El comienzo de las obras de rehabilitación de la escollera de Las Teresitas, ubicada al final de esta zona de baño del litoral de Santa Cruz, ha originado las primeras quejas de usuarios de la playa, al encontrarse vallado más de la mitad del solar de tierra que, frecuentemente, se utiliza como zona de estacionamiento.
El Ayuntamiento de Santa Cruz ha optado por este cierre para poder ubicar la maquinaria de la empresa Satocan, encargada de los trabajos de acondicionamiento del dique. Además, se impide el baño y el acceso a la arena en la parte de la cala próxima a la escollera.
Los usuarios de la playa chicharrera manifestaron ayer a DIARIO DE AVISOS que el cierre de parte del estacionamiento en dicho solar “va a provocar un colapso del tráfico” ante el elevado número de personas que acude a esta zona de baño, en especial los fines de semana o cuando llega el verano “.
Por ello, piden que se busquen alternativas “más viable” para trasladar a otro lugar parte de la maquinaria, pues “los fines de semana no hay operarios y este espacio de tierra se queda cerrado aunque inoperativo, reduciendo las plazas de aparcamiento”, señalaron.
Los afectados añadieron que “a mitad de playa, justo debajo de la ladera, hay otro espacio vacío, también sin asfaltar, que podría utilizarse para ubicar ahí las casetas y máquinas de la obra, ya que se han quitado más de 50 estacionamientos, a lo que se ha unido la prohibición de circular y aparcar en el carril más próximo a la zona de arena, por lo que, al final, los más perjudicados somos los ciudadanos”.
Por su parte, el concejal de Infraestructuras, Javier Rivero, explicó ayer que “la zona de tierra, que no es un aparcamiento, se está utilizando para acopio de material de la obra, algo que se mantendrá hasta el próximo enero, aproximadamente, que es el tiempo en que se prevé concluir los trabajos de rehabilitación de la escollera”.
El edil recordó que la zona de tierra “estuvo años cerrada hasta que se trabajó en el talud”, pero insistió en que “no es un parking como tal”. Afirmó que, “aunque ocasione molestias a algunos usuarios, en especial a los quioscos ubicados al final de la playa, de donde proceden muchas de las quejas, no hay otra alternativa que mantener ese espacio vallado hasta que concluyan los trabajos”.
Las obras de rehabilitación de la escollera de la playa de Las Teresitas, con una inversión de 2,1 millones de euros y un plazo de 7 meses de duración, tienen como objetivo recuperar el dique para pasear y acceder al mar con total seguridad. Una intervención declarada de urgencia por el ayuntamiento, ya que a la escollera, construida en los años 80, le faltan bloques en la capa del manto, por la caída de los mismos, sobre todo en el talud exterior y en el morro hacia el pie del dique.
Tras su reparación, se repondrá el dique, afectado por el oleaje, elevándose unos centímetros. Además, se permitirá la renovación de todo el paseo, habrá nuevas escaleras para acceder al mar y una rampa para comunicar la escollera con la arena.





