Suena con fuerza en las últimas horas el nombre de Óscar Cano para ser el nuevo inquilino del banquillo del CD Tenerife. Un entrenador con una amplia trayectoria en clubes de la extinta Segunda División B y la actual Primera RFEF.
El técnico granadino solo cumplió las expectativas en su etapa en el Betis B al que ascendió en la temporada 2013-2014 de Tercera División a Segunda División B, y en el curso 2019-2020 con el CD Castellón al que ascendió a Segunda División, tras proclamarse campeón de su grupo y en el play-off de ascenso derrotar al Cornellá (1-0).
El resto de su currículum en los banquillos es aterrador, tras ser despedido antes de concluir la temporada en seis clubes: Granada (2008-09), UD Salamanca (2010-11), CD Alcoyano (2014-15), CD Castellón (2020-21), CD Badajoz (2021-22) y Deportivo de la Coruña (2022-23). Por si fuera poco descendió a dos equipos: Betis B (2012-13) y Sabadell en el actual curso (2023-24).
En el filial verdiblanco llegó en la jornada 17 cuando el conjunto sevillano estaba a nueve puntos de la salvación. Pese al descenso a Tercera División, el granadino continuó una temporada más y logró retornar al Betis B a la categoría de bronce del fútbol español.
Por su parte, el Sabadell acarició la permanencia en el Grupo Primero de Segunda Federación, ya que se quedó a un solo punto de la misma tras empatar en el Anxo Carro frente al Lugo (3-3). El cuadro catalán consumó el descenso a Segunda Federación y Óscar Cano, días después, anunciaba su marcha del Sabadell.
Cano es el hombre elegido por José Miguel Garrido, máximo accionista del club, para comandar el proyecto deportivo de la próxima campaña.
Una elección que ha venido acompañada por el rechazo de una buena parte de los consejeros del CD Tenerife, y por parte del entorno que se viene expresando en las redes sociales en contra de la contratación del granadino.
Si lo que se desea es generar ilusión en la alicaída afición tinerfeña de cara a la próxima temporada, el nombre de Óscar Cano no es el más indicado después de una trayectoria jalonada con seis destituciones y dos descensos.





