Frente al escepticismo e inmovilismo de quienes piensan que el ahorro energético y los problemas medioambientales derivados del consumo de energía preponderante son cosa de otros, cada día cobra más fuerza la conciencia y convicción de que todos tenemos un papel activo y determinante a la hora de revertir el voraz modelo dominante. Las naciones, empresas, colectivos e individuos que quieren ser parte del cambio hacia un modelo más sostenible, respetuoso y seguro, aumentan de manera exponencial, dando fuerza a una imparable transición que no solo hará más habitable este mundo, sino que contribuirá a mejorar la calidad de vida de quienes hoy sufren las consecuencias de las desigualdades en el acceso a la energía.
Desde esa realidad Fundación Cepsa es consciente de que el ahorro de energía a través de la eficiencia es una buena práctica no solo desde la perspectiva medioambiental, sino también desde la de la justicia social. Las sinergias colaborativas establecidas entre la sociedad civil y los sectores público y privado, tienen el potencial global de beneficiar al planeta y, al mismo tiempo y desde la proximidad, contribuir a la mejora de la calidad de vida en el hogar. No en vano ahorrar energía se presenta como una oportunidad a la hora de destinar esos recursos surgidos del ahorro a otros aspectos de primera necesidad en aquellas familias en situación de vulnerabilidad.
Pobreza Energética CERO
Con esa idea, Fundación Cepsa apoya al área de Acción Social del Cabildo de Tenerife en su programa Pobreza Energética CERO, que, desarrollado por el Programa Tenerife Isla Solidaria, permitirá beneficiar durante el presente año a una treintena de ONG de la Isla. Es a través de estas entidades como unas noventa familias en riesgo de exclusión están siendo dotadas de herramientas que les permitan mitigar la pobreza energética. Esas acciones de concienciación e incorporación de buenas prácticas en eficiencia energética se desarrollan de forma transversal, trabajando con grupos vulnerables, personas usuarias de las ONG y el alumnado de los centros educativos y sus familias.
Además de charlas informativas donde los asistentes aprenden a optimizar el uso de la energía en el hogar y a interpretar, y aprender a reducir, la factura eléctrica, acceden a un kit de eficiencia energética compuesto por diversos artículos cuya aplicación en el hogar supone, en suma, un gran ahorro.
La segunda parte de esta campaña fomentará la concienciación y la sensibilización sobre el ahorro energético también a través de una serie de píldoras audiovisuales, y mediante la distribución de una guía de buenas prácticas.
Provivienda, vehículo del cambio
Una filosofía similar da cuerpo a la iniciativa `Soluciones para el ahorro energético en el hogar´, de Provivienda, proyecto que ha sido merecedor de un Premio al Valor Social de Fundación Cepsa. Dicho reconocimiento está permitiendo dar continuidad este año a un programa que, surgido en 2018, atiende a familias en situación de vulnerabilidad o extrema vulnerabilidad, proporcionándoles formación y asesoramiento en materia de ahorro energético. A través de la impartición de talleres formativos sobre la comprensión y manejo de las facturas de los suministros, el bono social y los hábitos de consumo eficientes y sostenibles, los beneficiarios pueden materializar ahorros notables en sus facturas eléctricas que les permite destinar esos recursos a otras necesidades básicas, lo cual supone un gran alivio a las familias. Hablamos de un ahorro que oscila entre 60 y más de 600 euros al año, a lo que se añade la contribución al medio ambiente.
Al término de 2024 se espera que sean más de 60 los hogares beneficiados por los Premios al Valor Social a través de esta iniciativa, que también ha permitido la entrega de kits de eficiencia energética a las ONG y a las familias vulnerables participantes, así como, en los casos necesarios, la adquisición de electrodomésticos, como neveras, lavadoras, microondas, congeladores, termos, vitrocerámicas, placas de gas, ventiladores y deshumidificadores.





