cultura

El Círculo de Amistad recuerda al artista canario José Luis López Expósito

El homenaje póstumo al creador tinerfeño se plasma este viernes con un concierto de la soprano Raquel Gómez Díaz, el tenor Jorge Wigberto Cordero y el pianista Maurizio Colacicchi
En el tributo a José Luis López Expósito (1958-2022) colaboran El Recreo y el Viceconsulado de Italia. / DA

El Círculo de Amistad XII de Enero brinda mañana viernes (20.00 horas) un concierto de homenaje al artista tinerfeño José Luis López Expósito, fallecido hace dos años. Este tributo lo organiza el maestro italiano Maurizio Colacicchi, pianista especializado en música vocal de cámara, en colaboración con El Recreo y el Viceconsulado de Italia en Arona. En el recital, en el teatro de la sociedad en su sede de Santa Cruz de Tenerife, actuarán la soprano Raquel Gómez Díaz, el tenor Jorge Wigberto Cordero Bencomo y el propio Colacicchi. El concierto es de entrada libre, hasta completar el aforo.

El programa contempla las obras Non t’amo più y Sogno, de Tosti; Una furtiva lagrima, de Elisir d’Amore, de Donizetti; Si, mi chiamano Mimi, de La bohème, de Puccini; Lamento di Federico, de La Arlesiana, de Francesco Cilea; Sole e Amore, Mattinata, de Puccini; Deja la guadaña, segador, de Black el Payaso, y Noche hermosa, de Katiuska, de Sorozábal; Ese pañuelito blanco, de La Chulapona, de Moreno Torroba, y Non ti scordar di me, de De Curtis.

José Luis López Expósito nació en Tenerife en 1958 y falleció en Roma en 2022. Pintor, escenógrafo, diseñador de vestuario, coreógrafo y director de escena en los mejores teatros de ópera del mundo, inició sus estudios de Bellas Artes en Tenerife, que completó en Barcelona.

PROYECTOS

Siendo aún estudiante, siguió un curso de Lindsay Kemp y probó suerte en la escenografía y dirección de teatro, cine, televisión y conciertos de rock, hasta abarcar el campo de su plena realización artística: la ópera.

Para la Asociación de Amigos de la Ópera de Tenerife, López Expósito creó los decorados de títulos como Madama Butterfly, La sonnambula y L’impresario delle Isole Canaria, entre otros.

En la puesta en escena de Madama Butterfly conoció al tenor Gianfranco Pastine, quien le confió la producción de Carmen en Japón en 1995 y la dirección de la edición italiana. Al año siguiente fue el director de La Traviata. Su actividad italiana continuó en Bari, Viterbo, Fabriano, Pavía y Roma. En el Festival Rossiniano de Rugen (Alemania) participó en las dos producciones contemporáneas de El barbero de Sevilla, de Rossini y Paisiello, como escenógrafo, vestuarista y director. La enseñanza del arte escénico y nuevas producciones en Italia, Japón y Australia dieron forma también a su trayectoria.