Los jugadores del CD Tenerife recuperaron el orgullo propio tras la lamentable imagen ofrecida frente al Real Zaragoza el pasado fin de semana. Los blanquiazules lograron una victoria que le pone en bandeja la permanencia resolviendo un duelo con épica, defendiendo con diez y estando el equipo muy cansado por el esfuerzo realizado durante todo el encuentro. Roberto López adelantó a los suyos en el marcador con un golazo y en la segunda parte Ángel, a pase de otro tinerfeño, Teto, marcó el 2-1.
Luego tocó sufrir y los de Asier Garitano se pusieron el mono de trabajo para mantener un resultado tremendamente importante para no pasar apuros clasificatorios en la recta final de la temporada.
Asier Garitano sigue haciendo cambios y probando jugadores a ver si toca con la tecla que haga reaccionara su equipo. El entrenador del Tenerife llevó a cabo ayer numerosos cambios en casi todas las líneas de juego. Repitió Juan Soriano en portería, mientras que la banda derecha fue para Mellot y Loic Williams reapareció en el lateral izquierdo debido a la sanción de Nacho. José León y Sergio González jugaron como centrales.
A la sala de máquinas regresó Aitor Sanz para jugar junto a Corredera. Por delante, sí repitió el tridente Luismi Cruz, Roberto López y Waldo Rubio. Arriba, eligió a Gallego en lugar de Ángel.
En la primera parte el Tenerife hizo lo de muchos otros partidos anteriores. Fue de más a menos. Tuvo una puesta en escena decente para acabar siendo superado por el Eibar.
Los banquiazules crearon peligro muy pronto, por mediación de Waldo y de Roberto López. Fue justamente este último quien logró adelantó a su equipo con un golazo. Minuto 10. Se fue por la banda izquierda y la puso al mediapunta, que le pegó con la zurda según le vino. El balón se coló por la escuadra de la portería armera, haciendo inútil la estirada de Luca Zidane. 1-0 y la tarde en el recinto capitalino empezaba de manera apacible.
Pero fue perdiendo fuelle el cuadro local muy pronto y eso animó al Eibar, que empató en el minuto 42. José Corpas remató con la derecha en el interior del área aprovechando la asistencia de Matheus Pereira. 1-1 y tocaba volver a empezar.
El cuadro eibarrés tuvo muchísima mayor posesion del esférico, dando otro paso adelante para intentar llevarse el partido. Tuvo problemas el Tenerife, tanto para tener posesión como para dar una salida limpia al balón. Juan Soriano se convirtió en la figura que sostuvo a los insulares, ganando la partida hasta en dos claras ocasiones: en el minuto 53 a Mario Soriano y en el minuto 55 a Stoichkov. El meta local respondió con una notable intervención.
La entrada al terreno de juego de Ángel, en el minuto 61, fue decisiva y determinante para el resultado.
El duelo entró en una fase en la que pasaron pocas cosas. A eso se unió el clima frío que reinaba en el Heliodoro. Había indiferencia en las gradas.
Pero el paso de los minutos envalentonó al Eibar, que, tuvo muy poca efectividad en el remate final.
El choque se podía decantar para cualquier lado y apareció la conexión tinerfeña para dejar los puntos en casa. En el minuto 87, el Tenerife aprovechó un despiste de Mathews. Teto se hizo con el balón y, desde la línea de fondo, se lo envió a Ángel, que, en boca de gol, remató a placer y adelantó de nuevo a su equipo. 2-1.
El delantero lagunero pudo sentenciar marcando el 3-1, pero en el mano a mano de Luca Zidane falló.
A partir de tocó defender y el Tenerife lo hizo con 10 por la lesión de Álvaro Romero.
Diez minutos de alargue en el que los blanquiazules defendieron con todo para conservar tres puntos vitales.





