santa cruz

El Templo Masónico volverá a abrir sus puertas en todo su esplendor a final de año

El Ayuntamiento ha invertido hasta la fecha 1,4 millones de euros, de los tres presupuestados para restaurar este edificio, una reforma que se define como “una obra de arte”
Templo Masónico Santa Cruz
El Templo Masónico de Santa Cruz, ubicado en la Calle San Lucas, es una joya arquitectónica de la ciudad, repleto de simbología. / DA

El Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife volverá a abrir sus puertas en diciembre de 2024. Una rehabilitación integral de este histórico inmueble, iniciada en 2022, que, casi dos años después, verá transformado este edificio en un centro para visitantes y un museo de la masonería de renombre nacional e internacional. Así lo anunció a DIARIO DE AVISOS el concejal de Obras e Infraestructuras del Ayuntamiento capitalino, Javier Rivero, quien matizó que “no es una obra de construcción, es una obra de arte”.

La reforma de esta joya arquitectónica de la ciudad, financiada con tres millones de euros aportados por el Gobierno de España, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento chicharrero, lleva invertidos en torno a 1,4 millones hasta la fecha, trabajos enfocados a recuperar este espacio emblemático para devolverle todo su esplendor de antaño, resaltando su valor artístico e histórico.

En este sentido, el edil comentó que “el trabajo de la dirección de obra, la contrata, y la Fundación de la Universidad de La Laguna está siendo ejemplar, junto a la parte técnica municipal, donde nos estamos volcando para conseguir un hito histórico: recuperar para la propiedad pública el único templo masónico de estas características en Europa”.
Rivero indicó que los trabajos avanzan a buen ritmo, pues “están las canalizaciones de servicios instaladas, la cubierta terminada, incluso la estructura del ascensor y las canalizaciones de la climatización. Ahora comenzamos a vestir pavimento y restaurar carpintería exterior, e incluso, las esfinges que presiden la entrada al templo, tan características, ya están siendo restauradas”.

La construcción del Templo Masónico comenzó en 1900 para albergar la casa-templo de la Gran Logia Añaza. La obra se encargó al arquitecto Manuel de Cámara, miembro de la citada Logia, y finalizó en 1921 tras los trabajos de la fachada. En 2001, el Ayuntamiento de Santa Cruz compró la propiedad al Gobierno de España y en 2022 se consiguieron fondos para su restauración, dando así comienzo a un proyecto casi faraónico para su completa restauración.

El pasado 11 de enero, el Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España, el hombre de mayor rango en la masonería española, visitó en compañía del concejal Javier Rivero y de la arquitecta María Nieves Febles, las obras de rehabilitación del Templo Masónico de Santa Cruz. Durante su visita, expresó su satisfacción por el avance de las obras, indicando que siguen el calendario establecido. “La reapertura del templo se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios para la comunidad masónica”, añadió.

Asimismo, destacó la singularidad de esta infraestructura como una joya centenaria única en España que aspira a convertirse en referente turístico, cultural y patrimonial para la ciudad, respetando la extraordinaria simbología de la construcción, como el ojo con rayos radiantes, ubicado en el tímpano de la fachada, en representación del Ser Supremo.

Entre los futuros usos, la intención es recuperar objetos históricos del templo que actualmente se encuentran en Salamanca. Además, la parte alta albergará una biblioteca, lo que requerirá refuerzos en el suelo debido al peso de los libros. En la zona baja, donde se encuentra la sala más importante con frescos, la Universidad está llevando a cabo la restauración y reinterpretación de las obras artísticas.

Este proyecto no solo busca restaurar la estructura física, sino recrear el ambiente y la esencia histórica del templo. La iniciativa representa un paso crucial hacia la revitalización y preservación de un legado cultural invaluable, máxime cuando el pasado año fue reconocido como espacio de memoria, siendo el único que queda en Canarias como vestigio de lo que fue la represión a la masonería, la cual fue suprimida en España en 1936 por lo que tanto el edificio como sus bienes fueron incautados y cedidos a la Falange Española.

El libro ‘Templo Masónico de Tenerife’ rescata el valor de un edificio único

El valor histórico y arquitectónico del Templo Masónico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), ha sido recopilado en el libro Templo Masónico de Tenerife, de Carlos Pallés, una obra que se presentó el pasado 11 de enero en el Palacio Municipal y que presidió el alcalde, José Manuel Bermúdez, junto a Jesús Soriano Carrillo, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33. El autor, Carlos Pallés, apuntó que “en este libro, ya a la venta, se habla de artes, de arquitectura, de geometrías y de recuperación de la memoria. Un reconocimiento a quienes hicieron posible la construcción de un templo, único en España y en Europa”.

La primera Logia Masónica, fundada en Santa Cruz de Tenerife en 1816, estaba formada por destacados miembros de la sociedad que lograron la consecución de la capitalidad de la provincia. Además, enseñaron a leer y escribir gratis a muchos chicharreros sin recursos.

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