cultura

Espacio Bronzo inaugura la cuarta exposición colectiva ‘Menudencias’

Con el deseo como temática, el espacio lagunero ha invitado a 36 autores a mostrar miniaturas escultóricas y literarias
Cartel del proyecto expositivo que se inaugura este viernes. / DA

Espacio Bronzo inaugura este viernes, a las 20.00 horas, la exposición colectiva Menudencias IV. El deseo, con miniaturas escultóricas y literarias. La muestra con la que Bronzo clausura la temporada de exposiciones está disponible para el público hasta el 6 de septiembre en la sala lagunera situada en el número 19 de la calle de Núñez de la Peña.

Con Menudencias, Espacio Bronzo invita a artistas y público a celebrar el verano con un encuentro lúdico y a la vez reflexivo, coincidiendo con el comienzo de una estación tan indicada para este tipo de citas. En esta cuarta edición participan 23 artistas plásticos y 13 escritores.

La propuesta del equipo de Bronzo a los 36 autores participantes este año se centra en el deseo. El resultado es un conjunto de obras, elaboradas en una gran diversidad de materiales y técnicas diferentes. La sala ha invitado a artistas plásticos y a escritores a compartir esta propuesta. Dado que la iniciativa se desarrolla en una sala especializada en el arte escultórico, para esta exposición se han privilegiado las obras en tres dimensiones.  

Quienes presentan obra plástica son Abel Hernández, Carlos Rivero, Cristina Temes, Ernesto Valcárcel, Evelina Martín, Felipe Hodgson, Juan López Salvador, Lars Amundsen, María Isabel, Mariángeles Fernández, Marina Martín, Matthias Beck y Esther Ropón, Pepa Alemán, Pilar Cotter, Pura Márquez, Raquel Plans, Ricardo Bonnet, Rodrigo Rodríguez, Román Hernández, Sema Castro, Tomás Rodríguez, The Art Teacher y Ventura Alemán. Por su parte, los autores de los textos son Carmen Paloma Martínez, Cecilia Domínguez Luis, Fermín Higuera, Ernesto Suárez, Rafael José–Díaz, Rosa María Ramos Chinea, Antonio López Ortega, Daniel Bernal, Roberto Toledo Palliser, Félix Hormiga, Noel Olivares, Ramón Alemán y Teca Barreiro.

El texto que enmarca la presentación de la exposición ante el público y que acompaña el catálogo de la exposición, firmado por Ventura Alemán, integrante del equipo de Bronzo, parte de una concepción del deseo como un fin en sí mismo, como un proyecto perpetuo cuya fuerza radica “en que no es, en que aún no es”. Con esta esencia incompleta y, “en una cultura basada en el deber y la culpa, el deseo es ya un pecado. Una válvula de escape del deber”. Así, “la culpa es el deseo consumado, el apetito saciado. Territorio de arenas movedizas, sin suelo firme”, el deseo “pendula entre el capricho y el anhelo, entre el proyecto y el antojo. No es moral. No es bueno ni malo. Los malos deseos son tan buenos, como deseos, como los buenos deseos”. Basta con escribirlos y quemarlos en la hoguera.

Ahondando más en los caminos a los que lleva el deseo, el texto plantea que este también “es sexo, es apetito, es ganas”. Es previo al sexo y de ahí, las preguntas: “¿Será un pecado el deseo sin sexo? ¿Y el sexo sin deseo?”. Así, el cuerpo se constituye como “territorio infinito del deseo” y un espacio de prohibiciones, por lo que “lo prohibido se convierte en deseo involuntario”.