cultura

EL 23º Festival Internacional de Las Palmas reivindica el cine más vanguardista

El certamen grancanario, que clausura este domingo su vigesimotercera edición, ha ofrecido un total de 107 películas de 28 países, entre largometrajes y cortometrajes
Imagen de las Jornadas del Oficio Cinematográfico del festival. / Tony Hernández

Por Benjamín Reyes / El 23º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria habrá proyectado 107 películas entre el 19 de abril y mañana domingo. El certamen se inauguró con El moderno Sherlock Holmes, del gran Buster Keaton, una película muda que cumple 100 años. La música corrió a cargo de la Gran Canaria Big Band. El público que llenó el Auditorio Alfredo Kraus regaló una gran ovación al final de la proyección del filme. Este clásico del cine me hizo feliz. Felicidad compartida con 1.600 espectadores. Concitó mi atención el rubicundo niño que se sentaba a mi lado, que probablemente no sepa quién es este icono del cine que es Buster Keaton, que no paraba de reír.

Otra de las películas de la sección Camera Obscura fue Mikaël, de Dreyer, con música en directo del International Bach Festival Ensemble, compuesta por Laura Vega para la ocasión. Si algo distingue a este certamen cinematográfico es la apuesta por el cine mudo con conciertos en directos. Todo un acierto.

Proyección de ‘El moderno Sherlock Holmes’, con concierto de la Gran Canaria Big Band. / Quique Curbelo

La sección Canarias Cinema estuvo protagonizada por cuatro largometrajes y nueve cortometrajes. Entre los primeros destacó La hojarasca, de Macu Machín, a la sazón premio al mejor largometraje. Una película cocinada a fuego lento (se presentó en el mercado Mecas en 2017), que toca el corazón de la gente al abordar con sensibilidad un tema universal: las herencias. Un volcán habitado, de David Pantaleón y José Víctor Fuentes, refleja un retrato colectivo sobre la amistad en medio de la erupción volcánica de La Palma. Por su parte, Una casa en el pueblo, de Domingo J. González, es un sentido homenaje a su abuela, y una reflexión de la relación de los canarios del siglo XXI con nuestros ancestros.

Estas tres cintas son documentales, con alguna incursión en la ficción. La única apuesta de ficción la presentó el singular Coré Ruiz con Voy a desaparecer, un filme basado en el diálogo que encierra una epatante escena final. Buena cosecha de largometrajes. Uno de los comentarios más escuchados durante el festival fue la mezcla de géneros, la idea de romper con los géneros cinematográficos.

Entre los cortometrajes despuntó la cinta de animación El último muflón, de Omar Razzak y Shira Ukrainik. Una crítica a la caza de muflones. También concitó la atención Aitana, de Marina Alberti, que obtuvo el galardón al mejor cortometraje. Lúcida reflexión sobre la identidad, la memoria y los vínculos familiares.

El certamen se inauguró con ‘El moderno Sherlock Holmes’, del gran Buster Keaton, una película muda que cumple 100 años

Se celebró una sesión especial por el 30º aniversario de la productora La Mirada que incluyó el imprescindible cortometraje Ruleta (1999) que llegó a exhibirse en Cannes, y el prescindible largometraje Hombres felices (2001), ambas de Roberto Santiago.

CICLOS

Este año el certamen incluyó dos ciclos. Uno dedicado a la cineasta de origen iraní Ana Lily Amirpour. La directora presentó toda su filmografía y compartió un encuentro con el público. La más llamativa de sus bizarras películas es Una chica vuelve a casa sola de noche, su peculiar revisión del cine de David Lynch y Jim Jarmusch. Sus películas son revisiones actuales de estos dos cineastas. No en balde se proyectó Corazón salvaje, de Lynch, a petición de la propia Amirpour. Cosa que le agradezco profundamente, porque la película de Lynch es una explosión de imágenes y música, que merece ser vista en pantalla grande.

El otro ciclo presentó la singular conexión de un nombre crucial del cine japonés, Toshiro Mifune, con Gran Canaria. La proyección de la película que el actor rodó en el Archipiélago, 10.000 millas de borrasca, es considerada por el equipo del festival como un auténtico hito. Además de esta película, el certamen proyectó otros cinco títulos de Mifune.

Todas las proyecciones se celebraron en los Yelmo Las Arenas. Mención aparte merece la sala 10, con una pantalla más grande y unas butacas muy confortables y reclinables.

JORNADAS DEL OFICIO CINEMATOGRÁFICO

Las cuartas Jornadas del Oficio Cinematográfico estuvieron protagonizadas por figuras consolidadas del cine, como lo son el argentino Leonardo Sbaraglia y los españoles Luis Tosar, María León y Greta Fernández. Las jornadas, que se celebraron en el Auditorio Alfredo Kraus, gozaron de buena afluencia de público, a pesar de que el auditorio estaba flanqueado por miles de personas con pancartas reivindicativas, ya que coincidieron con la manifestación en contra del turismo masivo.