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Elena Cabrera, Country Manager de Ryanair para España y Portugal: “Este verano, con las huelgas y la falta de personal en los aeropuertos, habrá que tener paciencia y acostumbrarse a los retrasos”

"Es inevitable una subida en el precio de los billetes en otoño. En el caso de Ryanair, será de 20 euros de media”, asegura
Elena Cabrera, Country Manager de Ryanair para España y Portugal: "Este verano, con las huelgas y la falta de personal en los aeropuertos, habrá que tener paciencia y acostumbrarse a los retrasos"

La recuperación del turismo está siendo más rápida de lo que se pensaba. Las enormes ganas de viajar después de dos años de pandemia están causando un verdadero caos en los aeropuertos europeos, que operan al límite de su capacidad. A día de hoy, no se ha reincorporado la totalidad del personal que había en 2019, por lo que está habiendo serios problemas para atender el pico de demanda, que será aún mayor a medida que avance el verano. A esta situación se le añade, además, la salida de Reino Unido de Europa y, por tanto, la obligación de sus pasajeros de pasar por el control de pasaportes. A ello se suman las huelgas, que ya están provocando retrasos y cancelaciones.


Ryanair es una de las compañías que se encuentra inmersa en un proceso de huelga de los tripulantes y, aunque su incidencia es del 1% en los vuelos, la portavoz de la aerolínea para España y Portugal, la tinerfeña Elena Cabrera, apela a la paciencia. “Habrá que acostumbrarse a los retrasos, porque la situación, agravada por la huelga de controladores aéreos en Francia y la falta generalizada de personal en los aeropuertos, no se arreglará de hoy para mañana”, aseguró en una entrevista con DIARIO DE AVISOS.


-¿Cómo está afectando y qué incidencia está teniendo en los vuelos la huelga de los tripulantes de cabina?
“Hasta ahora, el impacto en nuestra operativa ha sido mínimo. Menos del 1% de los vuelos hacia/desde España se han visto afectados por las huelgas, que, por otro lado, están siendo poco secundadas por la tripulación de cabina. La gran mayoría de las tripulaciones de Ryanair están trabajando con normalidad y durante los próximos días esperamos tener una alteración mínima de los vuelos”.


-El sindicato se queja de represalias con la apertura de expedientes y despidos tras la huelga de junio.
“No. Esto no es así. Lo que ocurre es que la compañía está obligada, como bien sabe, a cumplir unos servicios mínimos y la tripulación está obligada, además, a operar esos vuelos. Lo que ha ocurrido es que ha habido un pequeño número de casos que han ignorado ese requisito legal y se han negado a operar vuelos de servicios mínimos, provocando muchas molestias en los planes de viajes de nuestros pasajeros. Ryanair respeta la legislación española y el derecho a huelga, pero la tripulación no puede negarse a operar vuelos de servicios mínimos, ya que esta acción es ilegal. Es más, los tribunales españoles han confirmado recientemente la decisión de mantener el despido de los miembros de la tripulación que se negaron deliberadamente a operar vuelos de servicios mínimos en una huelga anterior de la aerolínea. Esto es lo que ha ocurrido. No hay más”.


-¿Los contratos del personal de Ryanair están adaptados a la legislación española?
“Es que no podría ser de otra manera. Nosotros operamos hasta 2017 con la legislación irlandesa, pero a partir de ese año nos acogimos a la legislación española. Es más, hubiera sido imposible firmar el acuerdo como el que hemos firmado con CC.OO. o con los sindicatos de pilotos si no operáramos bajo el marco de la legislación española. Aquí lo que ocurre es que no hay voluntad de llegar a algún acuerdo. Nos hemos sentado con USO y Sitcpla (mayoritarias entre la tripulación), pero ha sido imposible negociar el acuerdo que sí hemos logrado en otros países. Como le he dicho antes, respetamos el derecho a la huelga pero estos dos sindicatos no se mueven de su posición, no negocian. No sabemos cuáles son sus peticiones concretas. El primer día pidieron una subida salarial del 167% y cuatro años más tarde siguen solicitando lo mismo, algo que ninguna empresa en estos momentos podría soportar. La compañía ha tenido que buscar una alternativa. Nos hemos sentado con Comisiones y en seis semanas llegamos a un acuerdo que implica subida de sueldo, mejoras en los horarios y turnos de trabajo… Este es el marco para seguir mejorando y llegar al convenio colectivo que ya tenemos firmado con el sindicato de pilotos en España y en todos los países de Europa. Yo creo que aquí lo importante es el trabajador y lo de menos es con qué sindicatos firmas el acuerdo”.


