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Las desapariciones sin resolver más misteriosas de Canarias

El Archipiélago ha sido testigo de casos que, a pesar de los esfuerzos de autoridades y familiares, siguen siendo una incógnita
Las desapariciones sin resolver más misteriosas de Canarias
Las desapariciones sin resolver más misteriosas de Canarias

Canarias es la comunidad autónoma con mayor número de desapariciones en todo el territorio español en 2022, un dato que se repite cada año. Según el informe anual de personas desaparecidas, elaborado por el Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES), 4.240 de las 22.285 denuncias registradas el año pasado en todo el país se dieron en el Archipiélago.

Las Palmas fue la provincia con mayor número de denuncias interpuestas, con 3.446, de las que casi el 90% eran jóvenes de entre 13 y 17 años, muy por encima de la media nacional (63,97%); mientras que en Santa Cruz de Tenerife desaparecieron 774 personas, 551 de ellas menores.

En Canarias hay muchas incógnitas en torno a algunas desapariciones que han desconcertado a investigadores y a la comunidad local. Las Islas han sido testigos de diferentes casos que, a pesar de los esfuerzos de autoridades y familiares, siguen sin resolverse.

Desde SOS Desaparecidos han brindado apoyo y asesoramiento a las familias ante la gran incertidumbre, así como la máxima difusión con la esperanza de esclarecer los hechos. Al coordinador en Canarias, Santiago Carlos Martín, le preocupa los indicadores de desapariciones en el Archipiélago, especialmente aquellas que continúan sin resolver. “Se intenta todo, pero hay un momento en el que se entra en vía muerta, la información se pierde y cuesta dar veracidad a los testimonios”, asegura.

Estas son algunas de las desapariciones más misteriosas que han dejado a Canarias con preguntas sin respuesta y un aura de intriga que perdura en el tiempo.

Oliver Heise: su último rastro fue una foto en redes en el monte de La Esperanza

Oliver Heise, un joven alemán de 24 años, viajó de Hannover a Gran Canaria el 3 de agosto de 2022. Al día siguiente, se desplazó a Tenerife, donde publicó una foto en redes sociales en la zona del depósito municipal de Los Berros, en El Rosario (monte de La Esperanza). Ese fue el último momento en el que se supo de él.

El último posicionamiento de su móvil se registró el 5 de agosto y lo situó cerca de Güímar. Los investigadores apuntan a que el joven quería recorrer a pie Tenerife y La Gomera, y fue en ese momento cuando se produjo la desaparición. A pesar de que los guías caninos peinaron varias zonas, no obtuvieron resultados, por lo que su hermano decidió desplazarse en mayo a la Isla para tratar de encontrar alguna nueva pista sobre su paradero, sin resultado alguno.

Oliver Heise mide entre 1,70 y 1,75 metros, es de complexión delgada y tiene el pelo castaño, la barba de color castaño-rojizo y ojos azul claro. Habla alemán, inglés, japonés y árabe, es zurdo y llevaba puesta una brújula en la muñeca y una mochila azul con estampado de camuflaje y adornos de color rojo.

Natalia Hernández: aterrizó en La Palma, pero nunca llegó a recoger su maleta

Natalia Hernández se trasladaba el 24 de octubre de 2022 a La Palma para empezar un nuevo trabajo de animación en un conocido hotel. La madrileña de 34 años cogió un avión en el aeropuerto Tenerife Norte con destino a la Isla. Los registros confirman que la joven llegó a aterrizar, pero su maleta quedó rodando en la cinta de equipaje. Su rastro se perdió en ese preciso momento.

Su plan era coger una guagua hasta Santa Cruz de La Palma y otra hacia Fuencaliente para llegar al hotel donde trabajaría, tal y como comunicó a la persona que la había contratado. Sin embargo, las cámaras exteriores del aeropuerto sufrieron problemas ese día, lo que impidió conocer si salió de las instalaciones.

La ausencia de pruebas y de testimonios de testigos, tanto de trabajadores del aeropuerto como de los pasajeros que también viajaban en ese avión, han imposibilitado esclarecer los hechos y conocer el paradero de la joven. Hace unos meses el caso se daba por concluido por falta de causas que justificaran su búsqueda.

