición hizo ayer a la norma que se aprobó inicialmente en el Pleno municipal, y que también se debatió en una moción presentada por el PSOE pidiendo su retirada.


Una ordenanza que también regula el funcionamiento de las cantinas en los espacios deportivos de la ciudad, estableciendo cuestiones como no se podrá contar con mesas y sillas más allá del espacio de la cantina, salvo excepciones; se prohíbe la venta de tabaco y alcohol, o la venta de comida elaborada dentro de la cantina, o de productos a personas que no formen parte del club o asociación deportiva que gestione la cantina. “Cómo van a hacer entonces cuando haya competiciones, los miembros del otro equipo, su familia o amigos no podrán consumir en la cantina según este artículo”, apuntó la exalcaldesa del PSOE, Patricia Hernández, quien añadió que “encima no podrán vender un sándwich mixto, pero sí bollería industrial, y ya que no tengan sillas y mesas es el colmo”.


Otra de las críticas vertidas, en este caso por el portavoz de UP, Ramón Trujillo, apuntaba a la equiparación de sanciones: “Ustedes califican igual entrar una cajetilla de tabaco a una instalación deportiva que una raya de coca”. También destacó el detalle de cuestiones que, a su juicio, no deberían ir en una ordenanza. “Prohíben subirse a las corcheras en una piscina, pero solo ahí, no se prohíbe subirse a un aro de baloncesto, o recomiendan que se debe recoger todo el pelo bajo el gorro de baño. Cosas que son más propia de un reglamento de la piscina que de una ordenanza”, apuntó Trujillo.


Y es que la ordenanza lleva un apartado de recomendaciones en lo referente solo a la regulación del uso de las piscinas, algo novedoso dentro de una ordenanza, y en la que se recoge, además de lo del gorro, la conveniencia de que la ducha de antes de entrar a la piscina se realice durante un tiempo prudencial, escurrir bien el bañador y el pelo antes de salir de la zona de duchas o que tirarse al agua de cabeza es peligroso.


La concejala de Deportes, Alicia Cebrián, respondió a todas las críticas defendiendo que era necesario actualizar la normativa y que la oposición no había leído bien la ordenanza. “En cualquier caso, esto es una aprobación inicial, por lo que todos los partidos, y las partes interesadas podrán presentar las alegaciones que estimen oportunas”. Y es que otra de las críticas es el haber hecho una ordenanza “de espalda a los clubes de este municipio”, según apuntó Patricia Hernández, quien aseguró que así se lo habían trasladado.

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