-Entre las huelgas y el caos aeroportuario por la alta demanda, ¿será complicado viajar este verano? Heathrow ha limitado la entrada al aeropuerto.
“Creo que este verano tendremos que tener mucha paciencia y acostumbrarnos a los retrasos. Pero esto no puede enturbiar las ganas de viajar. Es una problemática general en todos los aeropuertos y no se va a resolver de la noche a la mañana. Ya sea por las huelgas, como la nuestra o la de controladores en Francia, o por la falta de personal de algunos aeropuertos, tenemos que mentalizarnos que habrá retrasos, pero, insisto, esto no puede impedir las ganas de viajar, porque el sector tiene que reactivarse”.


-Está claro que las previsiones iniciales para este verano se han visto superadas, incluso por los propios aeropuertos, pero los problemas se esperan de cara al otoño, con la inflación y el conflicto bélico al acecho.
“Nosotros estamos en el 115% de actividad respecto a 2019. Está siendo brutal, estamos abriendo rutas en todos lados y en un momento muy bueno que demuestra que la gente quiere seguir viajando. Por eso pido a los pasajeros que tengan paciencia. Es pronto para hablar de cancelaciones. Nuestro objetivo es crecer. En nuestro año fiscal 2023 vamos a transportar a 165 millones de pasajeros y nuestro objetivo para 2026 son 225 millones. Nuestro objetivo es seguir ofreciendo rutas atractivas”.


-¿Afectará la guerra y la subida de carburantes a los precios como está ocurriendo en otros sectores vinculados al turismo?
“Como todos los sectores estamos afectados por el aumento del precio del petróleo y de la energía. Nuestros precios son, de media, de 37 euros en toda Europa. Esto va a ser complicado mantenerlo. Estamos calculando que la subida a partir de este otoño será de unos 20 euros, por lo que pasaremos a un precio medio de billete en Europa de entre 50 y 60 euros. Aún así, seguiremos siendo la compañía con los precios más económicos de toda Europa. Por lo tanto, quien quiera seguir viajando lo podrá seguir haciendo con nosotros”.


-¿Ha llegado a su fin la era de vuelos ‘low cost’? Hace unos días, su directivo Michael O’Leary decía que no era sostenible viajar a medio plazo con una tarifa de 40 euros.
“Esto no ha sido realmente así. Es cierto que la tendencia a subir los precios es generalizada, pero Ryanair seguirá con su objetivo inicial. Lo que nosotros queremos es que el turista se gaste lo menos posible en el billete para que lo haga en el destino: hotel, excursiones, coches, ocio, gastronomía… Cuando viajamos, queremos gastarnos lo menos posible de nuestro presupuesto en llegar al destino, lo que queremos es gastar ese dinero en el hotel y en el ocio, en el lugar donde vamos a pasar unos días de vacaciones. Es mejor gastarte el dinero en el destino que en un billete de avión en primera para un vuelo de dos o tres horas. En uno de largo recorrido, pues puede ser, pero en distancias de dos o tres horas…Por eso, para gastarte lo mínimo, Ryanair sigue siendo la compañía con los vuelos más bajos de Europa”.


-Canarias es un destino líder para la compañía. ¿Cuándo volverán a abrir las bases que cerraron en enero de 2020?
“Es cierto lo que dice. Para Ryanair, Canarias es un destino importantísimo, pero ese asunto sigue encima de la mesa. No será inmediato y ahora mismo no hay fecha”.


-¿Cómo ha cambiado el sector del transporte aéreo tras la pandemia? La sostenibilidad se ha convertido quizás en su máximo objetivo.
“Esta es una cuestión que preocupa mucho a nuestros pasajeros. La compañía es obvio que apuesta por la sostenibilidad. Por ello, ha comprado recientemente 210 Boeing más sostenibles, con un 40% menos de emisión acústica, un 20% menos de CO2 y tendrá un 16% más de espacio en los aviones para los pasajeros”.

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