Voto doblemente útil

En elecciones muy polarizadas, como las que se celebrarán el próximo 23 de julio, suele surgir con mucha más fuerza de lo habitual las apelaciones al denominado “voto útil”. De forma directa la vienen planteando PSOE y PP, los dos grandes partidos estatales. Y, con esa apelación al voto útil, tratan de hacer olvidar que no es solo una pugna entre dos y que precisarán de la imprescindible colaboración de otros actores políticos: saben que sin los escaños de Vox y de algún grupo regionalista, en un lado, o los de Sumar y de los grupos nacionalistas, en el otro; les resultará imposible formar Gobierno. Salvo, eso sí, que se estableciera una gran coalición PP-PSOE.

Un bipartidismo, PSOE y PP, que alcanzó el 74% de los votos en 2011 y que, en las últimas elecciones generales, las de noviembre de 2019; pese al retroceso experimentado por Unidas Podemos y Ciudadanos, se quedó en un 49%. Pero que se ve reforzado por la (pre) campaña electoral y por un discurso mediático que prácticamente acaparan ambos partidos y sus líderes.

El voto útil tiene, para PSOE y PP, su lógica; y responde, sin duda, a sus intereses. Pero, si bien siguen disponiendo de un muy importante apoyo ciudadano, aunque mucho menor que en el pasado; ni uno ni otro, ni ambos, representan a la totalidad de las sensibilidades políticas del Estado español. Especialmente en comunidades como Cataluña, el País Vasco o Navarra, y, asimismo, en Canarias, donde el voto a formaciones no estatalistas rondó el 30% en los recientes comicios municipales, insulares y autonómicos; aunque es cierto que suele reducirse en los comicios estatales.

Con toda probabilidad, tras las elecciones del 23J en el Congreso habrá al menos cuarenta diputados y diputadas que no serán del PP, PSOE, Sumar ni Vox. Un espacio de formaciones no estatalistas, en el que se encuentra Nueva Canarias, que, en noviembre de 2019, representó a la voluntad expresada por más de dos millones y medio de ciudadanos y ciudadanas de diferentes realidades territoriales y de muy distintas opciones ideológicas. Y que será clave para la gobernabilidad del Estado.

En primer lugar, hay que señalar que lo que se vota el 23 de julio es la conformación del Congreso de los Diputados y del Senado, en el que habrá mayoritariamente presencia de escaños socialistas o populares, cierto. Pero también de Vox o Sumar que rondarán, conjuntamente, en torno a 300 de los 350 escaños que conforman el Congreso, y el resto a los partidos territoriales. Y que será la Cámara quien decida la persona que presidirá el Gobierno de España en el próximo periodo y la orientación de las políticas para los próximos años.

En nuestro caso, el de Nueva Canarias-Bloque Canarista, tenemos claro perfectamente lo que nunca apoyaremos: cualquier fórmula de gobierno que suponga un retroceso en el proceso autonómico, en los derechos y libertades cívicas, en la igualdad entre mujeres y hombres, en el papel de los servicios públicos o en la lucha contra la crisis climática. No votaremos a favor ni nos abstendremos ante un Ejecutivo de orientación ultraconservadora. Lo que no significa que vayamos a regalar nuestro apoyo ante un Gobierno de otro signo si no se compromete por escrito, como conseguimos con el actual, con la denominada agenda canaria.

Determinante

Concurrimos a las elecciones avalados por el eficiente trabajo llevado a cabo en las Cortes Generales en distintas etapas por nuestro diputado Pedro Quevedo. Nuestra intervención fue determinante para desbloquear la reforma del Estatuto y del Régimen Económico y Fiscal (REF), así como para conseguir la separación de los recursos del REF de los de que corresponden a la financiación autonómica (circunstancia luego incorporada en los textos del nuevo REF y del reformado Estatuto), lo que posibilitó que Canarias consolidara, a partir de 2019, más de 700 millones de euros adicionales para sanidad, educación y dependencia.
También con la subvención al transporte de pasajeros al 75%. Primero en los viajes aéreos y marítimos interinsulares, en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017, y después, ampliándolo a los de Canarias con el resto del Estado, en los PGE de 2018. Así como con el cien por cien en el transporte de mercancías, aunque falta actualizar los costes tipo, beneficiando a nuestra industria y a nuestro sector primario.

Logrando, asimismo, que el Gobierno central abonara el cien por cien del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei) adicional a nuestro sector primario, así como que se implementaran medidas de apoyo al agua de riego agrícola y al costo de los seguros agrarios. Junto a otras en I+D+i, energías renovables y apoyo al sector audiovisual. Sin olvidar la recuperación de los convenios de carreteras, empleo o infraestructuras educativas.

Pero no hay que olvidar que estos avances hay que preservarlos. En el último PGE, ya sin NC en las Cortes Generales, disminuyeron sensiblemente las partidas destinadas a la lucha contra la pobreza o las dirigidas al agua de riego agrícola. También se ha cuestionado el mantenimiento del 75%. Hay que seguir defendiendo permanentemente a Canarias y los derechos alcanzados por esta tierra o nos arriesgamos a sufrir graves retrocesos.
Ese trabajo en las Cortes confirmó la importancia de que Canarias se encuentre bien representada por personas y grupos no supeditados al poder de los grandes partidos que suelen diluir a sus integrantes sin que consigan influir en las decisiones políticas. Ni en las globales ni en las que atañen a sus circunscripciones de origen.

Propia y progresista

Nuestra historia, en definitiva, confirma rotundamente esa necesidad de contar en las Cortes con una voz propia, canarista y de progreso. Depositaria del voto útil canario, productivo y con capacidad de cambio. Solidaria con el conjunto del Estado y, a la vez, firme y reivindicativa en la defensa de los derechos y medidas que ayudan a igualarnos a los ciudadanos y las ciudadanas del territorio continental. Resulta imprescindible esa presencia del canarismo progresista en las cámaras, en el Congreso y en el Senado, para que Canarias no termine invisibilizada y sin capacidad de interlocución con el Gobierno central.

Por eso, consideramos que debemos estar en Madrid para que se nos escuche y se nos respete sin estar sujetos a la disciplina de organizaciones estatales que nos ignoran. Para defender a nuestra tierra y a su gente. Para potenciar su economía y su empleo. Para facilitar el acceso a una vivienda digna. Para estar mejor conectados a precios razonables. Para preservar nuestra privilegiada naturaleza y paisajes. Para avanzar en el camino de ser vanguardia de las energías renovables. Para alcanzar la plena igualdad entre mujeres y hombres. Para reivindicar nuestro carácter acogedor y solidario. Para tener una política migratoria justa. Para seguir siendo un pueblo con cultura e identidad propia. Para que aquí tengan presente y futuro nuestros hijos e hijas.

Ahora que corren vientos reaccionarios que amenazan a las libertades cívicas y a los derechos de los pueblos, que esparcen la agresividad, la intolerancia y el odio; Nueva Canarias-Bloque Canarista representa una opción comprometida en la defensa de los valores democráticos, el autogobierno y el REF, la condición de región ultraperiférica de la Unión Europea, así como el progreso social, económico y medioambiental. Con las libertades y derechos globales y, al mismo tiempo, con la defensa nítida de Canarias, del presente y futuro de esta tierra y del bienestar de su gente. El voto a Nueva Canarias-Bloque Canarista es, por tanto, doblemente útil.

*Presidente de Nueva Canarias-Bloque Canarista

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