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La Feria de Pinolere lanza un SOS para salvar la artesanía

El Parque Etnográfico de Pinolere acoge la 37 edición de la Feria Regional de Pinolere, con menos puestos
La Feria de Pinolere lanza un SOS para salvar la artesanía

Es año preelectoral y se nota. La Feria de Pinolere siempre ha sido en ese sentido un buen escaparate y ayer no fue una excepción. Políticos de las tres administraciones (local, insular y regional), concejales de la oposición de otros municipios, exalcaldes y alcaldesas y futuros candidatos de los distintos partidos políticos se dieron cita en el Parque Etnográfico de Pinolere en el acto de inauguración de la 37 edición de la Feria Regional de Artesanía.


En ese marco, el alcalde de La Orotava, Francisco Linares, lanzó un SOS a los responsables públicos: “Hay que apoyar, seguir haciendo y poner ficha financiera para que la artesanía canaria no muera”, sentenció.


Una alerta al futuro que se simboliza en el cartel de este año, en el que hay un corazón viejo y otro nuevo, unidos por arterias gruesas y otras muy débiles, a punto de romperse. “Este año tenemos en la feria 60 artesanos menos, ya no hablamos de 210 como años anteriores y eso quiere decir que la pandemia se ha llevado a muchos que han dejado de vivir de esto y han tenido que buscar otras fuentes de alimentación”.


Por lo tanto, añadió, “a este sector hay que protegerlo, porque, si no es así, el cambio generacional no está asegurado y tendremos que darle respuesta a generaciones futuras por qué no hicimos lo que teníamos que hacer cuando tocaba hacerlo para que la artesanía canaria no muriera”. El mandatario nacionalista fue más allá y dejó claro que el proyecto cultural Pinolere “no son estos tres días de feria, una foto fácil y una cita obligada y no acordarme más hasta el próximo año, sino que es un espacio vivo, cultural, pedagógico y educativo en el que durante todo el año miles de escolares se acercan al Parque a aprender los distintos oficios artesanos”.


En el mismo sentido se pronunció el presidente insular, Pedro Martín, quien coincidió con Linares en que el compromiso “de verdad” se refleja en los presupuestos, y subrayó que el Cabildo duplicó la subvención para el sector llegando a los 20.000 euros. “En ese camino vamos todos” y, por eso, adelantó, “nos planteamos incrementar la financiación en todo el sector de la artesanía para que haya colectivos que puedan seguir sentando las bases de una futura cantera”.


La consejera de Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, subrayó el “ejemplar trabajo que realiza desde hace muchos años la Asociación Cultural Pinolere para mantener nuestra canariedad” y citó como prueba el apoyo que recibe de las tres administraciones. “Los artesanos han mostrado su resiliencia durante la pandemia y por eso las administraciones tienen su responsabilidad a la hora de articular las cuentas anuales”, señaló. Al mismo tiempo, dijo que la Administración regional “está empeñada en lograr una mayor integración del sector en las nuevas tecnologías” y, para ello, se puso en marcha la plataforma web de artesanía canaria para visibilizar la labor de los artesanos y sus productos y promoverlos, un escaparate online al que se suman, de forma paralela, otras acciones orientadas a difundir el conocimiento del sector.


Los tres representantes se pronunciaron tras la entrega de distinciones, premios y homenajes. El primer reconocimiento fue para los Tesoros Vivos de Canarias, lema de esta edición. Así, se homenajeó a ocho artesanos de cada isla con su alumno o sucesor. De Gran Canaria, a Juan Ramírez Pérez e Iván María Quintana Ramírez (cestería de Junco, Anea y Lino); los tejedores de Lana, de El Hierro: Maura Padrón Acosta y Venancio Acosta Padrón; de La Palma, a la tejedora de seda Solbeida Marante de Paz y Elisa Pérez González; a los roseteros, de Lanzarote, Betancort Romero y Antonio Emilio Betancort Fernández; de Tenerife, a Marcelino Reyes González y David Guijarro Del Castillo (cestería de castaño); de Fuerteventura se reconoció la locera-alfarería de Josefa Acosta Rodríguez (a título póstumo) y María Victoriana García Acosta; de la La Graciosa, a la indumentaria tradicional de Carmen Hernández Álvarez (que no asistió por temas de salud) y María Jesús Páez Páez, y de La Gomera a la cestería de mimbre y caña, con José Correa Méndez y María de la Candelaria Luis González.
A continuación, se entregaron los Cho Feriantes, máxima distinción que otorga la asociación Pinolere para reconocer el trabajo, la colaboración y el apoyo desinteresado de personalidades del ámbito regional. En esta ocasión recayeron en Juan Manuel Delgado Hernández (vecino de Pinolere), la Asesoría Cayetano Méndez y la Asociación de Vecinos Maninidra de La Florida.


Por último, se entregó el Premio Artesanía y Patrimonio Villa de La Orotava, que concede el Ayuntamiento desde el año 2004 y que este año recayó en la Asociación de Apicultores Norte de Tenerife y la Asociación Tinerfeña de Apicultores en representación de todos los apicultores del municipio.


La feria vuelve a abrir hoy sus puertas, a partir de las 10.00 y hasta las 20.00 horas, para que el público pueda disfrutar, otro año más, de un verdadero escaparate de los distintos oficios artesanos, una semilla que hace 38 años sembraron un grupo de personas del barrio y que ha dado como fruto contar con una de las mejores ferias del mundo en un entorno único como es el Parque Etnográfico de Pinolere.

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