obituario

Fallece a los 97 años Lolina Pérez, primera concejala de la democracia

Aunque portuense de nacimiento, se convirtió en 1979 en la primera mujer que formó parte del Ayuntamiento de Santa Cruz, con UCD
Lolina Pérez
Lolina Pérez, durante una entrevista al DIARIO. / Sergio Méndez

El último regalo de Lolina

Por Miguel Ángel Bonet | Desde hace ya un tiempo, cuando Lolina enfilaba la inevitable recta final de su camino, rondaba en mi cabeza la idea de escribirle unas líneas a modo de homenaje.

A pesar de no poder estar presente en el día de su partida, hace ya meses que me despedí de ella en el momento de abandonar su casa de San Francisco.

“Gracias por estar siempre ahí, abuela”, le dije. “Te queremos mucho mijo” me respondió en un alarde de lucidez sorprendente para el estado en que se encontraba su mente, como si hubiese querido estar lo más cuerda posible en su último día en El Toscal.

Unos meses antes, me había ofrecido para la ardua tarea de dejarle caer que iba a estar mejor atendida en una residencia. “Abuela, quiero llevarte a ver un hotel nuevo que han abierto en Santa Cruz, es un sitio maravilloso y cuidarán de ti” Puso cara de mala leche y, clavándome la mirada, me dijo: “Que sea la última vez que nombras lo de la residencia” Luego le hizo prometer a mi mujer Laura que no la sacarían de su casa sino con los pies por delante.

Y es que todos los que la conocimos sabemos que Lolina fue genio y figura, muchas veces víctima de su propio carácter, cosa que jamás reconoció. Sirva este texto de homenaje también para mi abuelo Filo Bonnet, ejemplo de temple, mesura e infinita paciencia. “Lolo, déjalo ya” le recuerdo decir por lo bajini en innumerables ocasiones.

Lolina fue una mujer extremadamente generosa, adelantada a su tiempo y feminista de bandera. “El único problema que tiene la mujer es que no sabe lo que vale”, solía decir. Fue la primera mujer concejala del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, y en un mundo dominado por hombres, pudo promover la construcción de más de treinta parques durante los mandatos de Manuel Hermoso, además de presidir durante años la Asociación Española contra el Cáncer en Canarias.

A pesar de que nunca me faltó de nada en casa, ella siempre iba preocupada de que yo fuera vestido a la última. Recuerdo ir juntos a deportes M Guerra y, aunque no me hicieran falta, siempre acababa cediendo para comprarme el último modelo de tenis Cons.”Tu vas para abogado, convences a cualquiera” me decía siempre.

También fue una novelera para adoptar cualquier tipo de tecnología. Allá por 1995 y con casi 70 años, cuando Microsoft revolucionó el mundo de los PC’s con el Windows95 llamó a mi padre José Ángel, informático por aquel entonces, para decirle que quería tener uno. “Mamá: eso no es para ti, es para gente más joven” Sin embargo, hasta los 90 años manejó con soltura su ordenador portátil, hablando frecuentemente por Skype con sus nietos que estudiaban fuera.

La pasada noche, con su desenlace ya asumido, no pude pegar ojo recordando sus innumerables consejos que me dio para todos los ámbitos de la vida. Ese fue su último regalo, después de una vida dedicada al servicio de los demás.

La primera mujer concejala de la democracia

Por Andrés Cháves | Lolina Pérez Luz fue la primera mujer concejala de Santa Cruz en la democracia. Falleció ayer en Santa Cruz. Tenía 97 años (había nacido en el Puerto de la Cruz en 1927) y llevaba diez días enferma. Era hija del doctor don José Pérez Trujillo, que sufrió prisión en Fyffes y que tiene una estatua en Santa Cruz, junto a la sede de la Fundación CajaCanarias. Un hombre que unió siempre la ciencia con el amor a los demás. Siendo concejala de Santa Cruz por UCD, a donde llegó de la mano de Leoncio Oramas, llevó a cabo la construcción de más de 30 parques públicos. Esther Tellado le ganó su escaño en el Congreso por unos pocos votos, pero jamás fueron enemigas, todo lo contrario (iban en la misma lista electoral). Era una persona cercana a Manuel Hermoso y presidió la Asociación Española contra el Cáncer en Canarias, donde realizó una gran labor. Lolina era viuda de Filo Bonnet Mandillo, con el que tuvo dos hijos.

En una entrevista concedida a este periódico hace cuatro años contaba anécdotas de su padre, al que acusaron de “rojo” y lo internaron en Fyffes, pero él jamás se había interesado por la política. Pasó cuatro años en prisión cuidando y curando a presos enfermos, antes de que los vencedores de aquella guerra absurda lo dejaran ejercer la medicina en libertad. Posteriormente, con el grueso de sus compañeros de UCD, Lolina entró en ATI cuando los cuatro magníficos fundaron el partido. De ellos sólo queda Elías Bacallado, presidente de honor de este periódico. Lolina Pérez Luz siempre fue una mujer vitalista y muy activa, que se hacía querer por la gente. Manuel Hermoso depositó mucha confianza en ella y fue una colaboradora leal del alcalde durante años. Amaba profundamente a la isla de Tenerife, a Santa Cruz y al Puerto de la Cruz, la ciudad de su nacimiento. Descanse en paz.

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