El curso escolar se ha despedido, pero en el trayecto ha dejado una experiencia única grabada en el corazón de alumnos, docentes y familias, que lograron convertirse en protagonistas de un proyecto destinado a fomentar los valores solidarios a través de la cooperación social. Bajo la iniciativa Enseñar para emprender, organizada por el Ayuntamiento de Santa Cruz, a través del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS), y la Fundación General de la Universidad de La Laguna, más de 2.200 estudiantes, de 75 centros de la Isla, y 240 docentes han participado en esta acción destinada a favorecer actitudes de colaboración.
Con la creación de cooperativas escolares, en las que se trabajó todo el año, el proyecto concluyó con la Feria de Cooperación Social, que se celebró en el parque García Sanabria, donde los participantes vendieron productos elaborados por ellos mismos y cuya recaudación se destinó a 35 ONGs.
La profesora del colegio Nazaret, en Los Realejos, Tamara Chander, explica que “la acción se llevó a cabo en 3º de la ESO, donde los alumnos crearon su cooperativa, eligieron sus roles y los productos que iban a vender, con el objetivo de sacar un beneficio económico que, posteriormente, tuviera repercusión en la sociedad”.
En el caso de su grupo, se optó por cultivar plantas, comprando las semillas (con su propio dinero) y, además, buscando ayuda de instituciones para lograr 300 macetas. “Las cuidaron en el centro y, luego, en la Feria, las vendieron casi todas, por lo que estaban felices. Además, para el resto que no lograron vender se organizó otra feria en el centro donde pudieron ver cumplida la labor. Estamos tan contentos con esta primera experiencia que el próximo curso volveremos a repetirla”, asegura.
Por su parte, Manuel Gómez, alumno del IES Anaga de la capital, también valora la experiencia vivida a través de estas cooperativas. “Apostamos por un producto estrella, centrado en matrículas personalizadas con nombres de Canarias que se vendieron muy bien. Hemos aprendido a trabajar en equipo y a idear estrategias de venta con un fin solidario, por lo que estamos muy contentos y queremos volver a repetir este proyecto”.
Vivencia que aplaude Jacqueline, madre de una alumna del Aula Enclave del IES Anaga. “Educarlos en valores y hacerlos responsables de su futuro es importante y, con este proyecto, ha quedado claro. El grupo de mi hija vendía plantas, abalorios y hasta dulces que hicieron con la implicación de las familias. Me siento muy orgullosa de que se les vea como personas útiles y no una carga”.






