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Familias tinerfeñas al límite por la falta de psiquiatras para niños y adolescentes con autismo

Padres y madres denuncian la grave situación provocada por la carencia de especialistas de salud mental en el CAE de La Orotava, que ha dejado a numerosos menores sin atención ni seguimiento
Familias tinerfeñas al límite por la falta de psiquiatras para niños y adolescentes con autismo
Padres y madres de menores y adolescentes con TEA y TDAH reclaman la contratación de profesionales para recuperar la normalidad en el servicio de psiquiatría infanto/juvenil en el CAE de La Orotava, cuyo ámbito de actuación abarca todo el Norte de la Isla. DA

T.M.M. es madre de una adolescente de 15 años que vive en Los Realejos y que le ha dicho que no quiere vivir más. Su diagnóstico es Trastorno del Espectro Autista (TEA), Déficit de Atención e Hiperatividad (TDAH), depresión y ansiedad y se encuentra medicada. En septiembre de 2025 la vio una psiquiatra del CAE de La Orotava y tras valorarla, le dio cita para febrero de este año. A las dos o tres semanas su hija le dijo que no podía dormir, le costaba ir al instituto, y desde entonces comenzó una batalla que todavía no ha terminado para que sea atendida por un profesional dado que no se ha cubierto la baja en este servicio que afecta a toda la zona Norte de la Isla.

La respuesta que recibe es siempre la misma: “vaya llamando” o “ponga reclamaciones en el Gobierno de Canarias y en el Hospital Universitario de Canarias (HUC)” pese a que desde el mes pasado la situación de su hija ha ido a peor. Las visitas al HUC no dan resultado y los informes de ingreso son un “copia y pega, ya que en ninguno pone intentos de autolesiones ni ganas de muerte. Y como lo coges al salir, no ves qué pone el profesional que lo atiende”, apunta.

En ocasiones la han ingresado en Urgencias con personas mayores, le han dado medicación para dormir que no surtió efecto y por lo tanto, al día siguiente recibe el alta. “Está pidiendo ayuda a su manera y no le hacen caso”, se lamenta.

La falta de un profesional también le repercute al hijo de Anabel Mederos, de cinco años, medicado con antisicóticos y ansiolíticos que le tendrían que haber regulado cuando tuvo un agravamiento de conducta en junio que le impidió terminar el curso escolar.

Tenía una cita de seguimiento de tres meses, se la aplazaron a seis y desde entonces, se la han cancelado seis veces. La última fue el 14 de junio y el día anterior le avisaron que no acudiera porque no había especialista para atenderlo. Acudió al pediatra por un empeoramiento de la conducta de su hijo y ésta le dijo que en el Servicio Canario de la Salud no figuraba en ninguna cita y por lo tanto, iba a ser llamado como “nuevo usuario” cuando lleva cuatro años atendido en el servicio de Psiquiatría.

Igual que T., Anabel sigue esperando. No puede trabajar y necesita la ayuda de su madre para poder atender a su pequeño que lleva con la misma medicación hace casi nueve meses. “Es desesperante”, confiesa.

Padres y madres de Visión Azul Autismo denuncian esta grave situación que pone a muchas familias “al límite” por la falta de psiquiatría infantojuvenil y está dejando a muchos menores del Norte de la Isla sin seguimiento, revisión de medicación, atención ante desregulaciones y nuevos diagnósticos, indispensables para acceder a becas y ayudas.

Son niños, niñas y adolescentes con situaciones graves y especialmente vulnerables, que llevan meses pendientes de un diagnóstico y de citas que se cancelan reiteradamente pese a que son pacientes que necesitan de un seguimiento continuado de sus tratamientos. Para sus familias, una cita no es solo una fecha en el calendario sino una necesidad para valorar su evolución, ajustar la medicación y garantizar una atención adecuada y continuada.

El hijo de Doly Vega, vecina de La Orotava, está las 24 horas autolesionándose. Sabe que si lo lleva al hospital, lo atienden pero luego no le hacen un seguimiento. “¿De qué sirve entonces?”, se pregunta.

Lo mismo sostiene Carmen Ana, cuyo hijo de siete años está diagnosticado de TDH y TEA desde los 30 meses.

Desde el HUC aseguran que desde “se están realizando las gestiones necesarias para cubrir esta ausencia” pero que “en la actualidad existe una dificultad para incorporar profesionales especialistas debido a la escasez de estos perfiles en el mercado laboral”.

Medidas organizativas desde el HUC

También confirman que el hospital está adoptando medidas organizativas para resolver esta situación. En concreto, se están reprogramando las consultas que no han podido ser atendidas con otros profesionales del servicio. Según el HUC, “los informes pendientes de resolución son pocos y está previsto que queden resueltos a lo largo de la próxima semana”.

Visión Azul Autismo no comparte este diagnóstico. Por el contrario, sostiene que la cancelación reiterada de citas provoca una acumulación cada vez mayor de menores pendientes de atención y los casos siguen acumulándose, generando un “auténtico embotellamiento asistencial” que necesita una respuesta urgente.

Visión Azul Autismo se manifiesta en octubre ante el “abandono” institucional

“Las familias estamos abandonadas”, asegura Doly Vega, quien a su vez es miembro de la junta directiva de Visión Azul Autismo, una asociación con sede en Los Realejos cuyo fin es dar respuesta a muchas familias con hijos e hijas con TEA y defender sus derechos.

Por este motivo, y ante el “abandono” institucional que sufren, ha convocado una manifestación que tendrá lugar a finales de octubre con el objetivo de reclamar mejoras en el servicio de psiquiatría infanto/juvenil en el CAE de La Orotava. En concreto, piden que hasta que se normalice la situación pongan dos profesionales fijos con dos líneas de atención diferenciadas. Una que garantice el seguimiento de los pacientes que ya están diagnosticados y en tratamiento, y otra para atender nuevas valoraciones. “Es la única solución para recuperar una atención psiquiátrica infantojuvenil pública, estable y suficiente”, subrayan

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