Fuentes de la Guardia Civil clasificaron la desaparición de Natalia como voluntaria, una decisión que no entiende su entorno. “Hay evidencias de que no estaba en su mejor momento ni en plenas capacidades mentales. Había mensajes que denotan que algo no iba bien”, ha contado a DIARIO DE AVISOS una de las amigas que ha participado activamente en su búsqueda desde el primer momento.

Natalia mide 1,68 metros, pesa 50 kilos y es de complexión delgada. Es rubia con el pelo largo y liso y tiene los ojos azules. Tiene un tatuaje en todo el hombro derecho y un piercing en nariz lado derecho.

Carmelo Díaz: fue a comprar una manguera en Adeje y no se supo más de él

Carmelo Díaz Pezcoso fue a comprar el 9 de noviembre de 2016 una manguera de lavadora en una ferretería de Los Olivos, en Adeje, y luego no se supo más de él. Su rastro no pasó de la compra con tarjeta de crédito de la manguera en Sagrera Canarias hace siete años.

Se inició entonces una intensa búsqueda en Adeje, que pasó a nivel insular tras una batida por toda la localidad con perros incluidos. Su cara estaba en carteles repartidos por toda la Isla, pero nunca se llegó a encontrar alguna pista de su paradero.

Su mujer, Pilar Dóniz, temió desde el primer momento que “alguien le hubiese hecho mal” y su falta de visión, motivada por una diabetes que implicaba medicarse a diario, le llevaba a no creer que fuese encontrado con vida.

Carmelo Díaz tenía 62 años en el momento de la desaparición (hoy 69), mide 1,67 metros y pesa 76 kilos. Es canoso, aunque con calvicie parcial, y tiene ojoves verdes y una complexión corpulenta.

Pedro, Alejandro y Anthony: desaparecidos en la misma Isla con apenas seis meses de diferencia

En 2017, La Palma fue testigo de tres desapariciones que continúan sin pistas. El dato es inquietante porque los casos se dieron en un período de solo seis meses en la misma isla.

La primera fue la de Pedro Pérez Martín, de 46 años, separado y padre de dos hijos, que vivía en Tijarafe. El 31 marzo se levantó, fue a sacar dinero y a hacer la compra. Se sabe que volvió a casa porque se encontró la compa a medio colocar. Su coche estaba bien aparcado, pero abierto y con las llaves puestas, algo que no acostumbraba a hacer. Nadie sabe qué sucedió entonces.

Algo similar ocurrió con Alejandro Martín, de 26 años y con un hijo de 4, cuando su Opel Corsa apareció en Tazacorte abierto y bien aparcado, aunque sin llaves ni objetos personales, pero sí las ventanillas bajadas. No dejó nota, ni nada que hiciera pensar en una marcha voluntaria ese 11 de mayo.

La última de estas tres misteriosas desapariciones fue la de Anthony John Walton, un poeta londinense millonario que decidió fundar una microsociedad de artistas en la ladera de Roque Faro, en Garafía. En agosto de 2017 dejó una nota que decía que se iba a vivir y a morir a las cuevas que abundan en esa zona de La Palma. Amigos, conocidos y lugareños lo buscaron en grandes batidas, pero nadie encontró ni una sola pista.

Francisco Javier Delgado Pimienta: su caso es urgente

Francisco Javier Delgado Pimienta fue visto por última vez el 1 de julio de 2023 en Granadilla de Abona. El domingo, 1 de octubre, el Ayuntamiento organizó una gran batida con 80 participantes, 14 perros y siete drones, sin encontrar rastro ni pista.

No es la primera vez que Francisco Javier desaparece, ya que tiene problemas de salud mental y requiere de medicación. Sin embargo, en esta ocasión el caso preocupa especialmente, ya que no hay rastro de sus últimos movimientos ni hay pistas que indiquen que pueda encontrarse en lugares que solía frecuentar.

Mide 1,65 metros, pesa 55 kilos y es de complexión delgada. Tiene el pelo corto, liso y canosos, y ojos marrones.

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