Uno de los momentos más incómodos para los usuarios del Tranvía de Tenerife son las entradas y salidas, especialmente en horas punta, cuando la estampa de aglomeraciones y falta de fluidez es casi palpable.
Para evitar este tipo de situaciones, Metrotenerife ha lanzado un mensaje a través de sus redes sociales registrando algunos gestos clave que pueden hacer la experiencia mucho más “agradable” para todos.
El consejo principal es simple, pero efectivo: dejar salir antes de entrar. Una regla básica de cortesía que facilita la movilidad dentro del tranvía, permitiendo que quienes ya han llegado a su destino puedan descender sin obstáculos, lo que a su vez aceleraría el proceso para quienes esperan subir.
Además, recuerda a los usuarios que no es necesario quedarse junto a las puertas, ya que el tranvía dispone de 33 metros de espacio que se pueden aprovechar para evitar congestiones en las entradas.
Otro aspecto relevante es el respeto a las personas con movilidad reducida, quienes cuentan con espacios de uso prioritario. Facilitar su acceso y ceder el asiento en caso de ser necesario es fundamental para garantizar un viaje cómodo para todos: “Hacerse el despistado para no ceder el asiento no es una opción”.
Estos pequeños gestos de colaboración no solo contribuyen a mejorar la experiencia de cada usuario, sino que también permiten un flujo más eficiente en un medio de transporte que se ha convertido en esencial para la movilidad diaria en el área metropolitana de Tenerife.





